¿Bicicletas autónomas? Sí, ya existen

Ingenieros de Huawei desarrollan un prototipo de bicicleta que, gracias a la inteligencia artificial y unos dispositivos de balanceo puede conducirse por sí misma

Si los coches, tranvías, buses, camiones y los vehículos voladores autónomos están a la vuelta de la esquina, ¿por qué no plantear que también haya bicicletas que se puedan conducir solas?

Si los coches, tranvías, buses, camiones y los vehículos voladores autónomos están a la vuelta de la esquina, ¿por qué no plantear que también haya bicicletas que se puedan conducir solas?

Esa fue la idea que se le ocurrió a Zhihui Jun, un joven ingeniero electrónico chino que trabaja en Huawei. Y la inspiración le llegó por accidente, tras haber caído con su bicicleta un día de lluvia.

Manteniendo el equilibrio

Lo llamativo es que el vehículos de dos ruedas puede ir de un lado al otro sin necesidad de conductor. Y sin perder el equilibrio.

La bicicleta desarrollada por Jun usa programas de inteligencia artificial para analizar la información que aporta la cámara y los sensores

Jun y su equipo primero realizaron un modelo virtual de la bici autónoma en el sistema CAD, donde le fueron añadiendo diversos componentes para lograr que se pueda conducir en cualquier superficie sin asistencia humana.

Y al ver que en la pantalla de ordenador funcionaba bien, fue el momento de fabricar los dispositivos para que la bici autónoma se convierta en realidad.

Si los coches, tranvías, buses, camiones y los vehículos voladores autónomos están a la vuelta de la esquina, ¿por qué no plantear que también haya bicicletas que se puedan conducir solas?
Con este sistema no es necesario pedalear para avanzar. Foto Zhihui Jun

Parafernalia tecnológica

El prototipo creado por este ingeniero es una bicicleta del tipo fixie, al que se le han dotado de una red de sensores para percibir el entorno, junto con una cámara RGBD, un giróscopo, un acelerador y un dispositivo de tecnología LIDAR (que sirve para medir las distancias a los objetos).

También cuenta con dos pequeños motores impulsados con baterías de litio y un control sobre el manillar que permite realizar la conducción sin necesidad de manos.

Los datos de la cámara y los sensores son analizados por programas de inteligencia artificial a través del procesador Ascend 310, de Huawei, que se encuentra debajo del asiento.

Tal como los satélites

Los algoritmos ayudan al procesador a tomar decisiones, como el frenar en el momento adecuado o no chocar con conos u otros objetos que dejaron en el camino durante las pruebas.

Gracias a un sistema de control modular, como el que se usa en los satélites artificiales, la bicicleta permanece en equilibrio sin ayuda

Para lograr el equilibrio sin que haya un conductor que sea el centro de gravedad tiene un control modular similar al que usan los satélites artificiales en la órbita.

Si los coches, tranvías, buses, camiones y los vehículos voladores autónomos están a la vuelta de la esquina, ¿por qué no plantear que también haya bicicletas que se puedan conducir solas?
Por lo visto el sistema de equilibrio funciona. Foto Zhihui Jun

De pie en cualquier sitio

Con toda esta parafernalia tecnológica la bicicleta puede andar por donde quiera, ya sea en grandes aparcamientos o en pasillos estrechos.

Como se ve en los videos que ha subido Jun, la bici puede seguir a una persona sin perderla de vista y esquivar los obstáculos que se encuentra en el camino.

Gracias a los dispositivos para mantener el equilibrio el rodado puede sostenerse sin ayuda en lugares tan insólitos como la parte superior de una verja.

Los sensores le permiten esquivar los objetos. Foto Zhihui Jun
Los sensores le permiten esquivar los objetos. Foto Zhihui Jun

¿Pero para qué puede servir?

El punto que cabe analizar es la utilidad de la bici autónoma. Se puede entender lo práctico que es evitar pedalear en tramos de cuestas o si hay cansancio; pero sería el colmo de la vagancia tenerla para no usar los pies ni las manos.

Para eso, es mejor esperar a que salga el patinete autónomo.

a.
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