Kazushi Ono: “El verdadero arte es el que nace en circunstancias difíciles”

El titular de la OBC abre el nuevo curso de la orquesta de Barcelona defendiendo la actividad artística. Y no duda en apelar al ejemplo de Pau Casals

Tendría que haber sido una espectacular apertura de temporada de la mano de la monumental sinfonía Turangalila, de Olivier Messiaen, pero las restricciones impuestas por la pandemia obligaron a L’Auditori de Barcelona a reestructurar todo su calendario 2020-21.

Así que ahora el japonés Kazushi Ono (Tokio, 1960) levantará el telón del nuevo curso de la formación de la que es titular desde 2015, la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC), con un programa mucho menos ambicioso, pero igualmente comprometido y, de paso, de estimulante perfil juvenil.

Bajo el sugerente título de La imaginación, Ono dirige la Sinfonía concertante de Mozart, con solistas como la violinista de Esparraguera y nieta de Lola Lizarán, María Florea, y a la viola madrileña Sara Fernández -27 y 25 años respectivamente-, dos jóvenes talentos de la interpretación a los que el Auditori ya había reunido el pasado año, con esta misma obra, en el marco de su ciclo Emergentes.

Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya. Foto: L'Auditori de Barcelona.
Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya. Foto: L’Auditori de Barcelona.

Ahora, la pandemia que ha obligado a reprogramar los grandes proyectos internacionales de la sala, les brinda la oportunidad de actuar junto a la sinfónica barcelonesa en un programa que también incluye la Sinfonía nº2 de Beethoven y la Obertura del ballet Hercule et Omphale, de Ferran Sor.

“Esto es algo que, lamentablemente, está ocurriendo con todas las orquestas y en todos los teatros y no se puede hacer nada al respecto”, señala, con resignación, Kazushi Ono, que tampoco podrá dirigir el segundo concierto de la OBC, la próxima semana: la obligatoriedad de guardar cuarentena cuando regrese a Japón se lo impide.

Entre Casals y Beethoven

Pese a ello, el director se plantea el momento actual con espíritu positivo. “En estas circunstancias lo que cuenta es tener un ‘plan B’ y sobre todo, para mí, pensar en la salud tanto de los músicos como del público”, dice, al tiempo que reivindica “mantener la actividad de la orquesta, porque esto apoya y da consuelo al público. Además, éste es también el mensaje que nos transmitió Pau Casals. Él fue un músico que mantuvo la actividad de su orquesta en unas circunstancias muy, muy difíciles”, afirma el músico, en referencia al periodo de la Guerra Civil española.

Por lo mismo, Ono se muestra contrario que las grandes infraestructuras musicales cancelen su programación. “Cerrar es lo fácil y además, nada creativo”, afirma el músico, que también considera que dentro de la situación pueden derivarse consecuencias positivas. “Este momento, en que es tan difícil invitar artistas de fuera, es excelente para dar oportunidad a los artistas locales. Yo soy director de Nuevo Teatro Nacional de Tokio y en estos momentos todos nuestros casts son japoneses”, asegura.

Ono, que dirigió por primera vez a la OBC en una audición popular en el marco de las pasadas fiestas de la Mercè, reconoce que su reencuentro con la orquesta barcelonesa ha sido fácil. “Gracias a los directores españoles con los que ha trabajado este verano la orquesta ya se había acostumbrado a tocar con estas nuevas medidas y con la separación entre los músicos. Así es que ya en el primer ensayo vi que todo funcionaba”, cuenta Ono, que en aquel concierto dirigió, precisamente, la Segunda sinfonía, de Beethoven, que también se podrá escuchar este fin de semana.

“Es muy significativo interpretar esta obra en estos momentos porque Beethoven la escribió cuando ya comenzaba a darse cuenta que se estaba quedando sordo. Y ante ello, hubo un momento en que pensó en desaparecer, pero luego decidió luchar contra la adversidad, tal como estamos haciendo nosotros ahora”.

A Ono el confinamiento le retuvo durante siete meses en la ciudad de Tokio. Un periodo “excepcional en mi vida” que le facilitó, entre otras cosas, estudiar los programas que ahora hará con la OBC y también otras partituras, como Los maestros cantores de Nuremberg, “que me ha permitido descubrir detalles preciosos en el texto. Encontré, por ejemplo, una frase que dice: ‘El verdadero artista es aquel capaz de crear algo profundo cuando se encuentra en las circunstancias más difíciles’. Y eso nos vuelve a conectar con Pau Casals”, cuenta.   

Temporada trimestral

Con esta actuación, la OBC abrirá un calendario que, de momento sólo se proyecta hasta el mes de diciembre e incluirá otros once conciertos. A fin de evitar cancelaciones por la evolución de la pandemia, L’Auditori ha optado por dividir la  programación de este año en trimestres y abre las puertas de su sala sinfónica con un aforo de mil localidades, cifra ligeramente inferior al 50% del aforo.

Kazushi Ono. Foto: Enric Fontcuberta | EFE (Archivo)
Kazushi Ono. Foto: Enric Fontcuberta | EFE (Archivo)

A Kazushi Ono, sin embargo, no le impresiona enfrentarse a una sala medio vacía. “Ya he estado experimentando esto en Tokio”, advierte. No obstante, aunque la audiencia presencial sea reducida, la virtual puede ser infinita, ya que L’Auditori retransmitirá por streaming abierto uno de los tres conciertos, a través de su recién estrenado canal digital.  

Para Kazushi Ono esta nueva herramienta representa todo un “reto” para la OBC. “Estamos en un momento en que las orquestas están obligadas a presentarse con formatos más reducidos y por tanto, hay que trabajar muy bien el sonido”, advierte, el músico, que ya no volverá a situarse al frente de la formación hasta el mes de diciembre.

Para entonces, ya habrán pasado por el podio de la OBC diversos directores invitados, entre ellas la lituana Giedrė Šlekytė (Vilnius, 1989) y la finlandesa Tabita Berglund, dos de las varias batutas femeninas que se presentarán esta temporada y que constituyen otro de los detalles que singularizan una temporada a todos los efectos inusual. “Para mí no existen las directoras mujeres. Sólo hay directores buenos y directores malos”, sentencia Kazushi Ono, cuyo contrato como titular de la OBC vence la temporada 2021-22.

a.
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