El libro mas didáctico (y divertido) para aprender sobre vinos

El cuarto libro de la experta Meritxell Falgueras invita a desarrollar los sentidos y aprender los secretos del vino con consejos, humor, infografías y videos

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

Meritxell Falgueras, enóloga, sumiller, comunicadora y distinguida como nariz de oro es una de las divulgadoras más inquietas del mundo del vino.

Su cuarto libro #ConVinoConTodo editado por Oberon, con su versión en catalán titulada #Divinament (Larousse), llegó en medio de la pandemia.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

Su título responde al hasthag que Falgueras utiliza en sus redes sociales, está prologado por el chef José Andrés y en su parte visual, además del diseño de Isaac Gimeno, cuenta con las imágenes de Nonna Arruga (que incluyen un bello y divertido reportaje fotográfico de la autora), y las infografías clarificadoras y sintetizadoras de quien firma este artículo.

La fuerza visual de este libro, que cuenta con divertidos vídeos (QR) de Marc Escarmís, reside en una estética próxima a la de Instagram que sigue el impulso de lo que más le gusta a Meritxell, esa fuerza imparable de comunicar, de compartir y respirar el mundo del vino.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

Ella lo presenta como “mi vocación de contar el vino de una manera diferente y acercarlo a las nuevas generaciones”, con “una visión personal, didáctica y divertida para los paladares ansiosos por conocer más sobre este universo lleno de historias y pasiones”.  

Los objetivos del libro

Meritxell confiesa al experto Carlos Águila que con este trabajo buscó compilar sus 20 años de formación “en un libro que va de la A a la Z y donde lo que prime sea la comunicación”.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

“Quería hacer el libro del vino del siglo XXI: con vídeos, fotos al estilo Instagram, infografías… que sea útil, divertido, con contenido de calidad y que haga a la gente ¡un poco más feliz en tiempo tan difíciles!”, dice.

“Quería hacer el libro del vino del siglo XXI: con vídeos, fotos al estilo Instagram, infografías”.

Meritxell Falgueras

Y como se propone su autora #ConVinoConTodo acerca el mundo del vino a todo tipo de públicos, inexpertos o expertos, y lo hace como una experiencia sensorial que lleva a conocer esta bebida a través de los sentidos que desfilan en cada capítulo.

De hecho, la obra se divide en los apartados El vino con sentido, Escucha al vino porque te está hablando, Mirando al vino a los ojos, Perfume divino, Tocado por el vino, El beso del vino y El sexto sentido: la intuición. 

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

Falgueras utiliza un lenguaje claro y directo, y que incluye prácticas, catas y retos, además de dosis de historia y actualidad, citas de grandes mujeres, recorridos por la geografía vitivinícola, un completo Viccionario del vino, con los términos de este mundo, y un capítulo, Examínate, donde el lector puede comprobar todo lo que ha aprendido a lo largo de su lectura. 

La autora y sus notas de cata

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.

“He encontrada el coupage de mi vida en la bodega Podere San Cristoforo de la Toscana (Lorenzo Zenin, su marido, es viticultor de referencia en Toscana, y como no sus hijos Vita y Leonardo), sigo mi crianza en Londres y embotello en Barcelona”, agrega.

“Me han podado estudios de sumillería y humanidades. Las lluvias han nutrido mis estancias en Italia, Estados Unidos y Francia, y han dado fruto a una vendimia excelente que ha recibido los elogios de la crítica con el premio Nariz de Oro joven promesa de Cataluña y del Estado”, continúa.

“En vista me definen como transparente y brillante, con reflejos dorados y lágrima lenta. Un ensamblaje de letras y vinos que culminan con el paso por madera de una tesis doctoral sobre las metáforas del vino en la degustación. Tengo un bouquet de flores románticas y de fruta silvestre. En boca, muy salada, con un punto dulce y un posgusto picante. Un vino cosmopolita que transmite a cada sorbo la joie de vivre galardonado con el premio al mejor libro y blog del mundo del vino en reconocidos certámenes internacionales”, agrega.

Una historia densa, con mucho cuerpo y cierta astringencia

A Falgueras le gusta decir «llevo el vino en el ADN». Con 20 años se convirtió en la sommelier más joven de España, además de licenciarse en Humanidades y cursar dos postgrados y el Máster en Viticultura y Marketing, además de sus viajes formativos por Florencia, Londres, París y Burdeos.

Lo aprendió todo sobre el lenguaje en las catas de vino, una de sus especialidades más queridas (“La metáfora en la nariz del vino”) para su Doctorado en Comunicación y Humanidades. 

La hija de Antoni Falgueras, del Celler de Gelida, no ha parado de recibir reconocimientos por su trabajo como Nariz de Oro de Cataluña 2006, Sommelier del año Squire 2011, miembro de la Academia Gastronómica de Cataluña 2015, ser jurado en muchos los más prestigiosos concursos internacionales y profesora en los cursos oficiales de somelier.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.
Meritxell Falgueras. Imagen de: Nonna Arruga

Falgueras mantiene una intensa actividad en Twitter e Instagram y es colaboradora de numerosos medios españoles sobre temas de vinos

También cabe recordar el remio Especial al mejor blog sobre vinos de Gourmand World Awards 2019, el premio al mejor video sobre la DO Catalunya 2019 y el mejor libro sobre bebidas de los Gourmand World Cook Book Awards 2018. 

Sin reposo

Esta experta es autora de otros tres libros, Presume de vinos en 7 días, Los vinos de tu vida y Qué beber cuando no bebes (escrito durante su último embarazo y dedicado a las bebidas sin alcohol) y está preparando un quinto, pero que será de ficción.

Además de mantener una intensa actividad en su web, en Twitter y su podcast

del vino #ConVinoConTodo y su blog, cuenta con varios canales de Instagram donde entrevista a personalidades destacadas de la enología de España y América Latina.

Y sin olvidar que es colaboradora del Magazine de La Vanguardia, del Time Out Barcelona, Vinos y Restaurantes y TV3 y es imagen de publicidades y eventos, como la Barcelona Wine Week.

La reivindicación de las mujeres

Falgueras se presenta como un rodillo de simpatía y optimismo; pero además de su belleza y carácter, también es una persona muy luchadora que ha denunciado repetidas veces actitudes machistas del mundo del vino.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.
Meritxell Falgueras. Imagen de: Nonna Arruga

Fiel a sus principios y a su manera de entender el feminismo, trabaja en iniciativas como el grupo de mujeres del vino que organizan sus catas, que son bodegueras o son imprescindibles comprender su presencia en España.

Experiencias sensoriales, experiencias infográficas

Conocí a Meritxell hace unos años cuando leía “Presume de vinos…” y me quedé con sus notas de color, aroma y sabor durante un largo postgusto que me llevó, al cabo del tiempo, a ofrecerle un proyecto creado a medida.  Esta idea le ilusionó y está aprobada, aunque actualmente haya quedado en by-pass.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.
Meritxell Falgueras. Imagen de: Nonna Arruga

Pero ella estaba con la necesidad de elaborar una gran obra sobre el vino pero que tuviera una estructura directa, sencilla y clara para llegar a todos los públicos, la misma que presentan sus otros libros.

Me propuso para la creación de infografías que acercasen al lector, la terminología, los procesos y las técnicas del vino de la manera más visual posible.

Creo que acertó apostando por algo tan vivo y actual como utilizar la imagen para sintetizar todo lo que se pretenda explicar.

A Falgueras le gusta presentarse con un lenguaje del vino: “Soy una viña joven de treinta y tantas añadas que creció en el Celler de Gelida, un terroir que ha dado grandes vinos durante cinco generaciones”.
Meritxell Falgueras. Imagen de: Nonna Arruga

Fue un trabajo de comunicación visual muy importante para mí, porque me permitía aplicar una de mis grandes pasiones, la infografía a otra de mis grandes pasiones, el mundo del vino, un mundo que lamentablemente sigue estando muy poco explicado en cuanto a contenidos visuales.

Con la complicidad siempre de dos grandes directores editoriales como son Víctor Manuel Ruíz Calderón y Jordi Induráin, que me permitieron generosamente navegar por los mares que consideré, en el complejo vericueto de encajar los estilo de diseño e infografía, y si le sumamos el respeto absoluto y el apoyo incondicional de Meritxell Falgueras, sin duda llegamos a buen puerto. 

a.
Ahora en portada