Caballos y mitología entre excelentes vinos andaluces

La Bodega Tesalia de Arcos de la Frontera, conocida como 'la joya del sur', presenta el vino Iceni, donde la fruta es protagonista

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

La historia de las Bodega Tesalia se remonta a la fascinación del empresario Richard Golding (ejecutivo de Parques Reunidos) y su hija Natalia, deportista hípica y experta en enología, tuvieron por unas tierras vírgenes cerca de Arcos de la Frontera, en Cádiz, donde pensaron instalar una ganadería de caballos de grandes dimensiones.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

Fruto de este romance primero será la adquisición del Cortijo de Torres y luego la construcción de la Bodega Tesalia, cuyo nombre no hace referencia a la Grecia actual y sí en cambio a la mitología.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

Del mito a la realidad

Como fue un mito convertir en una década estas tierras de clima tan difícil en un vergel vitivinícola. Tesalia es un sueño hecho realidad en el 2008 al pie de la sierra de Grazalema.

Para llevarlo a cabo no se escatimaron esfuerzos: padre e hija adquirieron esta finca de 106 hectáreas: 22 dedicadas a la bodega, 12,5 al viñedo, 30 a la cría y doma de caballos, y el resto como tierras de cultivo (la familia Golding experimenta también en la producción de trufas, a largo plazo).

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

Entre dos mares

El siguiente paso fue empezar a trabajar el sueño del vino. Los Golding se rodearon de grandes profesionales de la viticultura como el prestigioso enólogo Ignacio de Miguel (uno de los más reputados de España), el master of wine holandés Cees Van Casteren y el experto en viticultura José Ramón Lissarrague.

La familia Golding se enamoró de unas tierras en Cádiz donde además de criar y domar caballos también plantaron vides a pesar de las dificultades del terreno 

Los genios aportaron lo mejor de la ciencia y la tecnología viticultora más moderna para hacer crecer viñedos en estas tierras, casi equidistantes entre dos mares y sometidas a la influencia del choque de dos climas como son el mediterráneo y el atlántico.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

Los suelos arcillosos con subsuelos de tiza, serían el terruño ideal para la maduración de las variedades que eligió la bodega acorde con sus características: la tintilla de rota, y las petit verdot, syrah y cabernet sauvignon, que aportan sofisticación elegancia, delicadeza y muy especialmente frutalidad, para crear vinos modernos y de extraordinaria calidad. 

Los primeros vinos

Los vinos debían de surgir de los viñedos más frescos de la bodega, de parcelas orientadas principalmente al noroeste, en laderas de pendientes muy pronunciadas y ventiladas, pero que debido a las altas temperaturas, al cambio climático, a las dificultades de maduración o ante cosechas prematuras, precisaban de una morfología muy especial.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Infografía: Jordi Català

Ignacio de Miguel planteó un diseño específico de túneles de aislamiento de última generación, perfectamente integrados en el propio viñedo, destacando especialmente su cubierta vegetal, que funciona como aislante térmico natural y ecológico.

En el 2016 llegaron los primeros vinos: ‘Tesalia’ y ‘ARX’. De la añada 2019 hace poco se presentó ‘Iceni’.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Infografía Jordi Català

Además de una estructura vegetal semienterrada para optimizar el control de la temperatura, una intervención única que propiciaría que, en muy poco tiempo, en el 2016, vieran la luz los dos primeros vinos: Tesalia, el buque insignia de la bodega, y ARX, que van ya por su segunda añada en el mercado. A esta gama se le suma ahora el recién llegado, Iceni, fruto de la añada 2019

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Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.

Las dos máximas

En el proyecto de Tesalia se siguen dos máximas en vinificación, que sus tres vinos cumplen con creces: la primera es minimizar el tiempo en barrica, para conseguir la máxima expresión del terroir y aparcar el dominio de la madera, lo que no es fácil cuando hay que conseguir tintos que hablen y regalen frutalidad.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Viñedos de Tesalia. Foto: Tesalia

La segunda es conseguir un vino elegante, complejo y equilibrado, con personalidad y sin mezclas establecidas. “Un ‘grand cru’ andaluz», como afirma De Miguel, ya que el ensamblaje dependerá de cada cosecha y de sus características de calidad.

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Por tanto las proporciones de tintilla de rota y petit verdot más la Syrah y la cabernet sauvignon van a variar en función del resultado final buscado en cada añada.

«Iceni es un vino que busca trasladar la máxima expresión del viñedo a la copa a través de la mínima intervención del hombre y de la madera», indica este experto. 

Referencias mitológicas

Los caballos y la historia antigua son las otras pasiones de los Golding que ocupan un lugar importante en la Bodega Tesalia. 

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Richard Golding y su hija Natalia Golding. Los artificies. Foto: Tesalia

Todos los vinos de la bodega establecen referencias a la mitología, al universo equino de la antigua Grecia y al pasado de la ciudad andaluza: “Para nosotros era importante esta vinculación. Hablamos de la joya del sur, de la vinculación con el mundo ecuestre, de ahí el nombre de Tesalia y con la historia de Arcos, con su nombre romano Arx Arcis”, explica Natalia Goldin.

El logo de Tesalia es el centauro, el mismo que Robert Graves relacionaba con una tribu prehelénica que adoraba a los caballos

El logo de la bodega es el centauro, el mismo que Robert Graves relacionaba con una tribu prehelénica que adoraba a los caballos, y que vivían en los montes de  Tesalia.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Ignacio de Miguel, enólogo creador de la gama de Grand Cru. Foto: Tesalia

Sin embargo el mitógrafo Paléfatopor consideraba que su forma híbrida era un error de algún autor de la antigüedad, que al ver jinetes por primera vez creyó que eran mitad hombres y mitad caballos. 

Diseño elegante

Los diseños de la esbelta botella borgoñona y de la etiqueta del nuevo vino Isceni son obra del diseñador Valentín Iglesias, creador de la imagen los otros productos de la bodega, con más referencias a la mitología y el universo equino que tanto fascinan a los Golding. 

Por ejemplo el nombre de Iceni es el de una tribu anglia (actual Norfolk) que habitó Gran Bretaña entre los siglos I a.C. y el I d.C. y que luchó contra Julio César.

Como en el caso de los ingleses Osborne y Murphy en estas tierras andaluzas, la familia Golding acabaron haciendo vinos, aunque en este caso no van a ser ni generosos ni fortificados.
Cortijo de Torres en Arcos de la Frontera. Al fondo, Grazalema. Foto: Tesalia

Los icenos eran conocidos como ‘la gente del caballo’ y en el reverso de sus primeras monedas acuñadas hacia el año 10 a.C, aparecía la imagen de un caballo, que ahora recrea sintéticamente Iglesias en la cápsula de la botella del Iceni 2019

Ese vino también homenajea a la reina icena Boudica, que acaudilló a su pueblo en el levantamiento contra Roma y que llegó a arrasar las actuales Colchester, St Albans y Londinium (la actual Londres).

a.
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