Cuáles son las mejores tapas de Sevilla (y dónde pedirlas)

Hay tapas y tapas, pero la espinaca con garbanzos, la carrillada, el adobo, el chipirón a la plancha, la pringá y los huevos a la flamenca de estos lugares de Sevilla son increíbles

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.

Despliegue de tapas en La Moderna, de Sevilla. Foto Pxhere

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.

Pero hay una Sevilla diferente que nos interesa en esta ocasión y es la gastronómica. Y puestos a ser precisos, es la de las tapas que tan buena fama gozan en sus tabernas y bares.

Veamos algunas de ellas, siguiendo las recomendaciones de locales de Turismo de Sevilla

Arroz del día

Esta es una de las tapas dominicales más solicitadas gracias a su ligereza y rapidez de preparación.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Arroz del día. Foto Sevilla ciudad

Se elabora con arroz del tipo redondo, y se la acompaña de mariscos, vegetales o carne de pollo. El estilo a la paella es el más común, como se ve en sitios como Asador Salas (Almansa, 15), La Reja (Santa María de Gracia, 13), El Candil Triana (Paraíso, 3) y Taberna Berrocal (Moratín, 6).

Adobo

El adobo de pescado se puede preparar con boquerones, caella, albures, sábalo o tintorera, pero la que gana en aplausos y popularidad es la de cazón.

Una fritura ligera, de aire festivo, sazonada con limón y para disfrutar los días de sol.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Adobo. Foto Sevilla Ciudad

Entre los sitios donde se pueden probar están la Taberna Chani (Espinosa y Cárcel, 43), La Pastora (Muñoz León s/n), Eslava (Eslava, 3), el Restaurante La Moneda (Almirantazgo, 4) y Blanco Cerrillo (José de Velilla, 1), entre otros.

Chipirones a la plancha

Sevilla no tiene mar pero durante siglos fue la puerta de salida a América. Por ello no es de extrañar que este puerto fluvial tenga comportamiento de bocana marina, y a sus tabernas lleguen toda clase de pescados y mariscos.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Chipirón a la plancha. Foto Turismo de Sevilla

Entre las tapas marineras más exitosas está el chipirón a la plancha, un pequeño calamar acompañados de tomates en rodajas y bañado en su salsa.

Aunque Sevilla no tenga salida al mar, su puerto fluvial tiene tradición marina, como se ve en tapas de aires mediterráneos como los chipirones a la plancha

Para degustarlo, podemos ir a la Ostrería La Mar (Génova,1), Casa Antonio Los Caracoles (Pérez Galdós, 13), La Cantina (Mercado de Abastos calle Feria, Puesto 111) y Tradevo (Plaza Pintor Amalio Garcia del Moral, 2).

Huevos a la flamenca

Es una tapa que estuvo a un paso de desaparecer, pero por suerte fue rescatada y ha vuelto a ganar en popularidad.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Huevos a la flamenca. Foto Kochtopf | Flickr

Elaboración sencilla pero contundente, que ya sube de peldaño y se caratula como ración por el surtido de carnes que lo acompañan como chorizo, morcilla y jamón serrano, acompañada de huevos, patata y -depende en qué local- judías verdes, espárragos trigueros o ajetes.

En el Bar Oliva (San Jacinto, 73) sirven una preparación que es inolvidable.

Carrillada

Estos cortes de cerdo ibérico, fibrosos, un toque gelatinosos y muy tiernos son una de las tapas favoritas por aquellos que buscan un plato que sirva para calmar el hambre rápidamente.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Carrillada. Foto Bar El Baratillo

Acompañado por verduras como patatas fritas y con el toque de alguna especia, se recomienda maridarla con vino tinto.

Si hay que probarla, se sugiere conocer las preparaciones de Enrique Becerra (Gamazo, 2), Las Teresas (Santa Teresa, 2), Yebra (Medalla Milagrosa, 3), Al-Aljibe (Plaza Alameda Hércules, 76) y Taberna Coloniales (Plaza del Cristo de Burgos, 19).

Rabo de toro

Una tapa tan antigua como efectiva para disfrutar y quedar más que saciado. Este estofado de carne, que en Sevilla también se lo conoce como ‘cola de toro’, se desmenuza se sirve con una salsa espesa, aromatizada por el perfume del vino, que logra esa consistencia tras rehogarse en fuego lento con zanahorias, ajos y puerros.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Rabo de toro. Foto Casa Pepe Hillo

Entre los lugares que lo preparan con maestría se pueden citar Victoria (Victoria, 8), La Raza (Isabel La Católica s/n), Bodeguita Romero (Harinas, 10) y Pepe Hillo (Adriano, 24).

Menudo sevillano

De acuerdo, son los callos de toda la vida. Aquí en Sevilla presenta un sabor rotundo, de textura suave y algo fibrosa, que por su poder calórico es más recomendado probarlo los días de frío.

Con los garbanzos, el tocino de jamón, el chorizo, la guindilla y con los añadidos de pimienta negra y pimentón dulce, comino, cebolla y tomate se crea una tapa potente que deja poco margen para el apetito.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Menudo sevillano. Foto Sevilla Ciudad

Se lo puede probar en La Hostería del Prado (Plaza San Sebastián, 1), Sancho Panza (Juan S. Elcano, 19), Casa Morales (García de Vinuesa, 11), Casa Robles (Álvarez Quintero, 58) y Puerta Grande (Antonia Díaz, 33).

Espinacas con garbanzos

En los días de la Cuaresma, cuando el consumo de carne estaba limitado o directamente mal visto, afloraban las tapas vegetales como las espinacas con garbanzos.

La espinaca con garbanzos era una de las tapas más populares de aquellos tiempos en que la Cuaresma limitaba o directamente prohibía el consumo de carne

Su sabor recuerda a los potajes de la cocina tradicional de raíces sefardíes, con ese toque especial que le dan las espinacas, acompañadas de especias y los garbanzos.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Garbanzo con espinacas. Foto Sevilla Ciudad

Atención a la forma que tienen de prepararlo en Las Piletas (Marqués de Paradas, 28), Casa Ruiz (Francos, 59), Las Cuevas (Virgen de las Huertas, 1), El Caserío (Acetres, 7) y Bar Europa (Siete Revueltas, 35).

Pringá

Cerramos con una de las tapas autóctonas de Sevilla más interesantes. Su origen remite al cocido sevillano, donde la costumbre marcaba servir primero el caldo con garbanzos y la verdura y luego las carnes.

Nadie se atrevería a discutir la magia y belleza de Sevilla, con sus iglesias barrocas, su espíritu flamenco rondando en Triana, sus palacios, con el relax del parque María Luisa y con las herencias modernas que han quedado de aquella expo del ’92.
Montadito de pringá. Foto Sevilla Ciudad

Pero estas últimas se tomaban sin cubiertos, aplastándola con trozos de pan. Del verbo pringar deriva el nombre de este plato.

Si se lo quiere descubrir, se puede ir a El Cateto (Sinaí, 25), En la espero te esquina (Corral del Rey, 10), Blanca Paloma (Pagés del Corro, 86), Casa Moreno (Gamazo, 7) y Restaurante La Infanta (Arfe, 32).

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