Donde hubo vías del tren florecen los parques urbanos

Desde Nueva York a Sídney, pasando por París y Seúl presentamos siete parques construidos sobre trazados ferroviarios

Conforme las ciudades fueron creciendo los trazados ferroviarios que las cruzaban se convirtieron en murallas que dividieron barrios y complicaron la circulación.

Muchos tendidos se soterraron y otros se levantaron por anacrónicos o ineficientes. En varios casos su desaparición fue beneficiosa para los residentes, porque en el sitio donde cruzaba una larga cicatriz de hierro y madera ahora existen parques urbanos lineales.

Son espacios verdes muchas veces acompañados de centros culturales, locales gastronómicos y zonas lúdicas, en ocasiones con el añadido de una estética de arte urbano.

Estos parques dan una idea de cómo aprovechar eficazmente un espacio que parecía destinado al abandono.

Coulée verte René-Dumont (París)

En el distrito XII de París, sobre la margen derecha del Sena, este parque transcurre por donde pasaba la antigua línea de tren al suburbio de Vincennes, que se levantó en 1969.

Entre 1988 y 1993 el paseo de 4,7 kilómetros cambió radicalmente su apariencia, y se puede decir que fue el pionero de los parques urbanos adaptados en trazados ferroviarios.

El parque lineal de Coulée verte René-Dumont fue uno de los pioneros en adaptar un trazado ferroviario en una zona verde

El camino se inicia en el Viaducto de las Artes y pasa por el jardín de Reuilly, que sortea tras una elevación.

El parque de París fue el pionero. Foto: Wikipedia
El parque de París fue el pionero. Foto: Wikipedia

En dos ocasiones atraviesa por túneles, y cuenta con una bifurcación de otra línea abandonada que llega a la plaza Charles-Péguy.

Algunos sectores como el paseo Vivaldi mantiene una elegante simetría despejada, y otros como en la calle Picpus la abundante vegetación lo convierten en un pequeño bosque.

The High Line (Nueva York)

Este es uno de los proyectos que mejor ejemplifican cómo convertir una antigua vía férrea en un parque urbano.

Encajado entre los barrios de Meatpacking en el West Side y el de Chelsea, el High Line consiste en varios tramos de 2,33 kilómetros de largo que corren paralelos al río Hudson.

El primero se inauguró en 2009 y el último finalizó una década más tarde.

The High Line atraviesa un antiguo barrio de mataderos e industrias. Foto: Rick Darke
The High Line atraviesa un antiguo barrio de mataderos e industrias. Foto: Rick Darke

Su línea sigue el recorrido del West Side del Ferrocarril de Nueva York, construido en los años ’30 para agilizar el tránsito de mercancías de esta zona abundante en mataderos, frigoríficos e industrias, pero que en los años ’80 quedó obsoleto.

Manhattan: donde había mataderos ahora abre una tienda Hermès

Su trazado transcurre a 10 metros de altura de la calle, una serpiente verde con tramos prefabricados de hormigón donde se suceden los grandes sectores de árboles y arbustos como un bosque de abedules, fuentes de agua, bancos y más de 120 plantas seleccionadas para dar una nueva vida al parque.

The Goods Line (Sídney)

Este parque hereda la ubicación de una vía férrea en el suburbio llamado Ultimo, en la mayor ciudad de Australia.

Su extensión es algo breve, unos 890 metros, que aprovecha el recorrido que hacía una antigua línea de carga entre el sector industrial de Sydney Yard y el puerto comercial de Darling Harbour.

El parque The High Line transcurre a 10 metros de altura en una zona que supo concentrar mataderos e industrias

Entre los atractivos del parque, diseñado por los estudios Aspect y Chrofi, se encuentran un sector de juegos acuáticos para niños, tablas de tenis de mesa, zonas ajardinadas, bancos y áreas para picnic.

En algunos tramos del parque The Goods Line emergen las vías.
En algunos tramos del parque The Goods Line emergen las vías.

El lugar conserva varios testimonios del pasado ferroviario, como el puente subterráneo del ferrocarril Ultimo Road, construido en 1879, y un juego de palanca de señales en Ultimo Street.

Uno de los extremos conduce al túnel peatonal de Devonshire Street, que tiene nada menos que 300 metros de largo.

Seoullo 7017 (Seúl)

El paseo que transcurre por el centro de Seúl parece una ciudad verde. Por algo se le llama el ‘jardín aéreo’.

Diseñado por el estudio holandés MVRDV, tiene un kilómetro de largo pero está tapizado por 24.000 plantas, distribuidas entre 228 especies de árboles, arbustos y ejemplares florales.

Para unir la divulgación de la botánica con el disfrute de los espacios verdes, los ejemplares vegetales están dispuestos bajo el orden del alfabeto coreano.

El parque Seoullo 7017 transcurre a 17 metros de altura.
El parque Seoullo 7017 transcurre a 17 metros de altura.

Abierto en 2017, el trazado transcurre a 17 metros de altura, y para seguir el simbolismo cabalístico, hay 17 accesos peatonales al parque. El número 70, en tanto, se refiere al año en que se inauguró la antigua línea del tren.

Parque Hamesila (Jerusalén)

Entre los parques urbanos presentados este es uno de los más largos, con siete kilómetros que siguen la línea del ferrocarril de Jerusalén a Haifa, que operó hasta 1998.

Su recorrido, creado entre 2010 y 2013, es un símbolo de tolerancia porque atraviesa siete barrios, algunos judíos y otros árabes.

Las vías del tren se taparon con un sendero de madera.
Las vías del tren se taparon con un sendero de madera.

Allí se suele ver a caminantes, personas corriendo o andando en bicicleta; mientras que los niños prefieren pasar el tiempo entre los juegos infantiles.

El recorrido del parque Hamesila es un símbolo de tolerancia porque atraviesa barrios judíos y árabes

En tanto las fuentes aportan un poco de frescor al tórrido verano israelí.

Un detalle llamativo es la existencia de puestos con libros que se pueden tomar libremente. La idea, en lo posible, es dejar otro de intercambio, y luego pasar las horas leyendo en alguno de los bancos del trazado.

Hofbogen (Róterdam)

Flanqueando los casi dos kilómetros de este camino peatonal se encuentran restaurante, tiendas de moda y de diseño, lo que lo convierte en uno de los paseos favoritos de Róterdam.

El parque se encuentra sobre las antiguas infraestructuras del tren eléctrico construido a principios del siglo XX, que conectaba al centro de la ciudad con La Haya y la playa de Scheveningen.

En el 2010 el servicio ferroviario dejó de operar, pero la estación de Hofplein se convirtió en un popular polo gastronómico y cultural, con una activa agenda de espectáculos.

El parque transcurre por sobre la estación de Hofplein.
El parque transcurre por sobre la estación de Hofplein.

Cuatro años más tarde se inauguró el paseo, abundante en árboles frutales, orquídeas, sectores con césped y juegos para niños.

La Sagrera (Barcelona)

Este es el único de los parques urbanos que no existe. Pero cuando se inaugure será uno de los más grandes, con 40 hectáreas que se extenderán a lo largo de cuatro kilómetros.

El futuro parque ocupará el espacio que actualmente transcurre entre las estaciones de Sant Andreu y la Sagrera, al norte de la capital catalana.

El futuro parque de La Sagrera se extenderá por cuatro kilómetros y tendrá una superficie de 40 hectáreas

La zona está en obras desde el 2014, donde se creará un nudo de comunicaciones ferroviarias y viales, que incluirá tres líneas de metro, cuatro tantas de Cercanías y una estación del AVE.

El posible nombre del parque será Camí Comtal, en homenaje a la acequia que traía agua de las rieras al centro de Barcelona.

El parque Camí Comtal medirá cuatro kilómetros de largo. Foto: Consorcio Barcelona Sagrera Alta Velocitat
El parque Camí Comtal medirá cuatro kilómetros de largo. Foto: Consorcio Barcelona Sagrera Alta Velocitat

El proyecto de los estudios Alday Jover y RCR contempla la instalación de senderos, espacios con césped, fuentes, auditorios, zonas ajardinadas, juegos infantiles y huertos urbanos.

No hay una fecha estipulada para su construcción y finalización, porque los trabajos se han retrasado considerablemente, pero demorarán por lo menos una década más.

Para cuando se corten las cintas, por fin estarán unidos los barrios de La Sagrera y Sant Martí de Provençals, que por ahora sólo se comunican por un par de puentes.

a.
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