‘Nomadland’, la América rodante, hace historia en los Óscar

'Nomadland' se lleva el premio a la mejor película, un galardón que también conquista su directora, la china Chloé Zhao, y su protagonista, Frances McDormand

No es nueva recogiendo una estatuilla -de hecho, ya tenía dos, por Fargo (1996) y Tres anuncios en las afueras (2017)- pero algo hubo de especial anoche cuando Frances McDormand recogió su tercer premio en la estación de ferrocarril Union Station de Los Angeles, convertida en la sede de la entrega de la 93 edición de los Premios Óscar.

Frances McDormand y Chloé Zhao en los Óscar. Foto: Chris Pizello | EFE | EPA | POOL

No es nueva recogiendo una estatuilla -de hecho, ya tenía dos, por Fargo (1996) y Tres anuncios en las afueras (2017)- pero algo hubo de especial anoche cuando Frances McDormand recogió su tercer premio en la estación de ferrocarril Union Station de Los Angeles, convertida en la sede de la entrega de la 93 edición de los Premios Óscar.

Lo que hubo fue un aullido de lobo al recoger el galardón a mejor actriz por Nomadland, que acompañó de una frase: “Un día muy muy pronto, llevad a todos los que conocéis a un cine, hombro con hombro en ese espacio oscuro. Y ved todas las películas que están representadas aquí hoy”. A ser posible, “en la pantalla más grande posible”. Y es que estos eran unos Óscar especiales, los Óscar de la pandemia.

El cambio de escenario y su reducido aforo de 170 invitados, en lugar de los más de 3.000 que acogía cada año el Dolby Theatre de Hollywood, marcaron la pauta, como también lo estructurado y medido de la gala, y eso a pesar de que los productores habían prometido casi una película en directo. Al mando, Steven Soderbergh, firmó un largo plano secuencia inicial de Regina King entrando en la sede alternativa de Los Ángeles y se ocupó de que todos los premiados subieran a recoger sus estatuillas (a ser posibles vestidos de alta costura, según se les había pedido con anterioridad a los nominados).

No es nueva recogiendo una estatuilla -de hecho, ya tenía dos, por Fargo (1996) y Tres anuncios en las afueras (2017)- pero algo hubo de especial anoche cuando Frances McDormand recogió su tercer premio en la estación de ferrocarril Union Station de Los Angeles, convertida en la sede de la entrega de la 93 edición de los Premios Óscar.
Chloé Zhao, premio a la mejor dirección en los Óscar. Foto: Chris Pizello | EFE | EPA | POOL

Nomadland

En estos Óscar del coronavirus Nomadland, tras pasar por la temporada de premios como un ciclón, se confirmó como favorita, al convertir tres de sus seis nominaciones en premios. La durísima reflexión sobre el nuevo nomadismo al que se vieron abocados muchos norteamericanos tras la crisis de 2008 cuando, al no poder seguir pagando alquileres o hipotecas, se lanzaron a vivir en la carretera atravesando el país de empleo precario en empleo precario.

Además del premio a la mejor película, la cinta permitió hacer historia a su directora, Chloé Zhao, que se convirtió en la segunda mujer en la historia de los Óscar en ganar el galardón a la mejor dirección, un hito que antes solo había logrado Kathryn Bigelow con En tierra hostil (2008).

Al recoger su galardón, Zhao aprovechó para poner en valor la bondad en sentido amplio: “Siempre he encontrado bondad en la gente que he conocido, en cada lugar al que he ido en el mundo”, afirmó, “Así que esto es para todo el que ha tenido la fe y el coraje de aferrarse a la bondad en sí mismo y en los demás”.

Chloé Zhao se convirtió en la segunda mujer en la historia de los Óscar en ganar el galardón a la mejor dirección, un hito que antes solo había logrado Kathryn Bigelow

McDormand, por su parte, muy involucrada con la cinta, en la que hacía también de productora, sumó su tercera estatuilla a mejor actriz e igualó el hito solo conseguido por Meryl Streep e Ingrid Bergman y se quedó a una de Katharine Hepburn (cuatro premios en total).

Posado con Yuh-Jung Youn

En la sala de prensa se pudo ver a una McDormand exultante posando con la actriz surcoreana Yuh-Jung Youn, maravillosa en su papel en Minari que le valió el Óscar a la mejor actriz de reparto a sus 73 años. Le permitió, además, compartir escenario (y conocer por fin, según dijo) con Brad Pitt, al que aseguró perdonar por haber pronunciado mal su nombre.

No es nueva recogiendo una estatuilla -de hecho, ya tenía dos, por Fargo (1996) y Tres anuncios en las afueras (2017)- pero algo hubo de especial anoche cuando Frances McDormand recogió su tercer premio en la estación de ferrocarril Union Station de Los Angeles, convertida en la sede de la entrega de la 93 edición de los Premios Óscar.
Frances McDormand y Youn Yuh-jung. Foto: Chris Pizello | EFE | EPA | POOL

Otro veterano Anthony Hopkins, se hizo con Óscar a mejor actor por su retrato de la demencia en El padre. Con 83 años, se convierte en el actor de mayor edad en ser reconocido por la Academia y suma un Óscar a su carrera tras el obtenido por El silencio de los corderos (1991).

Otro récord, este menos deseado, se anotó Glenn Close, en este caso el de mayor numero de candidaturas sin premio (un total de 8, que la igualan a Peter O’Toole). Ella, nominada en la categoría de mejor actriz de reparto por Hillbilly: Una elegía rural, se resarció con uno de los momentos más espontáneos (y virales) de la noche al celebrarlo con un perreo.

Además del triplete de ‘Nomadland’ se alzaron con dos galardones ‘El padre’, ‘Soul’, ‘La madre del blues’, ‘Judas y el mesías negro’, ‘Sound of Metal’ y ‘Mank’

Daniel Kaluuya se coronó como mejor actor de reparto por la radical y muy política Judas y el mesías negro, una cinta que cosechó también el premio a la mejor canción con el tema Fight for You de H.E.R.

Soul logró Óscar los de mejor película de animación y mejor banda sonora.

Otra ronda

EL danés Thomas Vinterberg se alzó con el Óscar a la mejor cinta internacional con Otra ronda y, entre lágrimas, recordó a su hija Ida, que murió en un accidente días antes de comenzar el rodaje de esta película que iba a suponer su debut como actriz.

Por otra parte, Lo que el pulpo me enseñó derrotó a documentales de gran nivel como la rumana Collective o la chilena El agente topo.

No es nueva recogiendo una estatuilla -de hecho, ya tenía dos, por Fargo (1996) y Tres anuncios en las afueras (2017)- pero algo hubo de especial anoche cuando Frances McDormand recogió su tercer premio en la estación de ferrocarril Union Station de Los Angeles, convertida en la sede de la entrega de la 93 edición de los Premios Óscar.
Mia Neal, Jamika Wilson y Sergio Lopez-Rivera, Oscar al mejor maquillaje y peluquería. Foto: Chris Pizello | EFE | EPA | POOL.

Entre los triunfadores están también Emerald Fennell y su ópera prima Una joven prometedora, que se llevó el Óscar a mejor guion original, mientras que Florian Zeller consiguió el galardón de mejor guion adaptado con su debut en la gran pantalla El padre, que sumó dos galardones.

De vacío se fue, por el contrario Aaron Sorkin: su reivindicativa El juicio de los 7 de Chicago que no logró ninguno de los seis premios a los que optaba.

Sí lo consiguió, el español Sergio López-Rivera, que logró el Óscar a mejor maquillaje y peluquería por La madre del blues. México pudo cantar victoria gracias al sonido de Sound of Metal, donde figuraban como nominados Jaime Baksht, Michelle Couttolenc y Carlos Cortés.

Peor suerte corrieron otros candidatos hispanos, como la sensación chilena El agente topo, que optaba al Óscar a mejor documental; o el español Santiago Colomo, que no pudo conseguir el premio de mejores efectos visuales por El magnífico Iván.

a.
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