Maletas a medida, el lujo francés para viajar con estilo

Hay vida más allá de Louis Vuitton: estas son las firmas de maletería de lujo que elevan al rango de arte sus baúles, maletas y cofres

En 1837, con sólo 16 años, un joven Louis Vuitton llega a París y encuentra trabajo como aprendiz del maletero Monsieur Maréchal. Reconocido en el gremio, exigía a sus pupilos grandes aptitudes en el diseño y fabricación de arcones y, después, cuando se empezaron a popularizar los viajes en barco y en coches con amplios maleteros, la de baúles adaptados. Vuitton aprendió de él 17 años de su vida, hasta que se decidió a dar el salgo y abrir su propio taller en el número 4 de la calle Neuve-des-Capucines, cerca de la plaza Vendôme.

El éxito de la maison Louis Vuitton le obligó pronto a ampliar sus instalaciones. De ahí que abriera un taller en Asnières en 1859, donde también se encontraba el palacete familiar. Comenzó con 20 empleados. En 1900 ya trabajaban casi 100 personas y en 1914, alrededor de 225.

Maletas con sello Vuitton

Es difícil pensar que Vuitton sospechaba ya en aquel aquel momento lo que su nombre y su incipiente taller llegarían a ser siglo y medio después. Pero, más allá de que sus siglas sean hoy el mayor símbolo del lujo reconocido en todo el planeta, la historia de la marca no hace sino constatar una tradición que, en Francia, ni se circunscribe a la maison parisina, ni ha dejado de avanzar. Y es que la maletería artesana francesa sigue siendo un hecho en el siglo XXI.

Un ejemplo de ello es la firma Ephtée. Este taller de maletería de alta gama abrió sus puertas en 1998 en Cenon, cerca de Burdeos. Nació de la pasión de sus creadores por producir cajas y estuches a medida para cualquier objeto, desde zapatos a cajas de relojes, pasando por el banco de betunar. Pero son sus baúles los que han dejado sin palabras a los más entendidos.

Maletas a medida lujo
Baúl de viaje Ephtee. CPV.

“Cada creación refleja un deseo particular y está diseñada de acuerdo con los deseos del cliente, por lo que son personalizables hasta el más mínimo detalle”, explican Volcie Descudet y Franck Tressens al frente de la firma.

Sus cofres rondan los 1.000 euros, aunque algunos pueden ir más allá, como el modelo Éléonore, con un toque vintage y que mezcla denim y el mejor cuero, que tiene un precio de 1.600 €.

Para estas marcas -algunas ni siquiera venden online- la fabricación a medida y la personalización de los productos constituyen el verdadero lujo

Goyard, las maletas más deseadas

Si Ephtée es relativamente nueva, todo lo contrario ocurre con Goyard. Para muchos, la competencia directa de Louis Vuitton en lo que a maletería de lujo se trata. Sus orígenes son, de hecho, mucho más antiguos que los de LV, pues la casa original, la Maison de Martin, abrió sus puertas en 1792.

Primero aprendiz y luego empleado, Francóis Goyard se hizo cargo del taller y, junto a su hermano Edmond, cambió el nombre de la casa en 1853, un año antes que abriera sus puertas Mr. Vuitton.

Maletas a medida lujo
El escaparate de una tienda Goyard.

El patrón geométrico que decora las lonas, cueros y sutiles superficies de todos los productos Goyard son tan famosos como el Monogram. Con una política en contra del comercio electrónico (que compensa con un servicio de venta a distancia para clientes exclusivos), su punto fuerte sigue siendo el servicio a medida, aunque sin desmerecer la gran venta de bolsos y maletas pret-a-porter. Para ello, cuentan con una personalización que cubre todo tipo de colores, grabados, iniciales, motivos… con los que crear la maleta o el baúl soñado.

Maltier le Malletier

Los baúles de Maltier le Malletier también son de otro planeta: el del lujo extremo. Dos amigos y emprendedores, Benoît Maltier (diseñador y ebanista) y Guillaume Désert, están detrás de esta firma que solo realiza encargos a medida, y que se especializa en los grandes baúles multiservicio (se abren y se despliegan permitiendo crear un vestidor, un escritorio, una biblioteca…).

Prácticamente no queda nadie en las altas esferas de Dubái sin un Maltier le Malletier, que recibió 150 pedidos tras presentar oficialmente la marca en 2014.

Maletas a medida lujo
Un baúl de Maltier le Malletier puede esconder un vestidor… o un despacho.

El equipo trabaja en un taller en Neuville de Poitou, cerca de Poitiers, y permiten la más alta personalización. Pero lo que han hecho es revivir una antigua tradición. Y es qe la marca como tal nació en el siglo XVII, cuando un carpintero abre un taller de maletería en Poitiers. Este y sus descendientes, que se remontan hasta el propio Maltier, siguieron una tradición que, durante las últimas décadas, quedó un poco en desuso.

Un pasión que se hereda (o se sueña)

Albatros-Malletier es la pasión de Michel Simon y su determinación por seguir los pasos de su abuelo, el maletero Oscar-André Simon, quien trabajó como tal en París durante la primera mitad del siglo XX.

La firma, de hecho, quiere mantener la esencia del viaje clásico, de ahí que sus modelos tengan sobre todo un toque vintage. Ellos mismos afirman haberse inspirado en las novelas de Agatha Christie para crear modelos como el AA 1890, que no es sino un baúl que esconde una cava de vinos, con refrigeración y una veintena de copas.

Maletas a medida lujo
Un baúl de Albatros Malletier con vinoteca sorpresa.

Laurent Nay también sigue un sueño, o realmente dos: la maletería y el automovilismo. Sus maletas artesanas están pensadas solo para los que viajan en los coches más exclusivos, hechas a medida de los maleteros únicos de las marcas más reconocidas. De hecho, su pasión es crear todo tipo de accesorios de cuero para los coches de gran lujo, con un toque vintage que le da un aire único a cada resultado.

Laurent abrió su taller en la Borgoña en 2007 y rápidamente se hizo un nombre en los circuitos de anticuarios, coleccionistas y amantes de los coches clásicos. Su idea para por “aportar una sofisticación excepcional al mundo de los entusiastas del automóvil clásico y aquellos que adoran estas maravillosas máquinas”, afirma.

Maletas a medida lujo
Laurent Nay adapta sus modelos al coche (de lujo) de sus exclusivos clientes.

Y es que, en lo que al lujo se refiere, no hay como tener la creación de un artesano maletero francés para hacer del viaje una experiencia aun más bella.

a.
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