Sí, hay McDonald’s que son joyas de la arquitectura

Criticado por ser el símbolo del consumismo y la comida rápida, muchos restaurantes de McDonald’s sorprenden por el diseño y elegancia de su arquitectura

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.

La franquicia gastronómica más grande del mundo cuenta con 36.000 restaurantes, pero a diferencia de sus menús de hamburguesas, patatas y refrescos, hay numerosos locales que presumen de diversidad en su arquitectura.

Algunos restaurantes son extravagantes, como el de Dallas que imita a una gigantesca cajita para niños, el de Nueva Zelanda instalado en un antiguo DC3, o el de Roswell (Texas) que recuerda a un ovni.

Pero otros son gemas de la arquitectura, donde los promotores del McDonald’s se preocuparon por conservar el patrimonio por razones de protección oficial o simplemente por marketing. Y con excelentes resultados de promoción y ventas.

Mc Donald’s imperial

Elegir entre miles de locales cual es el más bonito es difícil, pero posiblemente el podio sea para este McDonald’s de Oporto, que desde 1995 existe en el antiguo Café Imperial.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
La elegancia del McDonald’s imperial. Foto Paul Clure-Flickr

Inaugurado en 1930, ese café presentaba hermosas arañas de varios brazos, vidrieras de colores y detalles dorados propios del art-decó, estilo que los estudios Archange y A. Burmester se encargaron de cuidar en la restauración realizada en los ’90.

El antiguo Café Imperial de Oporto, abierto en 1930, fue transformado en un McDonald’s pero la compañía conservó sus arañas, vidrieras y decoración art decó

El detalle de águila imperial, vigilando la entrada, se convirtió en el símbolo del local.

En Madrid

En Madrid se encuentran otro de los McDonald’s que destilan belleza. Se trata del local de la calle Montera y Gran Vía, que perteneció al Real Colegio de los Escoceses de Valladolid pero que desde 1922 que luego fue ocupado por la relojería Aleixa.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
McDonald’s de Montera y Gran Vía

Esa casa quebró en 1978 y en 1981 llegó McDonald’s, lo cual fue muy resistido más allá de la novedad del desembarco de la franquicia.

Por suerte la cadena conservó las columnas de mármol, la decoración de los suelos, las lámparas con las borlas blancas y la pérgola curva de la entrada.

Estilo art-decó

También en estilo art-decó se presenta este McDonald’s de Melbourne. Su estructura de ladrillos está revestida por delgados filamentos de luces de neón, obviamente en el amarillo corporativo de la empresa.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
Mc Donald’s de Melbourne

El local había sido construido entre 1937 y 1938 para el hotel United Kingdom, uno de los más lujosos de esta ciudad australiana.

La elegancia de sus salones también vale la pena visitar, que no le van a la saga de su moderna fachada.

Aires aristocráticos

Un local donde uno se siente como un aristócrata de Nueva Inglaterra es el restaurante de New Hyde Park, en Nueva York.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
Mc Donald’s de New Hyde Park

Se trata de una casa rural de 1795 que en 1860 fue transformada en una elegante mansión georgiana, bautizada como la casa de Joseph Denton.

McDonald’s la compró en 1985 con la idea de derrumbarla para construir un restaurante anodino, pero la oposición vecinal terminó en los tribunales y la justicia obligó a mantener el inmueble.

Al final fue un éxito comercial para la franquicia, que con gusto financió una cuidadosa restauración en 2017.

Para disfrutar con el coche

Un gran número de McDonald’s están tienen servicio de McAuto, o sea pasar con el coche a retirar el pedido, una alternativa que se disparó en estos meses de pandemia.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
El McAuto de Tulsa, Corea del Sur

Uno de los locales de drive thru más originales es el de Ulsan, en Corea del Sur. Diseñado en un estilo retro futurista, más propio de los años ’50, forma parte de una gasolinera, pero es uno de los locales más populares de esta ciudad coreana.

Llama el detalle que las luces de neón no presentan los clásicos colores amarillo y rojo, sino que apuestan por el color violeta.

¿Observatorio o restaurante?

En Tbilisi, Georgia, podemos encontrar un McDonald’s en un edificio que llama la atención por su cúpula.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
Mc Donald’s de Georgia

La primera impresión es que se trata de un observatorio. Pero no, el local de la calle Dzmebi Kakabadzeebi presenta un estilo secesión, variante de art-decó, caracterizado por la cúpula de la esquina.

Sus habitués suelen ser estudiantes de la cercana Academia Estatal de Arte, ubicada a pocos pasos.

El antiguo ayuntamiento

Otro ejemplo de cómo McDonald’s conservó un edificio y lo rehabilitó con elegancia es el antiguo ayuntamiento de Bray, en Irlanda.

El ayuntamiento de Bray, en Irlanda, cedió la parte inferior de su edificio a McDonald’s, que conservó el estilo Tudor del inmueble

Se trata de un inmueble de 1881 que reabrió bajo la franquicia en 1997, diseñado en estilo Tudor con una bonita cúpula con reloj y ventanas recubiertas de madera.

Una de las claves del éxito de McDonald’s es que en cualquier lugar del mundo su comida tiene el mismo sabor. La falta de sorpresa para millones de personas es una comodidad y sinónimo de seguridad (sobre todo en visitas a países donde no se acostumbra a nuevos sabores). Para otros, es el símbolo del consumismo masificado.
McDonald’s de Bray. Foto William Murphy-Flickr

Cabe aclarar que el local de comida rápida se encuentra en la parte inferior, mientras que en la superior siguen funcionando las dependencias administrativas del ayuntamiento.

Homenaje a los primeros McDonald’s

Y cerramos con un local que es un interesante homenaje a los primeros locales de la cadena.

Se encuentra en Des Plaines, Illinois, y si bien se lo conoce como “el McDonald’s original”, fue el noveno local que abrieron los hermanos Dick y Mac McDonald.

El primer McDonald's. Foto Wikipedia
El primer McDonald’s. Foto Wikipedia

Pero este fue el primero que Ray Kroc otorgó como franquicia, y que originó el imperio comercial que conocemos.

El local, que no tenía sala para comer, había sido demolido en 1984; pero la compañía lo reconstruyó en el estilo original, con los arcos dorados y el anuncio que ofrecía hamburguesas a 15 céntimos.

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