Tres rutas imprescindibles para disfrutar de los mejores pintxos de Bilbao

Casco Viejo, Diputación y el entorno del Guggenheim centran estas rutas para comerse lo mejor de Bilbao, sus pintxos

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.

En Bilbao los pintxos son toda una forma de entender la vida. Foto: Bilbao Turismo.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.

El gran emblema del nuevo Bilbao fue la construcción, hace ahora 24 años, del Museo Guggenheim, diseñado por el famoso arquitecto canadiense Frank Gehry, que fue el pistoletazo de salida de los cambios urbanísticos que han convertido a la antigua urbe en una villa radiante. La capital vizcaína ha mudado su otrora piel industrial para convertirse en uno de los principales puntos turísticos de Europa.

Uno de los grandes alicientes turísticos de Bilbao es su gastronomía, y especialmente el disfrute que suponen sus diferentes rutas de pintxos, que podemos realizar principalmente por algunos céntricos sectores de la ciudad tan llamativos como el Casco Viejo, el Espacio Guggenheim, y la calle Diputación.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
El Casco Viejo es una de las paradas imprescindibles. Foto: Bilbao Turismo.

Casco Viejo

Emprendemos nuestro deleitoso itinerario culinario por el Casco Viejo de la ciudad, lugar que dio origen a la Villa de Bilbao hace ya más de 700 años.

Entre edificios religiosos y civiles con personalidad y abolengo encontramos locales que son parte esencial de una ruta de pintxos, repartidos entre la Plaza Nueva, y las calles Santa María, Somera, Unamuno, Jardines y Los Cantones.

Rompemos el hielo en el Mercado La Ribera Gastro-Plaza, situado en la calle Erribera Kalea. Construido en 1929, es considerado como el mercado cubierto más grande de Europa, y el segundo edificio más visitado de Bilbao por detrás del Guggenheim.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
La Bodeguilla es el templo indiscutible de las Gildas.

Funciona como un mercado tradicional de toda la vida pero también dispone de una zona gastro con bares tan propicios para complacerse con los pintxos como La Bodeguilla, templo indiscutible de las Gildas (banderilla con encurtidos), de toda la vida, pero con diferentes innovaciones.

También es una exquisitez probar en Casa Loren, negocio especializado en pinchos de pescado y productos del mar Cantábrico, el crepe de txangurro (centollo, en euskera), o el pulpo en ceviche, acompañado convenientemente de una copa de buen txacoli de Getaria.

Nos adentramos ahora en la zona de Plaza Nueva para recalar en Argoitia, bar centrado en productos del mar en el que las gambas a la plancha, al ajillo, en vinagreta o con mayonesa son para perder el sentido.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
En Casa Loren se especializan en pintxos de pescados y mariscos del Cantábrico. Foto: Casa Loren.

En el número 10 de Santa María nos dejamos caer por GATZ, bar emblemático de Bilbao que ofrece todo un clásico: bacalao al pil-pil en formato pintxo. Para elaborarlo seleccionan la parte del cogote del bacalao, lo depositan sobre una rebanada de pan, con una rodaja de ajo y un aro de guindilla por encima, previamente dorados en una sartén.

Pero no hay que perderse otros delicatesen memorables como la tortilla de morcilla (aunque no suene muy fino, está divina), o el gustoso tomate empanado relleno de jamón ibérico y queso.

Por último, y antes de dejar el Casco Viejo, acudiremos al número 6 de la calle Fueros para conocer uno de los bares más populares de la metrópoli vasca: Los Fueros, fundado en 1878, y que todavía mantiene la decoración y el sabor de la época. Entre sus pintxos, son un clásico el de boquerón y el de bacalao. En raciones, nos quedamos, sin duda alguna, con las de jamón, queso, anchoas y bonito.

Espacio Guggenheim

En los alrededores del Museo Guggenheim Bilbao encontramos también pintxos que se están entre lo mejorcito de la ciudad. Se trata de un espacio delimitado por el museo y la Plaza Euskadi, donde se descubre la Torre Iberdrola, y rematado por las calles de Mazarredo, Elcano, Iparraguirre, Ajuriaguerra, Heros, Barranincua y Alameda Rekalde.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
La tortilla de patata recubierta de salsa carbonara de la Bodeguita del 12 te pude dar un parraque (de placer).

El territorio, que engloba tiendas de diseñadores, galerías, salas de exposiciones, librerías especializadas en arte y tiendas de antigüedades coincide con zona artística de Bilbao donde, aparte del Museo Guggenheim, hallaremos también el Museo de Bellas Artes y la Sala Rekalde.

Hacemos una parada inicial en La Bodeguita del 12, en la calle Juan Ajuriaguerra, para pedir en primer lugar una copa de tinto de Rioja Alavesa o un zurito de cerveza, que acompañaremos con la inigualable tortilla de patata recubierta de salsa carbonara. Probablemente sea una locura culinaria, y a algunos les provoque un infarto tan sólo con mirarla, pero un día es un día y, la verdad, es que está deliciosa. Excelentes también las croquetas de setas, los bocadillitos de chorizo o el taquito de presa ibérica.

Dando un escueto paseo llegaremos hasta el 2 de la calle Lersundi, donde se ubica Singular, un gastro bar especializado en vinos y cervezas internacionales. Los acompañan con bocados de calidad: ventresca de bonito del norte, paletilla de ibérico de bellota, cecina de León y quesos artesanos del País Vasco, entre otras sutilezas.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
La barra de pintxos del Bar Abando y Barra.

Otros locales interesantes para hacer una parada y probar sus pintxos son el Bar Restaurante Abando Y Barra, ideal para comer el pintxo de bacalao gratinado o el de solomillo con foie y arándanos, y el Bar El Figón, célebre por su selección de vinos nacionales y foráneos, y también por las patatas bravas y el pintxo de langostino crujiente, del cual, damos fe, es imposible comer sólo uno.

Diputación

Muy cerca de la Gran Vía, la siempre concurrida calle Diputación es otro de los epicentros de la ciudad en cuanto a pintxos se refiere. En esta una vía peatonal, repleta de tiendas y bares, encontramos el Bar El Globo, un moderno local en cuya barra se exhiben pintxos fríos y calientes que se acompañan con una gran variedad de vinos por copas.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
En el Bar El Globo no sabrás qué pintxo pedir.

Su txangurro es insuperable, como también los pintxos de salmón marinado con salsa tártara, atún rojo a la plancha con cebolleta de Tudela, o de alcachofa en tempura con crujiente de jamón. Su terraza en zona peatonal lo convierte en un lugar sumamente atractivo para tomar algo y ya de paso, para cotillear discretamente, pues la gente de Bilbao suele ir muy arreglada y da gusto verla.

Justo al lado de la calle Diputación, esta vez en General Conchas, el Bar Restaurante El Eme, fundado en 1950, es un clásico entre los bilbaínos. Ellos mismos elaboran diariamente y de forma totalmente artesanal el pan lo que ya de entrada dice mucho. Son realmente aconsejables los sándwiches en triángulos y en torres, las croquetas de bacalao y de jamón y los magistrales txipirones en su tinta (los bordan).

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
Los sandwiches en torre del Bar El Eme son para verlos.

Otros bares que bien merecen una visita en esta área de Bilbao son Colmado Ibérico y La Olla. En el primero, situado en la Alameda Urquijo (metro Abando), se viene principalmente a dejarse seducir con el extraordinario jamón ibérico recién cortado a cuchillo y a recrearse con propuestas tan significativas como la parrillada de carne ibérica.

Además, Colmado Ibérico es también una tienda de productos gourmet y posee una charcutería que despliega en sus expositores los mejores fiambres y embutidos de nuestro país.

Bilbao, o Bilbo, como se dice en euskera, es una metrópoli marcada por los cambios que en las últimas décadas ha pasado de ser una ciudad industrial a convertirse en otra centrada en el sector servicios, moderna y dinámica, en virtud de una meritoria regeneración medioambiental y urbana.
No hay que dejar de pedir la parrillada de carne ibérica en Colmado Ibérico.

Por último, visitaremos el Bar La Olla para probar algunos de los mejores pinchos de tortilla rellena que se puedan comer en Bilbao. El de jamón y queso es una gozada, pero el de espinacas, el de de patata con morcilla y alegría riojana o el de setas te dejan con la boca abierta y cara de incredulidad. Atención también a la gran variedad de quesos y al buen jamón extremeño y andaluz que brindan. Sus bocadillitos de jamón son antológicos y con un vinito…

a.
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