Larga vida al papel (y por qué resistirá a la dictadura digital)

El papel fue tan revolucionario como la rueda, y en este viaje por sus orígenes el historiador Mark Kurlansky explica por qué resistirá frente a ordenadores y móviles

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.

Pues no, el papel seguirá vivo; como también existen fabricantes de velas a pesar del siglo y medio que llevamos conviviendo con la electricidad.

Porque la televisión tampoco mató al cine, ni este al teatro. Y puede que el vinilo haya sido desplazado por el casete, luego apartado por el CD, y así hasta llegar al MP3, Spotify, etcétera. Pero el deseo de escuchar música persiste.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.
El equivalente a un billete de banco de la dinastía Yuan

El papel no morirá

El papel tiene varias razones para sobrevivir: es tangible, su rúbrica tiene un valor simbólico que las tabletas electrónicas no han igualado, y sobre todo, es placentero.

Todavía muchos sentimos ese hormigueo nostálgico cuando pasamos las páginas de un volumen nuevo

Es cierto que leer un best-seller tamaño ladrillo es más cómodo (y liviano) en un iPad, pero todavía muchos sentimos ese hormigueo nostálgico cuando pasamos las páginas de un volumen nuevo, o cuando contemplamos la variedad de colores, tipografías y tamaños en una biblioteca como si fuera un cuadro.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.
La imprenta expandió el uso del papel y las ideas. Foto Birgit Böllinger | Pixabay

El viaje a las raíces del papel

Esos postulados sirven para apuntalar la tesis de permanencia que postula Mark Kurlansky en su libro Papel. Páginas a través de la historia (Ático de los Libros).

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.

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El autor emprende un viaje similar al de otras suyas, como Sal o El bacalao, donde explora cómo “la única piedra comestible” y ese pescado acompañaron a la humanidad en buena parte de su historia.

En Papel Kurlansky avisa que los orígenes de ese elemento están perdidos en la niebla de la historia, pero igualmente nos lleva a la China del año 120 para presentar un producto que pasó a manos de los árabes, y contra los que muchos creen, ha intentado entrar en las puertas de la Europa cristiana durante siglos sin éxito.

¿Pero por qué los europeos miraban a esa pieza elaborada con restos vegetales con desdén? Simplemente porque no lo necesitaban.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.
Primera edición del Quijote.

Tecnología y evolución

Kurlansky rechaza la idea que la tecnología cambia la sociedad. “Ocurre lo contrario: la sociedad desarrolla la tecnología para hacer frente a los cambios que ocurren en ella”.

¿Por qué los europeos miraban al papel con desdén? Simplemente porque no lo necesitaban

El papel logró que el saber en la Edad Media fuera resguardado en las bibliotecas de los monasterios, y la expansión de las matemáticas importadas de la cultura árabe y del comercio hizo necesario que ese elemento fuera requerido en Roma, Amberes o Génova.

La creación de la imprenta, la aparición de la Reforma, la llegada a América son hitos que fueron posibles gracias al papel, sí, pero si no hubiera existido “simplemente se habrían encontrado otros materiales”, dice este historiador. Aunque sea pieles de animales curtidas. O los pergaminos que se conocían en el antiguo Egipto.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.
A pesar de la caída de ventas, los periódicos resisten. Foto Absolutvision | Unsplash

Desfile por hitos históricos

Por estas jugarretas de la historia los aztecas también habían desarrollado un derivado del papel, aunque los conquistadores encabezados por Hernán Cortés se encargaron de borrar sus rastros. El oro era más importante.

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El autor presenta un desfile de personajes como Rembrandt y Pablo Picasso, de elementos ahora cotidianos pero que fueron revolucionarios como el lápiz de grafito y las partituras, y por supuesto, el papel de váter.

También se remonta a los incunables medievales para dar paso a las diferentes técnicas de impresión, grabados y formas de perpetuar la palabra, así como analiza el volumen económico que mueve el papel.

Hace años que escuchamos la cantinela de que los móviles matarán al papel, destino de Terminator que también le habían asignado a los ordenadores.
Un mundo de tipografías para llevar la palabra. Foto Bruno Martins | Unsplash

La evolución y el futuro del papel

Durante siglos una sociedad que fabricaba papel era reconocida como dueña de un desarrollo tecnológico particular. Pero el papel no tuvo éxito por sí mismo, sino porque fue el vehículo para la evolución de la lengua escrita.

Quizás nos sigamos comunicando con pantallas y teclados, la lista de compras la hagamos en el móvil y el billete de tren sea un código QR. Pero durante muchos años, (quizás siglos) el papel seguirá llevando las palabras de las cartas de amor, el frío registro de las actuaciones notariales, el teléfono en un post-it y los ensayos de historia, como es este libro.

Foto de portada: Iñaki del Olmo | Unsplash

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