La Cervecista: los amantes de maltas y lúpulos tienen su templo en Madrid

Es tienda, espacio de catas y laboratorio de ideas: todo lo que necesitas saber de la cerveza y su cultura está en el barrio de Justicia, en pleno centro de Madrid

Empezar con una caña y acabar descifrando los ingredientes de una cerveza craft; ir a buscar un regalo para ese amigo cervecero y descubrir que hay vida (y mucha) más allá de la Cinco estrellas de Mahou. Pensar que la cerveza solo es rubia o negra y ver cómo se despliega un mundo de posibilidades, no diremos que infinitas, pero sí de varios cientos de posibilidades. Todo en un lugar, el auténtico templo de la cultura cervecera en Madrid: bienvenidos a La Cervecista.

Quien más quien menos sabe si le gustan los vinos jerez, rioja o ribera, ha probado blancos fermentados en barrica y conoce las diferencias entre crianzas y reservas. El del vino es un mundo que ha sabido explotar su cultura, que abre las puertas de sus bodegas e invita a conocer cómo se elaboran sus productos. Y, sin embargo, su consumo es un tercio del de la cerveza.

¿Existe la cultura cervecera en España?

En 2019, consumimos en España una media de 52 litros por persona según la asociación Cerveceros de España. Los productores no son tan optimistas este año por el efecto de la pandemia y los cierres en la hostelería pero destacan cifras que conducen al optimismo, como la cada vez mayor preferencia por las cervezas premium y artesanas cuyo consumo creció un 31% en 2019 según la Asociación Española de Cerveceros Artesanos Independientes (AECAI).

La Cervecista nos espera junto al Mercado de Barceló, en pleno centro de Madrid.
La Cervecista nos espera junto al Mercado de Barceló, en pleno centro de Madrid.

Pese a todo, a la cultura cervecera le falta mucho camino por andar. Por supuesto, sabemos qué marcas nos gustan pero, para muchos, el conocimiento se acaba ahí. Términos como lúpulo, malta, ale, lager, tripel o craft apenas nos suenan de las etiquetas. Craso error: el de la cerveza es un mundo apasionante, con miles de años de historia a sus espaldas y muchas sorpresas por descubrir. Y en La Cervecista se han propuesto abrirnos las puertas de ese aprendizaje.

En La Cervevista podemos encontrar hasta 600 referencias de cerveza de 92 marcas nacionales e internacionales

La Cervecista en Madrid

En noviembre de 2018 abría sus puertas en el céntrico barrio de Justicia de Madrid. Con vocación de laboratorio o quizás de experimento, La Cervecista (Mejía Lequerica, 3) es mucho más que un lugar donde se venden cervezas, que también. De hecho, empezaron con 400 referencias y ahora se distribuyen más de 600, cifra que se eleva a 716 si incluimos accesorios cerveceros, aperitivos gourmet y productos como prendas de ropa o detalles para la casa.

El gigante cervecero Mahou San Miguel está detrás de este proyecto, lo que no impide que en esta tienda especializada se distribuyan 92 marcas nacionales e internacionales, muchas de ellas ajenas al portfolio de la compañía.

Alemanas, belgas, británicas… se venden cervezas de 92 marcas nacionales internacionales. Foto: La Cervecista.

Por supuesto, encontramos la clásica Mahou Cinco estrellas, pero también sus marcas premium, como Casimiro Mahou, Alhambra Reserva 1925 o Founders Brewing, además de un amplio surtido de cervezas de las escuelas tradicionales -alemanas, belgas o británicas- y de todo tipo de estilos, de IPA a scotch ale y de imperial stout a baltic porter.

La idea, en cualquier caso, pasa por “desarrollar el conocimiento de la cultura cervecera mediante una experiencia de compra novedosa, diferencial y de alto valor añadido para el consumidor”, explica a Tendencias David Avila, gerente del establecimiento.

“Nos encontramos ante un consumidor cada vez más experto, al que le gusta explorar constantemente nuevas cervezas que le sorprendan”

David Avila

Una cerveza para cada momento

Apenas se cumplen dos años de la apertura del establecimiento, pero David constata el cambio: “nos encontramos ante un consumidor cada vez más experto, al que le gusta explorar constantemente nuevas cervezas que le sorprendan”. Con La Cervecista “queremos dar respuesta a este interés y transformar la forma en que compramos cerveza”.

Cajas de regalo y packs de La Cervecista.

Basta traspasar las puertas del local para darse cuenta de que esto es más una boutique que una tienda al uso. La decoración, con elementos que aluden a lo artesano, nos recuerdan a una librería -o a la interfaz de Spotify-. Así, nos topamos con expositores que anuncian el ‘top 10’ de cervezas de la semana, cartelería que nos orienta: “Si te gusta Franziskaner Hefe-Weissbier deberías probar Casimiro Mahou Trigo” o displays que explican el vaso perfecto para cada cerveza. Aquí, además, se vende cerveza a granel, se personalizan packs y se incentiva el reciclaje de vidrio, todo con una estética moderna y desenfadada.

Didáctico… y divertido

La Cervecista recibió más de 50.000 visitas en 2019, el primer año completo que la tienda estuvo abierta. Cualquiera que entre puede curiosear entre los expositores, adquirir artículos relacionados con la cerveza, desde bibliografía a cristalería específica y kits de homebrewing para lanzarse a hacer cerveza en casa, además de snacks y aperitivos perfectos para maridajes.

En cuanto a la cerveza, ante la cantidad de referencias, lo mejor es consultar al personal, un equipo especializado que asesora a los clientes a la hora de escoger la mejor opción para cada uno. Para lograrlo, tienen un as en la manga: la Brújula. Se trata de una herramienta de recomendación que, a través de un gráfico muy visual que se dibuja a partir de 9 características, ayuda a disfrutar de la cerveza mientras se aprende. ¿Lo mejor? Te dará la clave para saber por qué te gustan las cervezas que te gustan y te recomendará otras similares, además de ofrecer información e indicaciones de maridaje.

La Brújula. Foto: La Cervecista.

La aplicación, disponible a través de la app Cervecistas para IOS y Android, cuenta ya con 700 cervezas catadas a las que se puede acceder por el nombre, una foto o capturando el código de barras.

También en línea con el aprendizaje divertido y, sobre todo, los momentos de socialización, La Cervecista acaba de lanzar su propio trivial, ‘El juego de La Cervecista’. Con su tablero, sus preguntas, sus casillas trampa y hasta sus ‘quesitos’, el juego nos introduce en el mundo de la cerveza además de poner a prueba nuestras dotes como catadores.

Laboratorio de ideas

En la tienda no solo se habla; también se escucha (y mucho). Según explica David, “la labor de recogida de información es casi tan importante como la venta en sí”. En este sentido: “atender por dónde van los gustos de los clientes, qué demandan, cuáles son sus preferencias y sus intereses es clave para anticipar las tendencias”.

Sí, hay un vaso para cada cerveza. Foto: La Cervecista.

La Cervecista es también un laboratorio: allí se experimenta la forma de presentar los productos, de comunicar las novedades, las variedades y los lanzamientos. Por eso no es extraño que aquí se testen fórmulas que luego podrían verse trasladadas a los lineales de los grandes supermercados con el objetivo, nos cuentan, de ayudar a mejorar la experiencia de compra de los consumidores.

Al fondo, una última sorpresa: una coqueta sala donde se organizan catas de cerveza, talleres y otros eventos -un total de ocho experiencias diferentes-. Y es que nada es bastante en este lugar cuando de lo que se trata es de promover el aprendizaje, el descubrimiento y el disfrute (responsable) de la cultura cervecera.

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