Sin miedo al covid: así son las bodas a 9.000 metros de altura

¿Boda suspendida por la covid? Una compañía de jets privados ofrece vuelos con todos los servicios para casarse en el aire

Love is in the air (el amor está en el aire) cantaba Paul Young en 1978. En el suspiro de los árboles, en el trueno del mar y, por qué, no también a 9.000 metros de altura. Y no nos referimos a siempre morboso asunto del sexo en alturas (o no solo) sino a esquivar las restricciones que existen en todo el mundo a la celebración de grandes eventos como consecuencia de la pandemia y celebrar una boda en un avión.

Tras muchos meses de ilusión y un gran número de decisiones, muchas parejas han tenido que renunciar a su boda soñada. El miedo a los contagios o, directamente, las limitaciones y las prohibiciones han frustrado muchos enlaces. Pero donde hay problemas hay también oportunidades, ha pensado Air Charter Service. La compañía especializada en jets privados ha lanzado una propuesta sustituir las grandes ceremonias para darse el ‘sí quiero’ por otras quizás más íntimas pero no menos especiales; esto es, volando.

Bodas en el cielo

“Lamentablemente, muchas parejas han tenido que abandonar sus planes de boda originales debido al COVID-19. En Air Charter Service, queríamos ofrecer una solución para que nuestros clientes pudieran seguir teniendo las celebraciones de bodas de sus sueños”, explica el director de la división de jets privados de la compañía, Andy Christie, en un comunicado.

Puede que no suponga un ahorro a primera vista -las opciones arrancan en 23.500 euros– pero sin duda será una boda inolvidable y, por supuesto, totalmente diseñada a medida, desde en el número de personas (ya sea con familiares cercanos y amigos o la pareja solamente) hasta las bebidas y comidas que se servirán a bordo.

Interior de iun Bombardier Challenger 604. Foto: Getty Images.
Interior de iun Bombardier Challenger 604. Foto: Getty Images.

Disponible de momento solo en los EEUU, el servicio permite también elegir la ruta de vuelo con antelación, “de modo que la aeronave puede sobrevolar algún lugar de importancia para quienes están celebrando su matrimonio”, añade el ejecutivo. Y es que, si bien 2020 ha sido un año de incertidumbre, con esta propuesta al menos los contrayentes pueden controlar hasta el último detalle.

Un vuelo que es una boda

La boda puede tener lugar, por ejemplo, en un avión como el Bombardier Challenger 850, con capacidad para 16 personas. Además de un vuelo de dos horas, el paquete incluye un chofer que recoge a los novios y los lleva al aeropuerto, champagne, aperitivos, recuerdos de la boda, flores y hasta una lista de reproducción de música personalizada según los gustos de la pareja. Además, un miembro de la tripulación asumirá, extraoficialmente, eso sí, el papel de oficiante del enlace.

Las bodas van desde los 15.100 euros en propuestas ‘solo para dos’ y avionetas tipo Cessna Citation CJ2 a los 23.500 en aviones tipo Bombardier Challenger 850 con capacidad para 16 pasajeros

Quienes deseen una ceremonia aún más íntima pueden decantarse por por la opción ‘Solo para dos’ que, en este caso, arranca en 15.100 euros y se realiza en aviones tipo Cessna Citation CJ2, con capacidad para 6 personas.

Sea cual sea la opción escogida, se puede rematar con extras como fotógrafo, coche nupcial, invitaciones, menús y configuración del plan de vuelo.

Las aerolíneas se reinventan

No es ningún secreto que la situación originada por el coronavirus está espoleando la imaginación de las compañías aéreas, que buscan nuevas fórmulas para atraer de nuevo viajeros.

A los vuelos a ninguna parte propuestos por compañías como Qantas en Australia -con éxito total en la venta de billetes-, se suma la reconversión de superjumbos en restaurantes, como hizo Singapore Airlines con uno de sus A380, la venta de amenities, y de la comida que se sirve durante los vuelos, como en el caso de Finnair, que ha lanzado en supermercados una línea de platos precocinados como los que se sirven en la clase business de sus aviones.

Más imaginativa aún es la propuesta de Thai Airways que operará el próximo 30 de noviembres su primer vuelo panorámico pero con un sentido religioso que, en este caso, se traduce por sobrevolar a bordo de un A350-900 durante tres horas hasta 99 sitios sagrados del budismo en Tailandia.

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