Cómo disfrutar de Santiago de Compostela en 24 horas

Santiago de Compostela tiene mucha cultura, gastronomía y tradiciones para ofrecer, pero si solo se dispone de una jornada, es mejor organizarse bien

Es difícil atrapar Santiago de Compostela en un día. Lo ideal es pasar al menos tres jornadas en la ciudad que desde hace siglos convoca a peregrinos de todo el mundo, dueña de un rico patrimonio histórico y cultural.

Paseo por las Cubiertas de la Catedral. Foto Turismo de Galicia

Es difícil atrapar Santiago de Compostela en un día. Lo ideal es pasar al menos tres jornadas en la ciudad que desde hace siglos convoca a peregrinos de todo el mundo, dueña de un rico patrimonio histórico y cultural.

Pero no siempre se dispone del tiempo necesario, y en ocasiones hay que apurar el paso y privilegiar las visitas a algunos lugares para exprimir la estancia lo más posible.

En caso de que uno tenga solo un día disponible para visitar Santiago de Compostela, estos deberían ser los sitios que nunca pueden faltar en una visita.

Es difícil atrapar Santiago de Compostela en un día. Lo ideal es pasar al menos tres jornadas en la ciudad que desde hace siglos convoca a peregrinos de todo el mundo, dueña de un rico patrimonio histórico y cultural.
Las cúpulas de la catedral de Santiago de Compostela destacan a la distancia. Foto Quique-Pixabay

Mañana: el esplendor de la catedral de Santiago de Compostela.

La siluetan de las torres barrocas de la catedral son una de las imágenes más emocionantes que tienen los peregrinos que realizan el Camino de Santiago.

Se los puede ver en la plaza del Obradoiro, descansando antes de traspasar el Pórtico de la Gloria, una obra maestra que merece una cuidada lectura de las imágenes.

Es difícil atrapar Santiago de Compostela en un día. Lo ideal es pasar al menos tres jornadas en la ciudad que desde hace siglos convoca a peregrinos de todo el mundo, dueña de un rico patrimonio histórico y cultural.
Pórtico de la Gloria. Foto Turismo de Galicia

En el interior del templo se ven los supuestos restos del apóstol Santiago y su estatua, además de las imágenes de las diferentes capillas.

En la plaza del Obradoiro se juntan los peregrinos que llegan desde todas partes del mundo, que esperan agradecer en la misa del mediodía

Desde las Cubiertas de la Catedral se ve el laberinto del centro histórico, y detrás de la basílica está la iglesia y monasterio de San Martín Pinario, con un interesante coro de nogal.

Los que son religiosos deberían asistir a la Misa del Peregrino, cada día a las 12:00; y cuando vuelva a estar restaurado, será interesante volver a ver el pendular movimiento del botafumeiro y sentir los aromas de sus inciensos.

La visión de la catedral no se limita a su fachada: hay que recorrerla con pasos por las plazas de Quintana y Platerías para contemplarla desde diferentes ángulos.

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Panorámica desde la torre de San Agustín. Foto Turismo de Galicia

Mediodía: comer en Santiago de Compostela

Es mejor que el visitante haya desayunado fuerte para que tras la visita a la Catedral, sin pausas para el café, esté preparado para degustar las maravillas de la gastronomía gallega.

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La tarta de Santiago, que nunca falte

En los alrededores del templo y en varias callejuelas del centro histórico o en sitios emblemáticos como el Mercado de Abastos se pueden probar raciones y tapas del pulpo á feira, las empanadas de atún, bacalao o zamburiñas, los mariscos como mejillones, berberechos y navajas, las sardinas; y según la época del año, el lacón, la carne ao caldeiro y los pimientos del padrón.

Tarde: museos en Santiago de Compostela

Debido a los horarios mejor dejar el paseo por el centro para más tarde y apresurar el paso para ver centros como el Ciudad de la Cultura de Galicia, diseñado por Peter Eisenman.

El lugar cuenta con una intensa agenda de actividades temporales, además de sus exposiciones permanentes.

Si se descarta el viaje al monte Gaiás para ver ese museo, está la opción de dar una vuelta por el Parque de la Alameda para caminar por sus senderos decimonónicos, las fuentes y esculturas y detalles como el palomar y la capilla de Santa Susana.

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Escalera del Museo del Pueblo Gallego. Foto Turismo de Galicia

Otros sitios para disfrutar de la cultura en Santiago son el Museo del Pueblo Gallego y Centro Gallego de Arte Contemporáneo.

El primero se encuentra dentro del Convento de Santo Domingo de Bonaval, donde llama la atención la triple escalera de caracol.

El segundo, por su parte, fue diseñado por Álvaro Siza y en su interior acoge una interesante colección de artistas gallegos, de otras partes de España e internacionales.

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Nuevas tendencias en el Museo de Arte Contemporáneo de Galicia

Atardecer: de paseo por el centro histórico de Santiago de Compostela

Las tradicionales compras de recuerdos, desde bastones de peregrinos a piezas de cerámica y muñecas de meigas se pueden combinar con vistas de diferentes sitios de valor histórico.

Los museos del Pueblo Gallego, el de Arte Contemporáneo y las muestras de la Ciudad de la Cultura son algunos de los grandes atractivos cultural de Santiago de Compostela

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Rua de Villar. Foto Jaime Cortizo | Turismo de Galicia

Las calles más animadas son la rúa do Franco, Raíña y do Villar, sin dejar de lado las opciones comerciales de Nova y Caldedería.

En la primera se encuentra el Colegio Fonseca, sede de la biblioteca de la Universidad de Santiago, y en otros puntos de la ciudad se descubren sitios como las iglesias de San Fiz de Solivio, la de Santa María del Camino y el Convento de San Agustín.

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Monasterio de San Martiño Pinario. Foto Jaime Cortizo

Noche: las luces invaden Santiago de Compostela

Ya cuando cae el sol vale la pena regresar a la catedral para verla en su esplendor bajo las luces, en un paseo que sigue por el Parador de los Reyes Católicos, el palacio de Rajoy y el Colegio de San Jerónimo.

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La catedral de noche. Foto Nacho Castejón Martínez

Tras tanta caminata hay ganas de cenar, por lo que lo mejor es buscar alguna taberna o restaurante y probar la variedad de pescados en caldeirada o con ajada o los mariscos al vapor y a la parrilla. Y siempre con vinos gallegos del tipo albariño o ribeiro, como corresponde.

Es difícil atrapar Santiago de Compostela en un día. Lo ideal es pasar al menos tres jornadas en la ciudad que desde hace siglos convoca a peregrinos de todo el mundo, dueña de un rico patrimonio histórico y cultural.
Palacio de Rajoy. Foto Santiago Atienza

El cierre a una jornada tan intensa puede ser en los pubs clásicos del centro de la ciudad, donde la tradición y la modernidad van de la mano. Como sucede en todo Santiago.

a.
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