¿Qué pasa si los libros de Harry Potter se cruzan con la arquitectura moderna?

Las portadas de las nuevas ediciones en italiano de Harry Potter presentan loas localizaciones de la saga transformadas en colosales edificios modernos

Tanto las portadas de los libros de Harry Potter como las películas otorgan una estética gótica a los diferentes edificios de la saga, como el colegio de Hogwarts o la prisión de Azkaban.

Tanto las portadas de los libros de Harry Potter como las películas otorgan una estética gótica a los diferentes edificios de la saga, como el colegio de Hogwarts o la prisión de Azkaban.

Sin embargo la editorial Salani, para las nuevas ediciones en italiano de los libros escritos por J.K. Rowling, optó por dar un giro a la imagen tradicional de este mundo fantástico, y decidió combinarlos con elementos de la arquitectura contemporánea.

Un nuevo concepto visual

Para ello convocó al arquitecto y diseñador Michele de Lucchi, quien con su estudio AMDL Circle se encargaron de crear una nueva estética para los libros.

“Si todo parecía perfecto, ¿cómo podíamos crear algo nuevo. Hemos empezado de cero y representado a los sitios de las novelas como arquetipos. Y lo hemos logrado

a través del valor simbólico que se le puede atribuir a nuestra arquitectura”, precisaron en el estudio.

En las ediciones de Salani los sitios emblemáticos de Harry Potter se presentan con una estética lejos del gótico y lo medieval

Cada uno de los libros tiene relación con lo que se encontrará en las páginas, pero también se encuentran numerosas inspiraciones en edificios y monumentos de la arquitectura contemporánea, como rasgos de los estilos brutalista o racionalista.

Harry Potter y la piedra filosofal. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y la piedra filosofal. Foto Salani Editore-De Lucchi

Las torres de la Toscana

Por ejemplo, en Harry Potter y la piedra filosofal, De Lucchi y su gente se inspiraron en un proyecto conceptual sobre abadías góticas de la Toscana, “construcciones sólidas y robustas, fuertemente ancladas al suelo pero que se extienden hacia arriba gracias al al impulso de las agujas que empujan la mirada hacia el cielo”.

En la segunda entrega, Harry Potter y la cámara secreta, para este sitio oculto pensaron en una serie de objetos de madera apilados, que se mantienen en equilibrio gracias a la magia.

Harry Potter y la cámara secreta. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y la cámara secreta. Foto Salani Editore-De Lucchi

“Evocan una forma antigua de construir, que puede parecerse a una pequeña casa o una gran catedral con techos que protegen de la lluvia o la nieve”, describen.

Arquitectura efímera para el quidditch

Para la prisión de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, al no haber una descripción precisa de Rowling sobre el lugar, los diseñadores se remitieron a la supuesta ubicación en una isla aislada en el Mar del Norte.

La prisión de Azkaban se presenta como una torre de volúmenes superpuestos y escalonados

Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Foto Salani Editore-De Lucchi

Allí colocaron una construcción con reminiscencias mitológicas, que tiene un aire al hotel Medea de la ciudad de Batumi, en Georgia: se trata de una alta torre de volúmenes superpuestos y escalonados, “que parecen generarse entre sí en una epopeya infinita que supera los siglos”, dicen metafóricamente.

En la portada del cuarto libro, Harry Potter y el cáliz de fuego, el protagonista es el quidditch, el deporte de balones y escobas voladoras que apasiona a los magos.

Harry Potter y cáliz de fuego. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y cáliz de fuego. Foto Salani Editore-De Lucchi

Por el paisaje parece la zona de los fiordos noruegos donde se encuentra El Púlpito, pero en el estudio AMDL Circle indicaron que se remitieron a la arquitectura efímera, que se puede montar rápidamente para convertir cualquier paraje en un estadio.

Recuerdos modernos

Para ilustrar Harry Potter y la orden del fénix, representaron la cabaña de Hagrid como un pajar, construcciones que combinan el trabajo manual con la integración en la naturaleza, con una superposición de materiales.

Tanto las portadas de los libros de Harry Potter como las películas otorgan una estética gótica a los diferentes edificios de la saga, como el colegio de Hogwarts o la prisión de Azkaban.
Harry Potter y orden del fénix. Foto Salani Editore-De Lucchi

En el sexto libro, Harry Potter y el misterio del príncipe recrearon la torre de astronomía de Hogwarts como la Torre del Aire, construida para el proyecto Arch & Art en la Trienal de Milán.

Harry Potter y el misterio del príncipe. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y el misterio del príncipe. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y las reliquias de la muerte. Foto Salani Editore-De Lucchi
Harry Potter y las reliquias de la muerte. Foto Salani Editore-De Lucchi

Y llegamos al último libro, Harry Potter y las reliquias de la muerte. Allí los diseñadores se centraron en el duelo final entre los defensores de Howgarts y los secuaces de Voldemort, que transcurre en un puente inspirado en el Puente de la Paz de Tbilisi, capital de Georgia.

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