Moscow Mule: acaba de cumplir 80 años, pero es el combinado del momento

Moscow Mule, un combinado histórico casi desaparecido, arrasa en el caluroso tardeo madrileño (y está listo para ser exportado a toda la península)

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 

Pese a contar con ocho décadas de historia, el moscow mule vive una segunda juventud. Foto: Unsplash.

Avanza el verano y con él los calores cada vez más tórridos  en pleno cambio climático. Es momento de buscar refrescarse de todas las maneras posibles y la coctelería, que es una forma sabrosa de hacerlo, ofrece múltiples soluciones a partir de combinados con mucho hielo que mitigan la temperatura del alcohol.

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 

Los reinventores en España

No es que Moscow Mule fuera un cóctel muy famoso en España. De hecho, había prácticamente desaparecido de las barras según nos comentan varios mixólogos importantes. Pero Absolut Vodka y Schweppes, que se han unido para crear este verano una ruta de más de 100 locales en Madrid, han dado el pistoletazo de salida de una nueva vida de este combinado en Europa.

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 
Así se hace el Moscow Mule. Infografía: Jordi Català.

Las dos marcas premium ofrecen la versión más auténtica de Moscow Mule de la mano de famosos embajadores, servido en su vaso especial y consiguiendo un toque de exotismo, viveza y naturaleza que lo está convirtiendo en la bebida que arrasa ahora misma en el caluroso tardeo madrileño, y lista para ser exportada a toda la península.

«En Schweppes estamos encantados de presentar esta ruta con los mejores locales para disfrutarlo junto con Absolut», afirma Antonio Garrido, director de marketing de Suntory Beverage & Food Spain. 

Vodka, ginger beer o cerveza de jengibre y lima son los tres pilares del Moscow Mule, responsables de su efecto altamente refrescante

Según Pablo Moyano Reigosa, Jr brand manager de Absolut & Malibu en Pernod Ricard, esta colaboración nace con el principal objetivo de «ofrecer al consumidor nuevas opciones de calidad, adaptándose a las nuevas tendencias y momentos de consumo».

«Junto con el vanguardismo de Absolut y el afán de innovación de Schweppes, se ha reinventado la receta del Moscow Mule consiguiendo así un sabor vibrante e inesperado», apunta.

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 
El tardeo madrileño se rinde al Moscow Mule. Foto: Gary Meulemans | Unsplash.

Pero qué es este combinado

El Moscow Mule (o mula de Moscú), a pesar de su gentilicio, es un cóctel de origen americano muy popular en EEUU, una mezcla sencilla pero explosiva a base de vodka, cerveza de jengibre y jugo de lima, adornado con una rodaja de lima que se sirve tradicionalmente en una jarra de cobre.

Es de la familia buck o mule; esto es, cócteles a base de lima, ginger ale o ginger beer (cerveza de jengibre) con alguna bebida alcohólica. Por ello también se le llama vodka buck. También es una buena fórmula para redescubrir el vodka, cercana a lo caribeño. 

Además de su sabor y aroma inéditos, lo que llama la atención de esta mezcla son sus signos de identidad. 

La historia de un clásico que vuelve a triunfar

El Moscow Mule se remonta al año 1941 en EEUU y es un mix en el que cuatro personas juegan un papel: Jack Morgan, el inventor de la cerveza de jengibre; John Martin, que tenía los derechos del vodka Smirnoff en el país; Rudolph Kunett, presidente de Pierre Smirnoff; y por último, Sophie Berezinsky, la esposa de Morgan, que necesitaba vender sus cientos de jarras de cobre.

El destino los unió en el Chatham Hotel de Nueva York, en donde mezclaron sus necesidades, dando así origen a un combinado que cumple ahora 80 años de vida. ¿Y su nombre? Sería básicamente por el efecto que produciría esta bebida en el estómago, algo así como una patada de mula. 

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 
Dónde tomar Moscow Mule en Madrid. Infografía: Jordi Català.

No faltan, claro, otras versiones y otras historias, como la que sitúa su origen en Los Ángeles o en Reno. En 2007, Eric Felten, en The Wall Street Journal, atribuye la invención del cóctel a Wes Price, jefe de barra de Jack Morgan, cuando trataba de aliviar el stock del bar, con cientos de botellas sin vender, entre ellas de vodka y cerveza de jengibre.

«Solo quería limpiar el sótano», diría Price sobre la creación del Moscow mule. «Estaba tratando de deshacerme de muchas existencias muertas». El primero de estos cócteles se lo sirvió al actor Broderick Crawford de la legendaria serie de la televisión, Patrulla de Caminos. «Prendió como un incendio forestal» presume Price.

Una tradición con peligros

La gracia de servir el Moscow Mule en cobre está en que el cóctel en una jarra de metal se mantiene fresquito durante rato, porque no la calentamos con la mano y el metal ayuda a mantener el frío.

Sin embargo, el material no es adecuado para mezclarse con bebidas ácidas sin un revestimiento protector de níquel o de acero ya que podría disolverse el cobre, lo que resultaría tóxico en concentraciones superiores a 1 mg/l. Los ingredientes de Moscow Mule, como hemos visto, son ácidos, y la bebida tiene un pH muy por debajo de 6.0, lo que podría crear un problema serio para la salud.

En España los reyes de la mixología de verano son, sin duda, gin tonics y mojitos, pero hay vida más allá de la ginebra y del ron joven, y este verano se demuestra con la moda irresistible e imparable de un cóctel bien fresquito para las noches, las tardes, los mediodías y las mañanas de la canícula: el Moscow Mule. 
En su preparación se utiliza hielo picado. Foto: Kike Salazar | Unsplash.

Las jarras actuales, revestidas de acero inoxidable en su mayoría, evitan totalmente este posible inconveniente.

El vodka y la coctelería

No todas las mezclas a base de vodka tienen que ser rusas, por ejemplo los legendarios Ruso Blanco, a base de vodka, licor de café y crema de leche, que deboraba el Gran Lewobsky.

Tampoco el famoso Ruso Negro, parecido al anterior pero sin crema de leche, e inventado en Bélgica para el embajador de EEUU en Luxemburgo (todo ello poco ruso).

Por el contrario, grandes iconos de la mixología universal sí proceden de la época zarista, de la época soviética y de la Rusia actual como: Iceberg, Balalaika, Troika, Grande, Volga, GUM, Ivan, Plaza Roja, Lena, Millonario, Moscú, Natasha, Nueva Rusia, Ruleta Rusa, Franco-Ruso.

Dónde tomar el Moscow Mule

En Madrid hay muchas buenas opciones para degustar el cóctel de moda del verano, entre ellas las que participan en esta original ruta y que van de terrazas en las alturas como la de Casa Suecia (Calle del Marqués de Casa Riera, 4) a la Sala Equis (Duque de Alba, 4), pasando por Habanera (Génova, 28), China Crown (Don Ramón de la Cruz, 6), Nomade Café Madrid (Calle de los Tres Peces, 22) o La Playa de Lavapiés (Argumosa, 9).

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