Los ferries voladores revolucionan el Canal de la Mancha

Los seagliders cambiarán la forma de viajar entre Francia y Gran Bretaña, con aeronaves híbridas que volarán a un par de metros sobre el mar

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.

Foto Regent – Brittany Ferries

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.

La naviera Brittany Ferries firmó un acuerdo para contar con estos vehículo híbridos para cruzar el Canal de la Mancha, que según describen, “navega como un hidroplano y vuela como un avión”.

Vuelan como un avión, se deslizan como un hidrodeslizador

En el idioma inglés se los conoce como seagliders. Estéticamente parecen un avión, pero no vuelan como cualquier aeronave comercial sino que lo hace a un par de metros sobre el agua.

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.
El ferry volador unirá las costas de Francia y Gran Bretaña en 2028. Foto Regent – Brittany Ferries

A los pocos minutos de salir del puerto este vehículo se eleva entre dos y tres metros de la superficie y aprovecha el fenómeno físico llamado ‘efecto suelo’.

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.
A los pocos minutos de salir de puerto estos ‘ferries voladores’ se elevan un par de metros sobre el agua. Foto Regent – Brittany Ferries

El ‘seaglider’ parece un avión, pero vuela a baja altura sobre el mar, aprovechando el fenómeno aerodinámico conocido como ‘efecto suelo’

Este es un fenómeno aerodinámico que donde el aire de alta presión queda atrapado entre las alas y el suelo, como en una especie de colchón, mientras el vehículo vuela a baja altura.

Por ello, más que un avión tradicional, se lo presenta como un hidrodeslizador con alas.

La revolución en el Canal de la Mancha

Brittany Ferries quiere contar con unidades de 50 a 150 pasajeros, que serán usadas para unir los puertos de Porthmouth y Cherburgo en 40 minutos, seis veces más rápidos que los actuales ferries.

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.
Estos vehículos pueden viajar seis veces más rápido que un ferry. Foto Regent – Brittany Ferries

Las aeronaves desarrolladas por Regent podrán llegar a los 290 km/h. Estarán impulsadas por ocho motores a hélice eléctricos, que tendrán una autonomía cercana a los 300 kilómetros, suficiente para cruzar el Canal de la Mancha siete veces.

Pero si la tecnología avanza como se espera, con las nuevas generaciones de baterías estos vehículos podrán realizar rutas de hasta 800 kilómetros.

Una opción más sostenible

Este medio de transporte, que no genera emisiones contaminantes, ayudará a reducir la polución de la industria marítima.

El transporte por mar, ya sea de pasajeros, carga o cruceros es responsable de 2,2% de las emisiones en todo el mundo, según la Organización Marítima Internacional. Y cabe recordar que el 90% del transporte de mercancías mundial se hace de esta manera.

El proyecto de los ferries voladores que desarrolla la compañía Regent logró su primer gran cliente.
Estos vehículos aprovechan el fenómeno aerodinámico del ‘efecto suelo’. Foto Regent – Brittany Ferries

La compañía de transporte británica espera poder ofrecer sus servicios con estos vehículos para el 2028. “Quizás este sea el nacimiento de los ferries que vuelan sobre el Canal de la Mancha”, dijo su director de Puertos y Operaciones Frédéric Pouget.

El fallido intento de la URSS

El ‘efecto suelo’ es un viejo conocido el mundo marino y aeronáutico. Es el mismo fenómeno que usan los hidrodeslizadores, también conocidos como hovercraft; aunque estos tuvieron más éxito en el plano militar que en el transporte civil.

La Unión Soviética buscó revolucionar las tácticas de ataque y defensa con la creación de un ekranoplano que podía volar a baja altura sobre las aguas del Mar Caspio.

El premier ruso Nikita Khrushchev alardeó que tenían en sus manos un barco “que podía saltar sobre los puentes”; pero al final el único ekranoplano construido, el gigantesco MD-160-Lun (que era más grande que un A380), quedó olvidado en las costas de ese mar interior.

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