Eindhoven acoge la mayor obra de arte luminoso jamás creada

Los artistas Kari Kola e Ivo Schoofs crean en el marco del festival GLOW una instalación lumínica de 80 km2 y visible a más de 60 km de distancia

Cada año desde 2006 alrededor de 750.000 personas visitan Eindhoven para disfrutar del arte hecho luz gracias al festival internacional GLOW. Este año y como tantos otros eventos, la cita fue cancelada y, sin embargo, la ciudad se volcó para dar forma a un proyecto que, en estos momentos de aislamientos, confinamientos y distancia social, puso el foco precisamente en la importancia de estar conectados.

El resultado es Connecting the dots, un espectáculo que tuvo ayer jueves 12 de noviembre su estreno. Justo a las 17.00 (hora local) Eindhoven se envolvió en un gigantesco manto de luz azul salpicado de miles de puntos rojos que formaron lo que se considera ya la mayor obra de arte luminosa creada hasta el momento.

Glow. Foto: Christopher Lund
Glow. Foto: Christopher Lund.

Visible a 60 km

La instalación, visible desde una altura de 60 km y retransmitida en streaming –será proyectada en nuevas fechas para permitir que más personas disfrute de ella-, consta de tres elementos: el primero es un manto azul luminoso proyectado sobre la ciudad obra del artista finés Kari Kola, creador de la iluminación Savage Beauty en Irlanda este año y que ganó gran reconocimiento internacional en 2018 con la iluminación de Stonehenge.

Más de 1.500 lámparas LED y 20.000 globos rojos luminosos forman esta obra épica de 80 km2 creada por los artistas Kari Kola e Ivo Schoofs

El artista holandés Ivo Schoofs aporta movimiento a la obra con una marea de globos (más de 1.000, totalmente reciclables) que contienen en su interior puntos luminosos rojos y que simbolizan la necesidad de estar conectados, especialmente en este contexto de crisis sanitaria.

Toda la ciudad se llenó de puntos de luz rojos. Foto Bas Gijselhart.
Toda la ciudad se llenó de puntos de luz rojos. Foto: Bas Gijselhart.

Por último 20.000 niños de la escuela primaria de la ciudad crearon también su propia marea de puntos luminosos elaborados por ellos mismos a lo largo de las últimas semanas con la ayuda del artista y diseñador Hugo Vrijdag.

“En estos momentos en los que no podemos visitarnos, trabajar juntos en la oficina, hacer deporte o salir por ahí, es más importante que nunca sentirse conectado, según el alcalde de Eindhoven, John Jorritsma”. Y es que la luz es vida y esperanza y tiene la capacidad de conectar a la humanidad y por eso los organizadores quisieron recordarlo de esta simbólica forma.

Eindhoven y la luz

Eindhoven es conocida como la ‘ciudad de la luz’ en Países Bajos ya que durante décadas albergó las fábricas de Philips y la ciudad creció de la mano del gigante de las bombillas. Antes, incluso, fue una gran productora de fósforos.

El espectáculo se pudo ver desde 60 km de distancia. Foto Christoper Lund
El espectáculo se pudo ver desde 60 km de distancia. Foto: Christoper Lund.

Este año, precisamente cuando la urbe celebra su centenario, el festival GLOW ha querido recuperar su lema, ‘light is life’ (la luz es vida) en esta atípica edición.

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