Cinco propuestas para rendirse al fenómeno de los vinos naturales

Puro zumo de uva fermentado sin añadidos. Así son los vinos naturales que elaboran estos viticultores comprometidos con los consumidores y con el medio ambiente

Un vino natural no es una moda (aunque estén de moda). Tampoco una corriente actual. En realidad, es la forma más antigua que existe de hacer vinos. Los bodegueros que los elaboran a lo largo y ancho de la geografía española los producen sin utilizar aditivos, sulfitos, o cualquier manipulación tecnológica. Tras ellos no hay corporaciones, inversores ni especuladores; tan sólo personas apasionadas y concienciadas que intentan recuperar los usos perdidos y la memoria de los sabores de antaño.

Algunos de estos pequeños productores, con el firme propósito de defender el vino natural, se han unido alrededor de la Asociación de Productores de Vinos Naturales, que no es tanto un sello de garantía ni de certificación como un organismo que se dedica a la divulgación de los verdaderos vinos naturales.

Tartana 2020, del Celler Tomàs Torres, Pinoir, de Bodega Cauzón, Albyreal 2020 de La Microbodega del Alumbro, O Pando Orange 2019 de Bodega La Perdida, y El Yesar de Viña Enebro 2019, de la bodega Viña Enebro son nuestras recomendaciones para descubrir el apasionante mundo de los vinos naturales.

Tartana 2020 (Carrícola, Valencia)

El matrimonio formado por Vicent Tomàs y Carmen Torres decidió, hace más de 20 años, dejar el ajetreo de la vida en una gran ciudad como Valencia para residir en Carrícola, un pequeño pueblo valenciano de montaña, situado en la comarca de La Vall d’Albaida. Es una zona en la que siempre ha existido una gran tradición vitivinícola pero, desgraciadamente, siempre con elaboraciones destinadas casi al cien por cien al granel.

Con el férreo compromiso de elaborar vinos naturales como demostración propia y ajena de que se puede vivir dignamente del secano valenciano fundaron, hace ahora 12 años, el Celler Tomàs Torres.

Foto: Celler Tomàs Torres.

Entre sus cuidadas producciones elegimos su Tartana 2020, -1.500 botellas surgidas de 1,5 hectáreas de viñedo-. Es un blanco que recupera la tardana, uva autóctona con la que Vicent y Carmen elaboran un vino afrutado, con aromas típicos de la variedad, y que destaca por la elegancia y una baja graduación alcohólica de tan sólo 10’5 grados.

De tonalidad ambarina-anaranjada brillante, posee llamativos aromas a fruta blanca fresca como la pera y la manzana Golden. En boca discurre con frutosidad y una refrescante y vivaz acidez, destacando su notable final aromático. Compartido con una fideua o con una pizza de salmón ahumado con aceitunas negras y taperas, el éxito está más que asegurado.

Precio: 10,50€

Pinoir 2019. (Graena, Granada)

En las tierras granadinas de Graena que lindan con la zona norte de Sierra Nevada, tiene su feudo Ramón Saavedra en su Bodega Cauzón que, desde 1998, elabora vinos naturales. Sus viñedos están trabajosamente labrados en suelos franco-arenosos a más de 1100 metros de altitud que alojan cepas resistentes hechas a un severo clima continental, con oscilaciones térmicas de hasta 25 grados durante el mes de maduración.

Para Ramón, hacer vinos naturales es una forma de vida y también un modo de evitar la despoblación de los pequeños municipios, creando nuevos puestos de trabajo con un valor añadido. Entre sus referencias, nos decantamos por el Pinoir 2019, tinto cuyas significativas virtudes organolépticas le han hecho recientemente aparecer recomendado en la prestigiosa página de vinos del New York Times.

Foto: Bodega Cauzón.

De intenso color rojo cereza brillante, desprende sutiles aromas a fruta roja fresca y a flores como la violeta, con buena intensidad y notas minerales. En boca resulta fresco, con adecuada persistencia, excelente acidez y equilibrio, y un final largo y marcado. Excelente junto a un buen queso de cabra, chocolate negro, o un risotto funghi porcini.

Precio: 11.00 euros

Albyreal 2020 (Villamor de Los Escuderos, Zamora)

En la localidad zamorana de Villamor de Los Escuderos residen María Isabel Rodríguez y Juan José Moreno con sus hijos Abel y Juan. En esta noble tierra, que antaño perteneció al Reino de León, dirigen La Microbodega del Alumbro, donde imaginan vinos naturales en apenas cuatro hectáreas de viñedos de distintas edades, -algunas plantadas por ellos mismos, y otras rescatadas de su desaparición por ser viñas muy viejas y poco productivas para los viticultores de la zona-.

Maribel y Juanjo llegaron al mundo del vino por la necesidad de vivir en un entorno rural, decidiéndose a producir vinos naturales en perfecta armonía con la naturaleza, e intentando aportar su pequeño grano de arena para hacer de nuestro mundo un lugar mejor.

Foto: Microbodega del Alumbro.

Entre sus vinos artesanos, elaborados sin artificios ni aditivos, encontramos el Albyreal 2020 elaborado con uvas albillo real, variedad blanca minoritaria en España pero que da lugar a vinos bien estructurados, con importante aporte glicérico y aromas densos.

Albyreal 2020 es una elaboración que fermenta libremente y, tras un tiempo de reposo, en el que clarifica de forma natural, es embotellado sin filtrar. Es un vino muy fino y equilibrado, con aromas a piña y a pera madura, que posee una ligera acidez volátil y un paladar que lo hace agradable y adictivo. Superlativo compartido con quesos grasos o marisco cocido.

Precio: 19,00€

O Pando Orange 2019 (Larouco, Ourense)

Bodega La Perdida es un proyecto y también un asunto personal de un gallego llamado Nacho González. Un tipo enamorado de su tierra que lucha por preservar lo usos y las costumbres de sus mayores a la hora de elaborar vinos naturales. Los produce en una bodega ubicada en el núcleo urbano de Larouco, en Ourense, en el sótano de una casa que le permite mantener una temperatura constante de unos 15 grados.

Nacho cultiva unas 30 parcelas que ocupan un espacio de unas cuatro hectáreas en la zona vitivinícola de Valdeorras. Entre sus vinos, seleccionamos una suerte de entelequia muy atractiva y sugerente: O Pando Orange 2019, producido al 100% con uva godello fermentada en tinaja de barro de 400 litros durante seis meses, y en contacto con las pieles, tal y como se hacía antiguamente (la uva servía para la conservación del vino mientras se iba bebiendo la barrica).

Foto: Bodega La Perdida.

El resultado es un blanco con mucho cuerpo y presencia que, curiosamente, también podría ser un tinto. En nariz aporta aromas frutales y en boca resulta atractivo, pleno y bien definido. Un producto que sólo podría hacer un ‘friki’ enamorado de los vinos naturales al que le traen al pairo los convencionalismos y las reglas establecidas. Con un buen queso de tetilla artesano, o unos percebes cocidos, la felicidad será completa.

Precio: 20,00€

El Yesar de Viña Enebro 2019 (Cehegín, Murcia)

A los 26 años, Juan López, originario de la localidad almeriense de Garrucha, dejó su trabajo en El Corte Inglés y se hizo cargo de la finca de su suegro en Cehegín, comarca situada al noroeste de Murcia. Poco a poco fue adquiriendo las tierras colindantes, hasta conseguir juntar las 42 hectáreas que posee en la actualidad. Allí, entre otros cultivos, recolecta aceitunas, albaricoques y almendras.

Siete hectáreas las dedica a su gran pasión: el cultivo de la vid para elaborar vinos naturales en su bodega Viña Enebro. Las variedades con las que trabaja, -las mismas que heredó de su suegro-, son la monastrell y la forcallat. Pero también cultiva una rara uva autóctona que quiere recuperar denominada cejín. Los viñedos, dispuestos en el paraje Llano Rubio, poseen un clima continental muy duro, con bajísimas precipitaciones anuales.

Foto: Viña Enebro.

La zona puede parecer en principio el lugar menos indicado para la producción de vino, pero Juan López y su esposa María Jesús Pérez consiguen, año tras año, elaborar vinos sobresalientes como El Yesar de Viña Enebro 2019, producido con uva forcallat, sin aditivos, utilizando levaduras indígenas y embotellado sin filtrado ni clarificado.

En su cata se aprecia una distinguida mineralidad propia de los suelos calizos en los que se desarrollan las viñas. Es un vino blanco con buen cuerpo y volumen, equilibrado, largo y ligeramente untuoso en boca. Capacitado y expresivo, acompaña con precisión y agrado a pescados, mariscos y arroces.

Precio: 12,00€

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