IPA: la revolución de las cervezas especiales

Grandes marcas de cerveza en España se embarcan en la elaboración de estilos hasta hace poco solo trabajados por las pequeñas cervecerías artesanales

Algo se mueve en el mundo cervecero. El sector, cada vez más extenso y diverso en España, cuenta con una amplia oferta de cervezas especiales, entre ellas la India Pale Ale (IPA), quizás la de mayor tendencia actualmente.

Y los aficionados están de enhorabuena, ya que tienen la oportunidad desaciar su curiosidad y su sed con una gran oferta de excelentes cervezas artesanales que se producen por todo el territorio español.

De hecho, hablar de IPA era hasta hace poco hablar de cerveza exclusivamente artesanal. Ya no: cada vez son más las cerveceras, de Damm a Mahou, pasando por Moritz, La Sagra, La Virgen, Cruzcampo, Ambar y Mercadona, que incluyen esta elaboración en su catálogo, una propuesta idónea para su consumo en verano. Y es que no hay que olvidar que su origen tiene que ver precisamente con las altas temperaturas.

La IPA es para el verano

Las personas muy aficionadas a las cervezas artesanales, no suaves, con características muy especiales, al igual que las aficionadas a los vinos tintos con cuerpo o a los grandes destilados y sus combinados, se encuentran con un grave problema en verano debido al calor y a la escasa sensación de frescor que generan estas bebidas potentes. 

IPA. Infografía: Jordi Català.

En el caso de las cervezas, un mundo dividido entre el mercado industrial y el artesanal, surge un problema añadido: las personas se desplazan y difícilmente pueden dar con sus cervezas y marcas favoritas.

Con la excepción de los especializados, los establecimientos apuestan en verano por cervezas de tipo clara y radler, que no siempre satisfacen los paladares de los aficionados a los lúpulos complejos, por que las suelen encontrar flojas o carentes de sustancia organoléptica, cuando no de poca calidad.

La respuesta de las grandes marcas

Por eso, uno de los mayores problemas que sufrían los aficionados cerveceros durante los meses de vacaciones era no tener a sus proveedores habituales de IPA allá donde fueran.

La creciente demanda ha empujado a los productores de cerveza industrial, antaño reticentes, a entrar de lleno en el territorio de la IPA

La buena noticia es que en estos momentos ya se puede adquirir este tipo de cerveza etiquetada por algunas de las grandes marcas en los puntos de venta convencionales, tiendas y súpers.

Sus poderes: alta fermentación y mucho lúpulo

IPA son las siglas de Indian Pale Ale: cerveza pálida india. Es una cerveza lupulada, de alta fermentación que posee un color ambarino pálido, por las maltas utilizadas en su fabricación.

Indian Pale Ale. Infografía: Jordi Català.

Suele ser turbia y más o menos espesa, aportando un amargor importante pero tolerable y que presenta rastros florales y cítricos, notas tropicales y sabor a especias. 

Se trata de una cerveza con una graduación por encima de la media, entre 6 y 8 grados, y una cantidad de lúpulo superior al de una Pale Ale.

Damm, Moritz, La Sagra, La Virgen, Cruzcampo, Ambar y Mahou ya comercializan sus IPA; incluso Mercadona tiene una de marca blanca en sus lineales

La IPA es el estilo más consumido entre las cervezas artesanales españolas, muy asociado a las craftbrewery microbrewery, ya presentes en toda la península y también en el mundo: la IPA no es solo el estilo de cerveza artesanal líder en España sino también en medio planeta.  

Historia de la IPA

La historia de la IPA se remonta a principios del siglo XVIII, cuando el Reino Unido exportaba cerveza en barcos para sus tropas en oriente, especialmente en las colonias indostánicas.

Los cargamentos salían de Londres hacia el sur, bordeaban la costa africana y atravesaban el Cabo de la Buena Esperanza y el Océano Índico hasta llegar a la India en un viaje que duraba, en tota, más de 300 días.

El clima, no exento de grandes tormentas, el largo tiempo de navegación y las duras condiciones de traslado, humedad, temperatura y movimiento hacían que las cervezas principales de la época, como la tipo Porter (u otras parecidas a las Guiness que se beben ahora), no soportaran el recorrido y llegasen en condiciones precarias: agrias y líquidas, sin cuerpo.

Para solucionar el problema, los fabricantes incrementaron los niveles de lúpulo (casi seis veces más que en una cerveza clásica) y de alcohol, lo que hizo a esta cerveza marinera más resistente a bacterias y microbios. El resultado fue una infusión de altos niveles etílicos, amarga y espumosa, apta para sortear viajes oceánicos y su conservación en el tiempo. 

IPA vs APA

Muy similar a la IPA es otra cerveza de alta fermentación y lupulada: la la American Pale Ale (APA), para muchos una variante de la IPA, o como mínimo inspirada en ella.

Su color varía de dorado pálido hacia el ámbar oscuro, puede contener notas florales, cítricas, de pino, de especias, de resina o de frutos tropicales, aunque lo usual es que predomine el sabor del lúpulo.

La APA, como la IPA, es una cerveza refrescante y moderna, surgida a mediados de los años 70 del pasado siglo en Estados Unidos.

La Anchor Brewing Company se propuso crear una variedad nueva para conmemorar el bicentenario del «paseo de medianoche de Paul Revere», que marcó el comienzo de la Guerra de Independencia norteamericana. Basada en recetas inglesas, los directivos de Anchor crearon su propia versión, más amigable al paladar que la británica IPA, y cambiaron las siglas para dejar su huella en la historia de la cerveza.

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