Los cinco aviones más fascinantes para descubrir en el fondo del mar

Algunos fueron hundidos a propósito. Otros son víctimas de las guerras. En diversos mares del mundo yacen aviones civiles y militares que se convirtieron en mecas del submarinismo

La gran mayoría fueron heridos de muerte en algún conflicto bélico. Algunos se depositaron suavemente para convertirse en una atracción turística. Más allá de sus orígenes, estos aviones yacen en silencio en el fondo del mar.

La claridad de las aguas que lo protegen ayuda a que los amantes del buceo puedan contemplarlos en su descanso eterno.

Pero más fascinante son los compañeros de su tumba acuática, desde corales y anémonas hasta peces y crustáceos que usan el armazón como hogar.

Estos son algunos de los aviones que se han convertido en atracciones magnéticas para los amantes del submarinismo.

Boeing B747 Baréin

Este es el avión más grande que se puede encontrar en el fondo del mar. O al menos, entre los que se pueden explorar y ver con claridad.

La gran mayoría fueron heridos de muerte en algún conflicto bélico. Algunos se depositaron suavemente para convertirse en una atracción turística. Más allá de sus orígenes, estos aviones yacen en silencio en el fondo del mar.
El B747 remolcado para ser hundido. Foto Dive Barhain

Se trata de un B747 que fue hundido con suavidad en enero de 2019 para formar parte del parque submarino Dive Barhain, que presume de ser el más grande del mundo, con un total de 100.000 metros cuadrados.

El B747 del parque submarino de Baréin es el avión civil más grande que se puede explorar en el fondo de mar

El avión con su clásica joroba y sus 70 metros de largo fue rápidamente invadido por corales y otros ejemplares de la biodiversidad submarina, que gracias a la claridad de las aguas del Golfo Pérsico, son un espectáculo en sí mismo.

Este avión fue usado durante 23 años bajo la bandera de Malaysia Airlines, hasta que fue retirado de operaciones en el 2005.

Airbus A300, Kuşadası (Turquía)

Este A300 fue hundido a propósito el 4 de junio de 2016 frente a las costas de Kuşadası, en el Mar Negro.

La aeronave, construida en 1980 y perteneciente a Greek Olympic Airways, yace a 23 metros de profundidad.

La gran mayoría fueron heridos de muerte en algún conflicto bélico. Algunos se depositaron suavemente para convertirse en una atracción turística. Más allá de sus orígenes, estos aviones yacen en silencio en el fondo del mar.
El A300 hundido en el Mar Egeo en Turquía. Foto Active Blue Dive Centre

Con sus 54 metros de largo y sus 44 metros de envergadura, se lo puede contemplar mejor a la distancia. Además, ya a unos 15 a 17 metros la presencia de luz disminuye notablemente.

El punto en contra es que en el lugar hay poca fauna submarina, por lo que el avión es el único atractivo que hay en el lecho marino.

Airbus A330, Bahía de Saros (Turquía)

Un par de años más tarde que el A300 de Kuşadası en la bahía de Saros, en el noroeste de Turquía, se hundió un avión más grande: un A330 que había volado para la aerolínea Onur Air, de ese país.

La gran mayoría fueron heridos de muerte en algún conflicto bélico. Algunos se depositaron suavemente para convertirse en una atracción turística. Más allá de sus orígenes, estos aviones yacen en silencio en el fondo del mar.
El A330 en el momento de su inmersión frente a la costa. Foto Cihan Demirci | Anadolu Agency | Getty Images.

La aeronave fue traída desde la ciudad de Antalya en seis camiones. En la costa fue reensamblado sin motores ni otros elementos que puedan ser contaminantes, y se depositó en el fondo del mar a 700 metros de la costa y a una profundidad de 30 metros.

En Turquía hay dos Airbus, un A330 en el Mar Negro y un A300 en el Egeo, que fueron hundidos para ser atracciones submarinas

Sus 60 metros de largo se están convirtiendo en un nuevo foco de biodiversidad, que atrae a submarinistas de Turquía, así como de Grecia y Bulgaria.

Aichi E13A, Koror, Palaos

En el mundo hay más ejemplos de grandes aviones hundidos a propósito para atraer submarinistas.

Pero más fascinantes, al menos desde el punto de vista histórico, son los aviones que recuerdan a eventos como las guerras.

En el Pacífico y el Atlántico hay cientos de aeronaves hundidas, sobre todo en la Segunda Guerra Mundial. Pero en pocos sitios se puede bucear y contemplarlas con tranquilidad.

Uno de ellos es el hidroavión de reconocimiento Aichi E13A de la flota japonesa que se encuentra cerca de la isla de Koror, una de las más importantes de Palaos, un estado insular de la Micronesia.

El avión se encuentra a 14 metros de profundidad en aguas muy claras, donde se distingue claramente que está casi todo intacto, excepto por un flotador y la cola.

Por el estado de sus motores los especialistas dedujeron que el avión no estaba en operaciones al momento de sumergirse.

Los corales y otros ejemplares de la vida submarina atraparon la estructura metálica, que ofrecen un colorido panorama bajo el agua.

Blackjack B17, Papúa-Nueva Guinea

Julio de 1943. La guerra del Pacífico era cada vez más dura. El bombardero de EEUU Blackjack B17 comenzó a fallar cuando realizaba una incursión aérea contra las fuerzas japonesas.

Entre los problemas mecánicos y las malas condiciones climáticas la aeronave acuatizó en la Bahía de Milne, el extremo sur de Papúa-Nueva Guinea que es bañada por el Mar de Salomón.

El gigantesco avión se hundió lentamente hasta los 50 metros, donde se encuentra ahora.

Por su ubicación solo pueden llegar los buzos con un alto nivel de entrenamiento. Todos coinciden que la visión submarina es fascinante, con el bombardero aún mostrando sus dientes con sus ametralladoras y municiones intactas.

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