Andrea Salcedo: “Ser mujer, mexicana y joven no ha sido nunca un obstáculo”

Con apenas 25 años, la guitarrista flamenca nacida en Jalisco estrena recital en la 15ª edición del Festival Suma Flamenca de Madrid

Madrid se ha sumido en el silencio. Ya no resuenan los pasos de viajeros nocturnos, ni el susurro de amantes a horas intempestivas, ni tampoco el rumor de los turistas chapurreando el español en las inmediaciones de la Puerta del Sol. Y en este vacío sonoro, el XV Festival Suma Flamenca se alza como una de las últimas oportunidades de este largo 2020 para recrearse en la música en directo. ¡Y qué directos! Los que nutren cantaores, bailaores y artistas de la guitarra flamenca.

Desde su estreno en 2006, la cita madrileña convoca en salas, teatros y templos a prometedores y consagrados representantes del duende flamenco.

En esta particular edición, del 1 al 20 diciembre, la programación orbita, por primera vez, en torno al universo melódico de Enrique Morente. Otra de las novedades del XV Festival Suma Flamenca se centra en el debut en la dirección de Antonio Benamargo. Figura imprescindible del flamenco contemporáneo e histórico programador de Casa Patas, se estrena al frente de la cita madrileña con una extraordinaria agenda de 37 directos, 18 estrenos absolutos.  

Enrique Morente

“Se cumplen diez años de su muerte y parece una vida. Era un cantaor extraordinario y un compositor intachable. Su figura es excepcional. Morente aprendió casi todo lo que sabía en Madrid. Todavía hoy, mantiene a su público madrileño”, asegura a Tendencias el director de festival. La particularidad de este homenaje se cimenta en la apabullante aportación de Enrique Morente a la historia de la música, cuyo universo sonoro abarca géneros, generaciones y genios de otras latitudes.

Enrique Morente y Manolo Sanlúcar, Cumbre Flamenca '85. Foto ©Paco Manzano.
Enrique Morente y Manolo Sanlúcar, Cumbre Flamenca ’85. Foto ©Paco Manzano.

Benamargo, una enciclopedia viva de la tradición flamenca, aclara: “En torno a su figura, se alzan artistas tan heterogéneas como Rocío Márquez, Soléa Morente, Pitingo, Arcángel, Sandra Carrasco o la jalisqueña Andrea Salcedo”. En suma, el alma del cantaor y compositor de Granada pulula en todas y cada una de las actuaciones del festival madrileño, que arrancó el pasado octubre con la exposición fotográfica Morente Siempre. La muestra, expuesta en la escuela Amor de Dios hasta el 20 de diciembre, es un compendio de imágenes de Paco Manzano que viene a ser un viaje por su trayectoria vital y artística de 1983 a 2010.

Andrea Salcedo

Uno de los méritos del director de Suma Flamenca reside en la rica diversidad del repertorio artístico, con figuras como la de Andrea Salcedo, joven guitarrista mexicana. Benamargo aclara: “No me planteo cumplir cuotas. Hay tantas mujeres como hombres, porque el talento de guitarristas, cantaoras y bailaoras está por encima de géneros”.

Criada en una familia de deportistas, sin ningún vínculo con la música, la dedicación de Andrea Salcedo al flamenco se debe a un cúmulo de casualidades (y mucho talento)

Con Andrea, continúa, la idea surgió cuando llegó a España un verano, custodiada por un programa de formación de Dreamers de Barack Obama. “Me llamó la atención que fuera una guitarrista tan joven y con una sólida formación en Chicago. Tiempo después, cuando quisimos traerla al Conde Duque para un ciclo de flamenco joven, nos llevamos la sorpresa de que el gobierno de Trump amenazó con vetarle la entrada a la vuelta si salía del país. Cuando llegó el ciclo de Ellas Crean, pudimos contar con su talento. Decidió abandonar Estados Unidos hace un año e instalarse en Madrid”.

Andrea Salcedo se trasladó a Madrid hace un año. Foto: @Carlo Serrán, cortesía SUMA Flamenca.
Andrea Salcedo se trasladó a Madrid hace un año. Foto: @Carlo Serrán, cortesía SUMA Flamenca.

Y concluye: “Lo que va a ofrecer el próximo 13 de diciembre será un recital-homenaje a los grandes de la guitarra española, cuyo título es un guiño a su querido Paco de Lucía: Fuente y Cauce de la Guitarra Flamenca”. Recordamos las palabras de Benamargo cuando, al otro lado del teléfono, el suave acento de Andrea Salcedo despliega el poderío de su vocación. Mejor que hable ella.

De casualidad en casualidad

Veinteañera, mujer y mexicana formada en Estados Unidos, ¿había más desafíos en su carrera? (Carcajadas) Te voy a explicar este revoltijo de casualidades. Crecí en Ciudad Guzmán, un pueblito de Jalisco. Tengo dos hermanos mayores y uno menor, todos somos hijos de padres deportistas. No tenemos ninguna conexión con la música. De pronto un día, el mayor, Hugo Salcedo, se empeñó en tocar guitarra. Había visto un vídeo de Paco de Lucía y decidió, con diez años, ser flamenco. Así fue. Años después, nací yo y, por lo visto, él sentenció: “Ya nació mi guitarrista”. El flamenco forma parte de mi vida desde la infancia. Aunque ame mi cultura, crecí escuchando a Paco de Lucía y soñando con venir a España. Me compraron mi primera guitarra de concierto con ocho años.

«Conocer a Jesús de Aracely fue para mí una revelación. A los 20 años me enamoré de España y, aunque tuve que regresar a los EEUU, me hice la promesa de volver»

Andrea Salcedo

¿Por qué acabó formándose en Estados Unidos? El destino nos llevó a Chicago, cuando yo aún tenía diez años, y allá empecé en el conservatorio infantil con guitarra clásica. Con 15, llegó Jesús de Aracely, el gran maestro de Madrid. Ahí es cuando la historia cambia por completo, para mí fue una revelación y el paso a la formación flamenca. A los 20 años, llegué acá un verano y me enamoré de España. Tuve que regresar, pero me hice la promesa de volver al finalizar la carrera.

¿Cuál fue la razón de su regreso? Tiene nombre propio: Antonio Benamargo. El que hoy es director de Suma Flamenca se puso en contacto conmigo porque andaba buscando una mujer joven guitarrista. Fue una señal para venirme a España. Eso fue hace un año. Es de agradecer el apoyo de Antonio al talento joven y femenino. Cuando vio la oportunidad, me llamó para el Festival Ellas crean. Fue increíble representar el flamenco en una convocatoria femenina de ese calado. Tiempo después, en pleno confinamiento, recibo otra llamada suya para organizar un concierto y me pregunta: “¿Qué que se te ocurre hacer?”. Le propuse un homenaje a guitarristas flamencos. Días después me confirmó la actuación el 13 de diciembre, en el Monasterio de El Paular. España me ha abierto tantas puertas…

Háblenos de su mentor Fareed Haque. ¿Qué le llevó a un maestro de jazz? Fue mi mentor en la universidad, es guitarrista de jazz, pero un enamorado del flamenco. Otra bendición en mi vida. Le dije al llegar a la audición: “Maestro, yo sé leer música, me quiero formar como en guitarra”. Fueron unos años esenciales en mi carrera.

Andrea Salcedo. Foto: ©Jorge Torres & Edgar Ovalle, cortesía SUMA Flamenca
Andrea Salcedo. Foto: ©Jorge Torres & Edgar Ovalle, cortesía SUMA Flamenca.

Justo antes de que llegara el maestro Aquilino El EntriSiempre tuve claro que quería estudiar con él. Después de verme en el Ellas Crean, me ofreció un curso intensivo. He tenido unos maestros increíbles.

En su incipiente carrera como guitarrista flamenca, ¿ha sentido sobre sus hombros diferencias en el trato por su condición femenina, por ser mexicana o por su edad? He de reconocer que ni en Estados Unidos, ni tampoco acá en España. Tengo tres hermanos y nos han educado a los cuatro por igual. Aunque no paso por alto que es un momento excepcional en el que la mujer está empezando a ocupar su lugar en las artes. La mujer está demostrando la fuerza que siempre ha tenido y que no se ha visto en público.

Arte y pandemia

Desde que se desató la pandemia, ¿cómo se ha visto afectada su vida? Cuando empezaron a ponerse feas las cosas, y con toda mi familia en Estados Unidos, me asusté de veras. Ya han visto cómo ha sido el alcance del coronavirus con Trump… He de reconocer, no obstante, que estos meses confinados nos han permitido llevar una vida más pausada, para escucharnos y hacer aquello que íbamos posponiendo. A mí me tocó con un compañero de piso que es como un hermano. Practiqué mucho y empecé a componer. Por otro lado, tuve que cancelar conciertos en Colombia y el viaje a Estados Unidos para ir a ver a mi familia. Eso sí ha sido muy duro. Pero intento verlo desde lo positivo. Debemos aprender a convivir con el miedo.

«El sector ha de encontrar fórmulas nuevas como, por ejemplo, inculcar desde la escuela la importancia del flamenco como parte de la cultura hispana»

Andrea Salcedo

¿Y cómo te has sentido en España en este año tan particular? Me sentí en casa desde el primer momento. Los españoles sois increíbles. Llegué a Madrid sola y siempre se han mostrado pendientes y generosos. Me parece una cualidad digna de admirar no sólo de Madrid, sino de todos los españoles que he ido conociendo. El español le da un valor a la familia y a las amistades que van en sintonía con mi país de origen.  

Flamenco: rumbo a la reinvención

Con la desaparición del turismo internacional, los tablaos de Madrid y Barcelona están al borde del colapso, ¿qué soluciones se te ocurren para atraer la atención de nuevos públicos a las salas? Pronto me di cuenta de que éramos pocos los jóvenes interesados en asistir a estos espectáculos, y la mayoría somos músicos. El sector ha de encontrar fórmulas nuevas como, por ejemplo, inculcar desde la escuela la importancia del flamenco como parte de la cultura hispana. En Chicago, íbamos a los colegios con el afán de que los niños descubrieran este arte. Y se les quedaba grabado ese valor de España como cuna de una tradición extraordinaria. El público está ahí, se trata de despertarlo.

Andrea Salcedo_5@Carlo Serrán, cortesía SUMA Flamenca
Andrea Salcedo anima a la reinvención del flamenco y de todo el sector de la música. Foto: @Carlo Serrán, cortesía SUMA Flamenca.

Y con respecto a la industria musical, ¿qué alternativas son viables ahora? Lo que sucede es que, por primera vez, todos los artistas se han visto afectados sin excepción. Incluso me atrevo a decir que los artistas de grandes masas son los más afectados. Vuelvo al mismo concepto que tanto escuchamos: reinventarse. Repensar las fórmulas. Como alternativa interesante y linda, está la docencia. Es importante retroalimentar la pasión. No es un camino fácil esto de la música, pero sí es una carrera hermosa. El sistema debería reconocer esta carrera económica y administrativamente, nos tenemos que dar a respetar. En mi caso, pensé de veras que no iba a tocar hasta 2021.

«Además de admirarla como mujer y artista, Rosalía es poderío y valentía»

Andrea Salcedo

De sueños por cumplir (y cumplidos)

Si hablamos de fantasías, ¿con quién le gustaría compartir un directo? ¡Con Paco de Lucía! Para muchos músicos extranjeros, él es el auténtico maestro, el culpable de nuestro amor por el flamenco. Mi madre dice que nunca había sentido nada igual tras ver una actuación suya en CDMX. Yo tuve la fortuna de verlo con 16 años y me firmó la guitarra. No te puedo explicar lo que sería tocar junto a él… ¿Y sobre qué escenario? Me fascinaría en el Carnegie Hall de Nueva York.

Le daré tres nombres y usted, una frase… ¿Camarón de la Isla? Para mí encarna la esencia, la pureza de lo que entiendo por flamenco. ¿Enrique Morente? Sólo un genio podía dejarnos un legado extraordinario como Morente. Y me encanta que su genialidad se vea reconocida en esta edición tan especial de Suma Flamenca. ¿Rosalía? Además de admirarla como mujer y artista, Rosalía es poderío y valentía.

Si te dejaran, ¿qué cambiarías o que aportarías al universo flamenco? Me encantaría abrir una escuela fuera de España para formar artistas flamencos, ya que somos muchos los que amamos esta música y no siempre es sencillo venir a España a conocer de cerca el duende flamenco.

a.
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