Pelé: luces y sombras del primer rey del fútbol

Un documental de Netflix repasa la exitosa carrera de Pelé, el mito que creció entre el fútbol, el marketing y las presiones políticas

“Yo no quería ser Pelé”. Quien lo dice es Edson Arantes do Nascimento, un hombre de 80 años, sentado en una sala de su mansión sin un mueble a la vista. Pero la vida le bendijo con un talento en su cuerpo, en sus piernas, en su plasticidad de bailarín que lo convirtieron en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

En Pelé.

Discutir si el rey del fútbol es Pelé, Maradona, Messi o Cruyff es baladí, diría Borges. Hay estadísticas que sirven para destacar logros, pero no hay varas para medir talentos.

Logros de un futbolista único

Sin embargo este miembro de la alta realeza futbolística presume de dos marcas únicas: tres mundiales y nada menos que 1.284 goles, números de récord logrados en 12 años de carrera en los clubes Santos y Cosmos y en la selección brasileña.

El documental Pelé, que ayer estrenó Netflix en todo el mundo, está teniendo el éxito esperado. En España ya está en el número 2 de las producciones más vistas.

En 12 años de carrera Pelé conquistó tres copas del mundo y realizó más de 1.200 goles

La película, dirigida por David Tryhorn y Ben Nicholas, repasa la exitosa carrera de ese niño que jugaba descalzo en el campo sin césped de Tres Coraçoes, en Minas Gerais, y que a los 10 años dio sus primeros pasos deportivos en un club del interior de São Paulo.

“Yo no quería ser Pelé”. Quien lo dice es Edson Arantes do Nascimento, un hombre de 80 años, sentado en una sala de su mansión sin un mueble a la vista. Pero la vida le bendijo con un talento en su cuerpo, en sus piernas, en su plasticidad de bailarín que lo convirtieron en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Publicidad del documental ‘Pelé’. Foto Netflix

El primer monarca

Debutó a los 16 en el poderoso Santos y en menos de dos años, cuando no había salido de la adolescencia, levantó su primera copa del mundo en Suecia, en 1958.

Y el mundo se rindió a sus pies.

Repetirá la hazaña dos veces más, en 1962 y 1970, tras haber renunciado a la canarinha en el Mundial de 1966.

Presiones y más presiones

Frente al mundo se mostraba como una persona tímida que no perdía la sonrisa. Pero por dentro apenas podía aguantar las presiones de sus patrones del fútbol, que vieron un filón comercial en su explosiva popularidad.

“Yo no quería ser Pelé”. Quien lo dice es Edson Arantes do Nascimento, un hombre de 80 años, sentado en una sala de su mansión sin un mueble a la vista. Pero la vida le bendijo con un talento en su cuerpo, en sus piernas, en su plasticidad de bailarín que lo convirtieron en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Pelé en una de las ocho entrevistas del documental. Foto Netflix

Fue el primer futbolista en convertirse en una estrella mediática y un producto de marketing, lo que trató de ser aprovechado por los gobiernos militares que dominaron con mano de hierro la política de Brasil entre 1964 y 1985.

Pelé fue el primer futbolista en convertirse en una estrella mediática y un producto de marketing

Pelé prefirió ignorarlos disimuladamente, pero la falta de contundencia en su oposición le valió un reguero de críticas, como si fuera sencillo decir ‘no’ de frente a los que gobiernan un país bajo la fuerza de las armas.

“Yo no quería ser Pelé”. Quien lo dice es Edson Arantes do Nascimento, un hombre de 80 años, sentado en una sala de su mansión sin un mueble a la vista. Pero la vida le bendijo con un talento en su cuerpo, en sus piernas, en su plasticidad de bailarín que lo convirtieron en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Los productores recurrieron a un valioso material de archivo. Foto Netflix

Los recuerdos dulces y amargos

El documental presenta un valioso despliegue de material de archivo del Pelé jugador, estrella y persona; con testimonios de periodistas históricos, de músicos como Gilberto Gil y de compañeros de juego en clubes y la selección brasilera como Jairzinho, Dorvaland y Pepe, entre otros

Pelé va desgranando con memoria fotográfica sus recuerdos a lo largo de ocho entrevistas.

Incluso se anima, empujado por los directores, a entrar en terrenos minados, cuando revela infidelidades a sus parejas y reconoce que “de algunas relaciones surgieron hijos”.

“Yo no quería ser Pelé”. Quien lo dice es Edson Arantes do Nascimento, un hombre de 80 años, sentado en una sala de su mansión sin un mueble a la vista. Pero la vida le bendijo con un talento en su cuerpo, en sus piernas, en su plasticidad de bailarín que lo convirtieron en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Pelé estaba en la adolescencia cuando se coronó campeón del mundo. Foto Netflix

El hombre y el mito

Tryhorn y Nicholas buscaron el cariz humano que se esconde dentro del mito, y procuran evitar comparaciones con los otros dioses del fútbol.

Pero no pueden evitar recordar que “Brasil antes de Pelé y Brasil después de él son dos países totalmente diferentes en términos de cultura e identidad”.

Como dice uno de los entrevistados: “Pelé no hacía la diferencia. Él era la diferencia”.

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