El A350 corona un nuevo récord para Lufthansa

Lufthansa realiza el viaje más largo de su historia, en un A350-900 que voló más de 13.000 km sin escalas desde Alemania hasta las Islas Malvinas

Y Lufthansa logró el objetivo: el pasado 31 de enero un A350-900 adaptado para un transportar una misión científica se coronó como el vuelo más largo en la historia de la compañía alemana.

El A350-900 con que se hizo el vuelo de los récords. Foto Lufthansa

Y Lufthansa logró el objetivo: el pasado 31 de enero un A350-900 adaptado para un transportar una misión científica se coronó como el vuelo más largo en la historia de la compañía alemana.

El avión con matrícula D-AIXP voló desde Hamburgo hasta el aeropuerto militar de Mount Pleasant, en las Islas Malvinas, en un viaje de 15:37 horas a través de 13.303 kilómetros por el Atlántico Sur.

La sostenibilidad ante todo

El viaje demostró la confianza otorgada en este bimotor de Airbus, uno de los aviones más modernos y sostenibles del mercado.

Según indicó Lufthansa, sin olvidar sus prestaciones técnicas, la menor cantidad de emisiones del A350-900 lo hacían como el candidato ideal para llevar a un grupo de científicos y tripulantes a esas islas del Atlántico Sur, donde abordaron el barco científico Polarstern.

El vuelo entre Hamburgo y la base de Mount Pleasant, en las Islas Malvinas, llevó 15:37 horas sin escalas por el Atlántico Sur

La misión pertenece al Instituto Alfred Wegener, del Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina, que analiza las consecuencias de cambio climático en el territorio antártico.

Y Lufthansa logró el objetivo: el pasado 31 de enero un A350-900 adaptado para un transportar una misión científica se coronó como el vuelo más largo en la historia de la compañía alemana.
Despegue de un A350 de Lufthansa. Foto Lufthansa

La salida del vuelo LH2574 desde Hamburgo también otorgó un récord a este aeropuerto: nunca antes un vuelo tan largo había partido desde sus terminales.

Las razones del vuelo récord

En otras ocasiones el recambio de científicos y tripulantes del Polarstern se hizo con escala en Sudáfrica.

Pero por el surgimiento de una cepa del coronavirus y la alta cantidad de casos en ese país Lufthansa rediseñó sus planes y en pocas semanas organizó este vuelo récord.

El avión tampoco podía hacer escala en Buenos Aires debido al conflicto político entre Argentina y Reino Unido por las Islas Malvinas tras la guerra de 1982.

Y Lufthansa logró el objetivo: el pasado 31 de enero un A350-900 adaptado para un transportar una misión científica se coronó como el vuelo más largo en la historia de la compañía alemana.
Tracking del viaje de 13.000 km. Foto Lufthansa

El viaje blindado

Además el vuelo tuvo un cuidado extremo en cuanto a protección sanitaria. Para evitar contagios en el barco de investigación y en el territorio malvinense (donde solo se registraron 41 casos de coronavirus entre sus residentes), los 18 tripulantes del vuelo y los 92 pasajeros se sometieron a una cuarentena de dos semanas en la ciudad de Bremerhaven.

Los 18 tripulantes y 92 pasajeros estuvieron dos semanas confinados y partieron desde una terminal en desuso en Hamburgo

Mientras estaban confinados realizaron ejercicios físicos, como una competencia para llegar a los 10.000 pasos, y presentaciones virtuales de los científicos que fueron seguidos por los empleados de Lufthansa.

La salida se realizó desde una terminal de Hamburgo que está fuera de operaciones, para evitar contactos con otros pasajeros.

Y Lufthansa logró el objetivo: el pasado 31 de enero un A350-900 adaptado para un transportar una misión científica se coronó como el vuelo más largo en la historia de la compañía alemana.
Información técnica de Flightradar24 sobre el vuelo.

Viajaron hasta con las aspiradoras

En el avión también viajaron los técnicos que pusieron al avión de Lufthansa en condiciones para realizar el vuelo de regreso, programado para este miércoles 3 y con llegada a Múnich el 4 de febrero a las 14:00 horas.

Incluso a bordo llevaron desde el cátering para los dos viajes maratónicos hasta las aspiradoras para dejar la cabina bien limpia, ya que a bordo regresará parte de la tripulación y los científicos que fueron relevados.

Ya que había muchos asientos libres, los viajeros pudieron disfrutar de la comodidad de las 48 plazas de la clase business y 21 de la económica premium. Además varias filas de asientos en la económica fueron reconvertidas en camas con la provisión de colchones, mantas y almohadas.

Al llegar los tripulantes y técnicos de Lufthansa no pudieron salir a conocer la belleza agreste de las Malvinas: quedaron confinados hasta que regresen al avión dos días después, y puedan volver a cruzar el Atlántico de punta a punta.

a.
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