Cómo ver un eclipse lunar a 13.000 metros de altura

El 26 de mayo el hemisferio sur presenciará cómo una gigantesca luna llena desaparece en un eclipse. Qantas organiza un vuelo especial en un B787 con astrónomos para verlo con todo detalle

La nueva propuesta es participar de un vuelo para ser testigo de un doble fenómeno: ver una superluna llena (de las mejores que habrá en el año) y en un momento de la noche, presenciar cómo el satélite desaparece por un eclipse.

Tras el éxito de sus últimos vuelos a ninguna parte, Qantas aprovecha hasta la última ocasión para organizar viajes que le permitan obtener ingresos extras, y de paso, una buena promoción publicitaria.

La nueva propuesta es participar de un vuelo para ser testigo de un doble fenómeno: ver una superluna llena (de las mejores que habrá en el año) y en un momento de la noche, presenciar cómo el satélite desaparece por un eclipse.

Llévame a la superluna

La cita será el próximo jueves 26, en un viaje que con un guiño a Frank Sinatra, fue bautizado como Fly me to the supermoon (Llévame volando a la superluna).

El vuelo se realizará en un Boeing 787-9 Dreamliner, que tiene la ventaja de contar con las ventanas más grandes entre los aviones del mercado.

La nueva propuesta es participar de un vuelo para ser testigo de un doble fenómeno: ver una superluna llena (de las mejores que habrá en el año) y en un momento de la noche, presenciar cómo el satélite desaparece por un eclipse.
El vuelo se realizará en un B787-9. Foto Qantas

El vuelo se realizará en un Boeing 787-9 Dreamliner, que tiene la ventaja de contar con las ventanas más grandes entre los aviones del mercado.

Este avión tiene una capacidad de 236 plazas, pero solo se pondrán a la venta 100 billetes. Obviamente la intención es poder viajar en las filas de la ventanilla y la contigua, ya que de poco sirve hacerlo en los asientos centrales.

Cómo será el viaje

Los pasajeros llegarán al aeropuerto de Sídney a media tarde, donde en la sala lounge de Qantas les esperan una serie de canapés y bebidas, acertadamente bautizados como ‘pasteles de superluna’ y ‘cócteles cósmicos’.

A las 19:30 el B787-9 despegará y realizará un vuelo panorámico sobre la ciudad australiana, para luego ascender hasta los 13.000 metros, la altura máxima que puede encarar este tipo de aviones.

El avión volará a más de 12.000 metros de altura. Foto
El avión volará a más de 12.000 metros de altura. Foto Ian Simmonds | Unsplash

El momento del eclipse

Por encima del mano de nubes, los pasajeros podrán ver la superficie nívea de la luna llena con todo detalle, hasta que a las 21:11 comenzará la danza de los astros.

A bordo viajará una astrónoma de la agencia espacial australiana, quien se encargó de diseñar la ruta del viaje hacia la superluna

Entre esa hora y las 21:25 la luna desaparecerá al interponerse la Tierra entre su satélite y el sol.

Es un eclipse lunar, un fenómeno que tiñe al astro de colores entre rojo y anaranjado por la dispersión de la luz, y que lo convierte en un espectáculo único.

A bordo de este vuelo especial viajará la astrónoma Vanessa Moss, integrante de la agencia espacial australiana Csiro, quien dará detalles a los pasajeros del acontecimiento astronómico.

La nueva propuesta es participar de un vuelo para ser testigo de un doble fenómeno: ver una superluna llena (de las mejores que habrá en el año) y en un momento de la noche, presenciar cómo el satélite desaparece por un eclipse.
En un eclipse la Luna se tiñe de rojo y naranja. Foto ToryYu1989 | Pxhere

De hecho esta científica fue la que diseñó el trayecto del avión junto con el personal aeronáutico de Qantas.

Dos horas y media después del despegue, el B787-9 volverá a aterrizar en el aeropuerto internacional de Sídney.

Mejor darse prisa

Los billetes cuestan desde 321 euros en clase turista, 580 en económica premium y 967 euros en business.

Qantas advierte que los sitios se agotarán a medida que se pongan a la venta. Y recuerda que sus otros vuelos a ninguna parte, como el panorámico de ocho horas por la geografía central del país, o los viajes misteriosos a diversos puntos de Australia, se evaporaron a los pocos minutos.

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