Puppy se pone guapo

Arrancan las obras para restaurar a 'Puppy', la escultura de Jeff Koons situada a la entrada del Guggenheim de Bilbao

Durante 24 años, la figura de un gigantesco perro cubierto de flores nos ha dado la bienvenida al museo Guggenheim de Bilbao. Con 12,4 metros de altura y 60 toneladas de peso, Puppy tiene el título del cachorro –por cierto, un west highland white terrier- más grande del mundo. También uno de los más famosos y, sin duda, fotografiados. A punto de cumplir un cuarto de siglo, será restaurado por primera vez.

Puppy es un diseño de 1992 de Jeff Koons. Foto. Wikimedia Commons.

Durante 24 años, la figura de un gigantesco perro cubierto de flores nos ha dado la bienvenida al museo Guggenheim de Bilbao. Con 12,4 metros de altura y 60 toneladas de peso, Puppy tiene el título del cachorro –por cierto, un west highland white terrier- más grande del mundo. También uno de los más famosos y, sin duda, fotografiados. A punto de cumplir un cuarto de siglo, será restaurado por primera vez.

Flores de temporada, diferentes matices, luces… Por mucho que vayas a Bilbao no tendrás dos fotos iguales con Puppy. Y eso que la escultura diseñada por Jeff Koons es retratada cada día, casi cada minuto, por quienes se acercan a conocer el museo –un millón de visitantes anuales en año habitual-.

Hoy, el Museo Guggenheim inicia las obras de restauración de la estructura de Puppy, que permitirá a esta escultura viva seguir floreciendo muchos años más.

Una obra de arte viva

Puppy fue diseñado en 1992 por Jeff Koons, que imaginó para esta escultura pública una suerte de jardín clásico europeo al que otorgó una nueva y sorprendente forma. La obra de arte, en este caso, no solo ocupa el espacio exterior del museo, sino que lo define y lo transforma, y además interacciona con los espectadores.

Durante 24 años, la figura de un gigantesco perro cubierto de flores nos ha dado la bienvenida al museo Guggenheim de Bilbao. Con 12,4 metros de altura y 60 toneladas de peso, Puppy tiene el título del cachorro –por cierto, un west highland white terrier- más grande del mundo. También uno de los más famosos y, sin duda, fotografiados. A punto de cumplir un cuarto de siglo, será restaurado por primera vez.
Puppy. Foto: Eladino Cabanelas Fernández | Pixabay.

Tiene un punto incontrolable ya que sus alrededor de 38.000 flores se cambian cada temporada, con una distribución formando manchas de color que sigue los diseños originales del artista Jeff Koons pero que al crecer libremente sobre la escultura la colorean de diferentes tonalidades según las variedades escogidas y a capricho de la floración. Así, mientras en primavera-verano la obra ‘se viste’ de begonias, impatiens, petunias y ageratum, en otoño-invierno predominan los pensamientos, muy resistentes a las bajas temperaturas, que se acompañan de violas, lobularias y prímulas.

Sin embargo, por esta misma dimensión de obra de arte viva requiere una serie de cuidados. Aunque habitualmente se le cambian las flores en otoño y primavera, tras un exhaustivo análisis técnico desarrollado por los expertos del Departamento de Conservación del museo a principios de este verano se concluyó que era necesario someterlo a una intervención profunda.

La escultura se sustenta en una estructura de acero inoxidable, un ‘esqueleto’ cubierto por una malla, también metálica, que soporta la tierra en la que se desarrollan las plantas. Cuenta también con una tela geotextil que favorece el crecimiento de las plantas y ayuda a que la turba se mantenga en su lugar y, por último, las plantas que con sus flores dan vida y color a Puppy.

Precisamente el esqueleto interno, de casi 13 metros de altura, es el que se será sometido a partir de hoy a una restauración, que incluye la sustitución y el saneamiento de algunos de sus componentes, que abarcan también un sistema de riego integrado, para asegurar la conservación futura.

Durante 24 años, la figura de un gigantesco perro cubierto de flores nos ha dado la bienvenida al museo Guggenheim de Bilbao. Con 12,4 metros de altura y 60 toneladas de peso, Puppy tiene el título del cachorro –por cierto, un west highland white terrier- más grande del mundo. También uno de los más famosos y, sin duda, fotografiados. A punto de cumplir un cuarto de siglo, será restaurado por primera vez.
Las flores cambian en primavera y otoño. Foto: Sian Bentley Magee | Unsplash.

Un crowdfunding para salvar a ‘Puppy’

El coste de los trabajos de restauración de la estructura de acero y las diferentes capas que fijan el sustrato y nutren a las plantas se cuantificó en 100.000 euros, por lo que la institución pidió colaboración ciudadana a través de una campaña de micromecenazgo o crownfunding con el lema #DaVidaaPuppy para salvar al cachorro gigante.

Además de recaudar más de 30.000 euros, el museo firmó un acuerdo con Seguros Bilbao, del Grupo Catalana Occidente, por el que la compañía patrocinará el mantenimiento de las 38.000 flores que cubren a Puppy, incluido su cambio dos veces al año.

Tras finalizar la restauración del esqueleto, se pondrán las nuevas flores de otoño-invierno. Se espera que todos los trabajos estén terminados para el 11 de noviembre y que, con esta intervención, Puppy siga recibiéndonos a las puertas del Guggenheim con su colorido al menos 25 años más.

a.
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