Najat el Hachmi: ‘No hay vida digna sin libertad’

Najat el Hachmi gana el Premio Nadal con ‘El lunes nos querrán’, novela que aborda los problemas de identidad de dos muchachas de origen musulmán residentes en la periferia barcelonesa.

Cada vez que Najat el Hachmi gana un premio literario, me imagino a los militantes de Vox echando espumarajos por la boca. Y eso que no son pocos los galardones que ha merecido esta escritora española nacida en Marruecos: el Ramon Llull, el Prix Ulysse, el Sant Joan, etcétera.

Sí, la mayoría le fueron concedidos por su obra escrita en catalán y, antes de que a los de la formación verde les estalle la cabeza, advertiremos que esta misma noche le han entregado el Premio Nadal.

Tres raíces, tres idiomas

Najat el Hachmi llegó a Cataluña a la edad de ocho años. Nació en Nador (Marruecos), pero sus padres se trasladaron al municipio de Vic cuando ella todavía era una niña. Allí creció rodeada de tres idiomas -el árabe, el castellano y el catalán- y, mientras trabajaba como empleada de la limpieza o cocinera, consiguió sacarse la carrera de Filología Árabe.

En sus novelas Najat el Hachmi reflexiona sobre los procesos de arraigo de las mujeres árabes instaladas en España

 Su entrada en el mundo de las letras se dio con la publicación en 2004 del ensayo ‘Jo tambè sóc catalana’ (‘Yo también soy catalana’), en el que explicaba sus problemas de integración en la cultura de recepción y en el que reflexionaba sobre su identidad múltiple.

Sí, la mayoría le fueron concedidos por su obra escrita en catalán y, antes de que a los de la formación verde les estalle la cabeza, advertiremos que esta misma noche le han entregado el Premio Nadal.
Najat El Hachmi, ganadora del Premio Nadal 2021

El arraigo de las mujeres musulmanas

A partir de ese momento, el Hachmi se convirtió en una habitual de las letras catalanas, entorno en el que publicó novelas, como ‘El último patriarca’ o ‘La hija extranjera’, en las que reflexionaba sobre los procesos de arraigo de las mujeres árabes instaladas en España.

Y eso es precisamente lo que vuelve a hacer con ‘El lunes nos querrán’, obra con la que ha obtenido el Premio Nadal y que no sólo es la primera que escribe directamente en castellano, sino que además es también la primera que redacta al mismo tiempo en ambas lenguas.

El conflicto no está en las lenguas

De hecho, durante la rueda de prensa del galardón, un periodista le ha preguntado si el hecho de ser multilingüe (sic) suponía un privilegio o una maldición, y la autora se ha apresurado a contestar que para ella ‘las lenguas nunca son conflictivas, sino que lo conflictivo es no querer entenderse’.

Sí, la mayoría le fueron concedidos por su obra escrita en catalán y, antes de que a los de la formación verde les estalle la cabeza, advertiremos que esta misma noche le han entregado el Premio Nadal.
Najat El Hachmi & Maria Barbal, ganadoras de los premios Nadal y Josep Pla

A continuación, ha aclarado que es una mujer trilingüe desde los ocho años y que esa circunstancia fue precisamente la que la convirtió en narradora: ‘Un escritor tiene que pensar la lengua. Y yo me he visto obligada a hacerlo desde pequeña. Eso es un privilegio para alguien de mi oficio. Por ejemplo, en la redacción de las dos versiones de esta novela, he ido descubriendo nuevos puntos de vista gracias al cambio constante de idioma durante la redacción. Y ha sido una experiencia maravillosa’.

La novela ganadora

‘El lunes nos querrán’ -que saldrá publicada tanto en castellano como en catalán el 10 de febrero- habla de dos mujeres de origen musulmán que viven en ‘la periferia de la periferia’ de Barcelona.

Es decir, en uno de esos barrios a los que casi no llega el transporte público, en los que la mezcla de idiomas se vive con absoluta normalidad y en los que los pisos tienen menos altura de lo habitual porque los arquitectos querían ganar plantas al edificio.

En ese ambiente viven dos jóvenes que tienen que enfrentarse a la disonancia existente entre sus propios deseos y los imperativos que la sociedad y la familia les exigen.

Najat el Hachmi ha dicho que su novela estaba dedicada a las mujeres que viven sometidas a cualquier tipo de circunstancia que las aleje de la libertad

‘Es la historia de dos muchachas cuyo único asidero en la vida es esa amistad tan intensa que suele sentirse durante la juventud -ha aclarado la autora-. Esa amistad es lo único que asegura su supervivencia y les acompaña durante el proceso de iniciación en la vida adulta’.

Sí, la mayoría le fueron concedidos por su obra escrita en catalán y, antes de que a los de la formación verde les estalle la cabeza, advertiremos que esta misma noche le han entregado el Premio Nadal.
Vista de la ceremonia de los Premios Nadal y Josep Pla

Durante la entrega del galardón, que por cierto se le ha caído de las manos y que esperemos que no se haya escacharrado, Najat el Hachmi ha dicho que su novela estaba dedicada a las mujeres que todavía hoy, en pleno siglo XXI, viven sometidas a cualquier tipo de circunstancia que las aleje de la libertad.

‘A todas esas mujeres quiero decirles que, aunque les pueda el desánimo y aunque piensen en abandonar, saldrán adelante. Porque no hay vida digna sin libertad’, declaró.

Maria Barbal, ganadora del Premio Josep Pla

En la misma gala, se ha hecho también entrega del Premio Josep Pla a Maria Barbal por su novela ‘Tàndem’, una obra escrita en catalán en la que la autora de Tremp narra el redescubrimiento de la felicidad por parte de un hombre y una mujer anclados en la rutina.

Los dos premios, el de el Hachmi y el de Barbal, han sido entregados en una ceremonia celebrada en el Hotel Palace (como viene siendo habitual) a la que, sin embargo, sólo se ha invitado a periodistas.

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