Dónde están los mejores lugares para comer en Santander

Los pescados y mariscos del Cantábrico, los productos de las granjas cercanas y las preparaciones más innovadoras con un gran respeto por la tradición se dan cita en estos sitios clave

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 

El arroz, una de las maravillas gastronómicas de Santander. Foto Los Infantes Gourmet

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 

Los quesos cántabros, las famosas rabas, el cocido montañés, las anchoas de Santoña, la carne de ternera, la marmita de bonito y los postres pasiegos son algunas de las maravillas de la cocina local que se pueden degustar en las zonas de Santander con fama gastronómica, o que se pueden conseguir en sus mercados. 

Vamos a conocerlos. 

Los mercados de Santander ideales para comer

Hay tres mercados de Santander que el visitante debe conocer para descubrir el espíritu más auténtico de la ciudad, un carrusel de aromas, gritos, risas, colores y texturas. 

El Mercado de la Esperanza, situado detrás del ayuntamiento, es el más grande de Cantabria dedicado a la alimentación. 

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 
Venta de pescados en el Mercado de la Esperanza

Construido en 1904, los arquitectos Eduardo Reynals y Juan Moya le dieron una estética modernista con el uso de hierro, vidrio y piedra que le otorgó una identidad única. 

La planta baja se dedica a la venta de pescado, mientras que en la superior se encuentran las paradas de carnes, verdudas y frutas. 

El Mercado de la Esperanza, situado detrás del ayuntamiento, es el más grande de Cantabria dedicado a la alimentación. 

Además, en la plaza de la Esperanza los martes, viernes y sábados por la mañana los productores agropecuarios de la región despliegan sus paradas. 

El mercado más antiguo de Santander 

Más antiguo todavía es el Mercado del Este, ubicado entre las plazas Porticada y Pombo, en el centro de la ciudad. 

Levantado en 1842, con su diseño el arquitecto Antonio Zabaleta introdujo en España el concepto de galería comercial, donde las tiendas podían abrir sus puertas en los locales ubicados en el interior del edificio. 

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 
La Casa del Indiano, uno de los lugares indicados para ir de tapas. Foto Mercado del Este

Su propuesta de gastronomía, con locales como La Casa del Indiano, es recomendada para un tapeo de raciones generosas, en un entorno rehabilitado a fondo en los últimos años. 

En el lugar también hay una oficina de información turística, una sala de exposiciones y varias tiendas especializadas. 

El mercado de México 

El tercero es el Mercado de México, frente a la plaza de mismo nombre. Con 2.250 metros cuadrados, cuenta con 32 puestos de charcutería, pescadería, carnicería, frutas y verduras. 

Como sucede con el de la Esperanza, también los lunes, miércoles y jueves se venden productos agropecuarios de las granjas de Cantabria. 

Dónde probar los mejores platos de Santander 

Aunque toda la ciudad cuenta con una variada propuesta de bares, tabernas, restaurantes y cafeterías, a grandes rasgos hay siete zonas gastronómicas donde se concentran la mayoría de locales. 

El Barrio Pesquero es uno de los preferidos por los residentes de Santander para probar los arroces y mariscos con tradición marinera

Una de ellas es la de Castilla-Hermida-Barrio Pesquero. Este es el lugar preferido por los vecinos de Santander, y se entiende por qué: los bares parecen detenidos en el tiempo, y sus pescados y arroces son para aplaudir, como corresponde a un barrio con tradición marina. A tener en cuenta locales como La Mulata y Marucho, cerca del túnel de Tetuán, y otros más exclusivos como el Bar del Puerto en Puertochico o La Posada del Mar

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 
Langostas del Bar del Puerto

En la zona de las calles Vargas, San Fernando y Burgos se puede ir de tapas a precios accesibles. Hay una gran variedad de locales para elegir, entre ellos uno de los mejores sitios para probar las populares rabas santanderinas, como es Gelín

También hay que ver las propuestas de la Bodega La Montaña en San Fernando, y cómo preparan al pulpo en La Pulpería.  

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 
Cena-maridaje en La Montaña

Rodeando al Mercado del Este, la zona de las plazas Porticada y Pombo cuentan con locales en un ambiente más relajado, con una gran cantidad de productos locales para degustar entre tapas. 

Restaurantes de calidad y para ir de tapas en Santander

En la zona de El Sardinero se presentan los restaurantes más señoriales, que además tienen el privilegio de ofrecer algunas de las mejores vistas de la ciudad. Entre los locales más emblemáticos se pueden citar la Marisquería Acuario, Los Infantes Gourmet, el Gran Hotel Sardinero y Maremondo, entre otros. 

Es muy difícil, diríamos que imposible, pasar unos días en Santander y no aumentar de peso. Es que la capital de Cantabria combina lo mejor del mar y la tierra, desde las verduras y carnes producidas en las granjas de las cercanías a los pescados y mariscos que llegan cada día a su puerto. 
Sabores de mar y montaña en Los Infantes Gourmet

Otros locales que hay que tener en cuenta en si se quiere ir de pinchos por Santander son Casa Lita en Puertochico, Cañadío en la plaza homónima (donde se encuentran varios bares y tabernas), Asubio Ahora con sus tapas de autor, Mesón Rampalay y La Esquina del Arrabal, entre otros. 

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