Cinco grandes vinos de trepat, la uva desconocida

La trepat es una uva emblemática y que solo (o casi) se encuentra en la Conca de Barberà, una pequeña denominación de origen de Tarragona que ampara vinos de calidad

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 

Viñedos de la Conca de Barberà. Foto DO Conca de Barberà

La denominación de origen Conca de Barberà, creada en 1985, ampara las bodegas situadas al norte de la provincia de Tarragona. Esta zona del interior de Cataluña es conocida por grandes monumentos como el monasterio de Poblet y la ciudad amurallada de Montblanc, pero también lo es por los vinos que aquí se producían ya en la Edad Media. 

Se trata de viñedos y bodegas con una manera de trabajar muy propia y con una histórica tradición cooperativista. De hecho la primera cooperativa de España se fundó aquí en 1903.

Una DO que coincide con una comarca

La DO Conca de Barberà cuenta actualmente con 2.875 ha de viñedo, en un territorio claramente definido por su perfil geográfico, con una llanura vertebrada por los ríos Francolí y Anguera.

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
La variedad trepat es una de las protagonistas. Foto DO Conca de Barberà

Está protegida por las montañas que la rodean, especialmente la sierra de Prades, con una altura media es de 500 m y un suelo básicamente calcáreo.

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 

Trepat, la variedad emblemática de la región

Trepat es una uva singular y propia de esta comarca. Apenas existen plantaciones en otras partes del mundo, y presenta un momento dulce en la actualidad por la tendencia en una parte de los consumidores, por los vinos ágiles, amables y fáciles de beber y que produce un vino ligero, fresco y afrutado, de color rosa-frambuesa, limpio y luminoso.

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

Trepat es una uva singular y propia de esta comarca de Tarragona: apenas existen plantaciones de esta variedad en otras partes del mundo

La producción de vinos con esta uva se ha cuadruplicado entre los años 2007 y 2020, de  42.300 litros a 160.000 litros, hasta el punto de que en el 2019 de las 23 bodegas amparadas por la DO, 19 han elaborado vinos con trepat, negros o rosados. 

Actualmente, además de los vinos rosados (esta variedad acostumbraba a ser materia prima únicamente de estos vinos), se elaboran cada vez más vinos de trepat tintos con una personalidad que va tras la complejidad y la guarda. Esta uva también produce buenos cavas

Portell Rosat Trepat 2020 de la bodega Vinícola de Sarral y Secció de Crèdit 

Para Mónica Perelló, responsable de ventas, la bodega Vinícola de Sarral y Secció de Crèdit se distingue por la elaboración de los vinos rosados y que, esta referencia en concreto, es una de las más representativas.  

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

«Este vino es distintivo y ADN de nuestra casa. Es uno de los vinos más humildes que tenemos, es honesto y franco. No nos engaña porque lo que nos entra por la vista es lo que luego nos encontraremos en nariz y, más adelante, también en boca», afirmó.

Cara Nord Rosat 2020, de la bodega Cara Nord

El responsable de la bodega Cara Nord y enólogo Joel Díez dice de Cara Nord Rosat 2020 que «es un vino fresco, fácil de beber e idóneo para acompañar mientras cocinamos o para compartir con amigos. Es también un vino divertido y, por qué no decirlo, con una imagen atractiva».

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

Durante la presentación destacó la altura como punto diferenciador de la bodega, que permite a Cara Nord sacar el máximo provecho a la viticultura de montaña. 

T de Trepat Tinto 2019 de la bodega Vidbertus 

Para Albert Rovira, propietario de la bodega. «Es un vino para acompañar cualquier tipo de alimento, que recomendamos consumir después de un año de estar en botella. Nuestro objetivo fue darle la máxima expresión».

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

Además destaca que «la trepat es una variedad interesante de trabajar y que la T de Trepat Tinto 2019 transmite perfectamente esta identidad representativa de la Conca de Barberà. 

Josep Foraster Trepat Tinto 2019 de la bodega Josep Foraster

Ricard Sebastià, copropietario de la bodega Josep Foraster, explica que: “la añada 2019 no fue excesivamente cálida pero sí muy seca. La característica principal de esta referencia es que es el vino de trepat más varietal que elaboramos y sabe expresar muy bien la tipicidad de la vid». 

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

“Hasta el 2004 no se elaboraban tinto con trepat, a los que se les exigían otras características que las que genera esta uva: mucho cuerpo, mucha estructura, mucha potencia”.

Ricard Sebastià, bodega Josep Foraster

«Este tinto monovarietal de trepat, la variedad distintiva de los últimos 10-12 años en la Conca, es uno de los más conocidos de Mas Foraster. Hasta el 2004 no se elaboraban tinto con trepat, a los que se les exigían otras características que las que genera esta uva: mucho cuerpo, mucha estructura, mucha potencia”.

Picapedra Negre 2020, de la bodega Vins de Pedra

Picapedra Negre 2020 es un vino elaborado en la bodega Vins de Pedra de Montblanc. La enóloga Marta Pedra elabora este vino que demuestra una vez más cómo la variedad trepat puede dar un vino tinto con unas características llenas de fragancias pero también de complejidad.

Esta DO que también ha pasado por la plantación de variedades importadas, ha canalizado principalmente su patrimonio vitivinícola en la creación de vinos identitarios de la región a partir de variedades clásicas como monastrell, garnacha, macabeo o parellada, pero muy especialmente con la trepat, sin duda el gran símbolo de la calidad de la viticultura de este territorio. 
Infografía Jordi Català

Marta es hija de viticultores, con un bisabuelo que ya hacía aguardientes, y a pesar su arraigo en la Conca de Barberà con vinos como los Pedra, es también muy conocida por los extraordinarios vinos que elabora con su marido Josep Serra en una de las grandes bodegas de la DO Empordà.

a.
Ahora en portada