S’Agaró: el Mediterráneo como era antes

La Taverna del Mar y los baños de S'Agaró están de celebración. Dos pioneros que destilan alta gastronomía y vacaciones con estilo en la Costa Brava

Accediendo desde el sur por Sant Feliu de Guíxols, o desde el norte por Platja d’Aro, se descubre una rareza única: unos baños y un restaurante desplegados como un anfiteatro en la playa de Sant Pol junto a S’Agaró. Entre casetas de vivos colores descansa un museo vivo que habla de la historia de aquellos primeros baños de mar y de aquel Mediterráneo, como era antes.

En el 2020, Els Banys de S’Agaró, los más antiguos de su género de la Costa Brava y de toda España, levantados según el modelo de la Riviera italiana o la emergente Costa Azul francesa, cumplen 100 años, y lo hacen en plena actividad y con un excelente estado de salud funcional.

A su lado, el restaurante que abraza a los baños, La Taverna del Mar, heredero de un humilde merendero, está a punto de cumplir los 85 años, ahora como referente de alta gastronomía.

S’Agaro. Infografía: Jordi Català.

Cien años de baños sin interrupción (o casi)

La familia Ensesa, propietaria del restaurante La Taverna del Mar, es heredera de un apellido íntimamente ligado al turismo en la Costa Brava. Más aún, impulsora del propio concepto de La Costa Brava, sugerido en 1908 por Ferran Agulló, construido en torno a La Gavina y el conjunto de S’Agaró.

Cien años después se conmemora un aniversario que coincide con los 85 años de la refundación de La Taverna del Mar, que realizará su propio homenaje a las icónicas casetas con un menú especial diseñado por Romain Fornell, chef del Caelis de Barcelona, con estrella Michelin, y asesor gastronómico de La Taverna del Mar, y Lluís Planas, el chef ejecutivo del mismo establecimiento.

Entre sus propuestas destaca una receta de mar y montaña, un plato emblemático de la cocina ampurdanesa a base de langosta y pollo glosado, entre otros, por el escritor Josep Pla, que gustaba de pasearse por las rocas que limitan estas bellas playas.

Baños S’Agaró. Infografía: Jordi Català.

Tiempos de pioneros turísticos

Desde 1913 se intentó en varias ocasiones crear baños en esta bahía pero, como explicaba Josep Ensesa i Gubert, el creador del conjunto de S’Agaró, no fue hasta 1919 cuando se crean verdaderas las primeras infraestructuras. Hay que esperar un año más, a 1920, cuando se levantan los baños modernos.

A principios del 1929, el éxito de los baños se convierte en un fenómeno social que obliga a ampliar las instalaciones: se añadieron cocina, cámara frigorífica, terrazas y una cubierta de obra para el bar, y se inició la construcción de lo que sería el actual restaurante de la playa, diseñado por el arquitecto modernista Rafael Masó, vinculado a la escuela de Gaudí. 

La Taverna del Mar nació en realidad como un merendero de playa al lado de las históricas casetas de baño de S’Agaró. 

Lo que nació como un merendero es hoy un templo gastronómico. Foto: La Taverna del Mar.

Un concepto turístico que entra en la modernidad

Ensesa hizo una gran inversión en publicidad para dar a conocer S’Agaró en la Exposición Universal de Barcelona de 1929, anunciándolo como el primer centro de vacaciones “a la europea” de España, a la altura de los de San Sebastián y Santander.

La gran afluencia de visitantes propició que el mismo 1929 se iniciara la construcción del Hostal de la Gavina, también diseñado por Rafael Masó. El verano del 1930, Josep Gaspart, futuro fundador de la cadena hotelera Husa, se responsabilizó del restaurante de los Baños.

Un incendio en 1935 destruyó la terraza de la Taverna y, puesto que Masó había fallecido, fue su ayudante Francesc Folguera quién proyectó un edificio de inspiración modernista, mediterránea, pero también novocentista, con siete arcadas que daban al mar.

Sabores de La Taverna del Mar. Infografía: Jordi Català.

La inauguración de la Taverna del Mar estaba prevista para el domingo 19 de julio del 1936; sin embargo, el levantamiento militar en Cataluña motivó que las instalaciones quedasen abandonadas hasta el final de la guerra civil.

Un restaurante marinero distinto a todos

La Taverna es una clásica construcción marinera integrada en el paisaje, luminosa, sencilla y blanca, pero también una joya arquitectónica catalogada como Bien Cultural de Interés Local. 

Paralelo a la playa y abierto al mar, sobre un pequeño muro que actúa como rompeolas, sus grandes ventanales con arcos de medio punto proporcionan una transparencia y luminosidad únicas y permiten acceder a uno de los paisajes más privilegiados de la Costa Brava. 

Con el paso de los años y el boom turístico, y de la mano de Ensesa Montsalvatge, hijo del fundador, La Taverna del Mar avanzó hasta posicionarse como un local de referencia por su excelente ubicación pero también por su oferta gastronómica. 

Foto: La Taverna del Mar.

Un proyecto para el siglo XXI

Entrado el siglo XXI fueron sus hijas Julia, Virginia y Carina las que se colocaron al frente de un nuevo proyecto elegante y de calidad, para lo que encargaron al interiorista Lázaro Rosa Violán el resideño de la Taverna del Mar.

El fichaje del chef con estrella Michelin Romain Fornell (Caelis) en 2015 como asesor gastronómico supone un paso más que se completa, en 2017, con la llegada de cocinero Lluís Planas.

Nacido en Palamós, muy cerca de la Taverna, Planas conoce muy bien las cocinas local y marinera, pero además ha crecido junto a nombres como Arzak, Gaig y el Celler de Can Roca. Se acompañó, al mando de la sala, con un experto eficiente, elegante y exquisito en su trato como es Jaume Solé

Foto: La Taverna del Mar.

Alta gastronomía

El restaurante posee una Carta principal y un Menú Gastronómico con propuestas como ostra francesa con agua de pepino y manzana verde, salmón marinado en tartar con guacamole y cebolleta, o navajas de Galicia a la plancha, tomate confitado y lima Kaffir.

Basado en la cocina tradicional marinera, también incorpora platos que cambian durante la temporada como el sashimi de salmón con alga nori y wasabi, gambitas de Palamós o sepionas con espárragos verdes, caviar Gresha Kristoff con blinis, espárrago blanco parmentier, huevo poché y Sevruga. Tartar, cerviches, sopas de pescado, marisco de proximidad, arroces, paellas o fideuás completan su oferta.

Paraíso gourmet en La Taverna del Mar. Infografía: Jordi Català.

Los recién llegados

Ahora el restaurante La Taverna del Mar estrena un servicio de takeaway de platos gourmet entre los que destacan la ensalada de langostinos, las sepias con espárragos, la cazuela de bogavante, el suquet de rape y el pescado del día al horno, entre otros. 

También se ha potenciado la terraza exterior con una gastronomía ligera y de calidad y un menú que abarca desayuno, aperitivo y una selección de tapas para la tarde después de un buen baño en el mar. 

Cuando cae la tarde, cócteles, copas y música ambiental en el recién inaugurado chill-out son los compañeros para disfrutar de la noche junto al mar.

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