Boeing tira la toalla con la fabricación del B737 MAX

Boeing analiza paralizar la producción del B737 MAX si la prohibición de volar sigue adelante por más tiempo

Boeing reconoce que el futuro no es optimista para el B737 MAX, el avión que sumió a la compañía en una crisis que ya lleva 10 meses. El fabricante norteamericano dijo que analiza paralizar la producción de este avión hasta que los organismos reguladores vuelvan a autorizar su vuelta a los cielos.

Desde que en febrero cayó un B737 MAX en Etiopía, los gobiernos prohibieron que este modelo de pasillo único pueda seguir operando hasta que se solucione las causas de los dos accidentes fatales, ocurridos en un lapso de cinco  meses.

Desde ese entonces, unos 370 aviones de este modelo están varados en tierra, lo que obligó a las aerolíneas a reprogramar vuelos, alquilar aviones y acelerar las compras de nuevas unidades.

Menor producción

La crisis repercutió en las órdenes de venta y en una ralentización de la producción, que sin embargo no pudo evitar el problema de Boeing de necesitar más espacio para aparcar los B737 MAX que salían de la línea de montaje.

[Para leer más: Boeing se queda sin espacio para guardar los B737 MAX]

Boeing confiaba que para mediados de este mes se levantarían las restricciones, pero no hay perspectivas a corto plazo de que eso pueda suceder.

Ante esta situación, el fabricante aeronáutico advirtió al supervisor de los mercados de EEUU, la Security Exchange Comission (SEC) que si las cancelaciones se demoran por varios meses más la compañía podría suspender temporalmente la fabricación de este avión, informa Reuters.

Boeing busca recuperar la confianza

La comunicación se remitió en octubre, pero se filtró el día de ayer, y respondía a una consulta de la SEC tras la presentación de resultados de Boeing y sus perspectivas financieras.

Boeing advirtió al supervisor de los mercados en EEUU que si persiste la prohibición sobre el B737 MAX deberá dejar de fabricarlo temporalmente

La difusión empañó los planes de Boeing de reconstruir la imagen pública de la compañía en general y del B737 MAX en particular.

Un día antes de su filtración, el fabricante había organizado dos jornadas de encuentros con pilotos, consultores y expertos de la industria aeronáutica en Seattle para tantear un inminente regreso de este avión a las operaciones.

Previsiones ante las demandas

A pesar de que Boeing asegura que la crisis y una posible paralización en la producción no afectará sus resultados financieros, la compañía ya dispone de 4.500 a 5.000 millones de euros para atajar las demandas de las aerolíneas perjudicadas por el veto a volar y las demoras en las entregas de aviones.