Islandia, el paraíso de la cosmética nicho

Ingredientes orgánicos, marcas innovadoras, fórmulas de éxito… la isla europea se ha convertido en el rincón preferido de los amantes de la cosmética más natural

Islandia es un paraíso natural en el que volcanes, géiseres, un océano embravecido y paisajes que cambian radicalmente en pocos kilómetros conviven en un fascinante territorio de apenas 103.000 kilómetros cuadrados. Sin embargo, este mismo desafío de la naturaleza a los sentidos, con aire, fuego, tierra y agua en estado puro, es lo que ha convertido al pequeño país europeo en toda una institución a la hora de hablar de cosmética nicho, orgánica y natural.

El mundo de la alta cosmética vive una auténtica revolución. Con el mercado internacional más diversificado que nunca y la innegable competencia de los productores chinos, se vuelve más necesaria que nunca la apuesta por la calidad contrastada. La marca en sí ya no es lo único que importa, sino lo que puede contar a sus consumidoras sobre sí misma y sobre los cosméticos que trata de venderles. Es ahí donde Islandia juega un papel importante, y es que el clima y las condiciones de la isla, separada de las grandes rutas marítimas y comerciales, con efectos de contaminación muy bajos y con una biodiversidad única, la convierten en el laboratorio y ‘huerto’ perfecto para las fórmulas de los tratamientos más punteros.

El laboratorio perfecto

Lo sabe bien Björn Ovar, cofundador y director científico de la firma islandesa Bioeffect. En sus fórmulas tratan de usar tantos ingredientes de la isla como sea posible. “Además de los beneficios que supone el poder contar con los ingredientes en proximidad, lo que es realmente importante para nosotros es el tener acceso inmediato a las aguas subterráneas de la isla, que son increíblemente puras, así como a los principios activos que hacen que nuestros productos destaquen, como los que obtenemos de la cebada. Solo así podemos cerciorarnos de mantener la calidad, textura y eficacia que pretendemos”, explica.

Bioeffect.
Bioeffect.

Bioeffect, que cuenta en España con su propia tienda online, es reconocida por sus sérum, que cuentan con una fórmula rica en proteínas reparadoras cuya tecnología se basa en investigaciones avaladas con varios premios Nobel.

Pero no es la única marca islandesa en nuestro país. Sóley es otra de ellas (en Ecco Verde). Especializada en ingredientes orgánicos, incluye en sus fórmulas, además de agua termal, extracto de plantas de la propia isla e incluso aceites esenciales de estas. Uno de sus productos súper ventas es Birta, un suero vigorizante natural que incluye aceite de espino amarillo del Ártico junto con abedul islandés.

Birta Serum. Sóley Organics.
Birta Serum. Foto: Sóley Organics.

Algunos lugares concretos de la isla se han convertido en el punto de arranque de toda una filosofía de marca. Es el caso de la Laguna Azul, un gran lago de aguas termales calientes que ningún turista dejar de visitar (y bañarse) cuando visita el país. Elegida como una de las maravillas naturales del planeta, no es de extrañar que también tenga su propia firma cosmética.

Blue Lagoon Iceland usa el agua termal pura de la Laguna Azul en su formulación, pero también algas y cenizas volcánicas de la isla islandesa

Blue Lagoon Iceland usa el agua termal pura para sus fórmulas, pero también la riqueza volcánica que provoca las burbujas de esa laguna única. Por ejemplo, en productos como el Lava Scrub, una mascarilla exfoliante entre cuyos ingredientes está la ceniza volcánica que rodea a la laguna.

Blue Lagoon.
Blue Lagoon.

Asa Brynjólfsdóttir, responsable de las fórmulas de la firma, es una reputada científica con numerosos estudios sobre moléculas bioactivas de la propia Laguna Azul y el efecto de las algas sobre la piel. “Hemos podido demostrar científicamente que las aguas de la Laguna Azul son perfectas para tratamientos exfoliantes, hidratantes y limpiadores”, explica la que también es creadora de la firma.

Huerto para marcas foráneas

Pero Islandia, además de sus firmas propias, se ha convertido también en el particular ‘huerto donde se cultivan’ los ingredientes de otras marcas. Es el caso de Skyn Iceland, cuyo ADN puede ser islandés, pero que se trata realmente de una firma estadounidense. Eso sí, prácticamente todos los ingredientes proceden de la isla europea. “No solo legitimiza y da autenticidad a nuestro nombre, sino que es el modo de mostrar nuestra conexión con Islandia. No es marketing, es algo real, de ahí que colaboremos con programas de la Cámara de Comercio islandesa, entre otros. Hemos conseguido un sistema que permite preservar la calidad de los ingredientes hasta su manufactura en Estados Unidos, sin perder un ápice de su efectividad”, explican desde la marca.

Skyn Iceland.
Skyn Iceland.

Skyn Iceland es una firma exclusiva de Amazon en España. Entre sus productos destacan los parches de gel frío, que necesitan apenas 10 minutos para nutrir la piel del contorno de los ojos, por ejemplo, con ingredientes calmantes; o la de todo el rostro con ácido salicílico (un potente antimanchas).

Cosmética artesana

De vuelta a la isla, no podemos dejar de fijarnos en Rå Oils, que es el mejor ejemplo de marca nicho. Fórmulas artesanas, producción pequeña y todo realizado a mano en un pequeño estudio de Reikiavik. Además, es una firma familiar, pues Elin y Frida, sus creadoras, son madre e hija respectivamente. Todo comenzó cuando crearon un aceite esencial capaz de combatir el acné. Hoy su gama de productos, además de poderosos antiacnéicos, tiene también aceites esenciales reparadores y limpiadores. Encontrar el aviso de ‘Sin existencias’ es frecuente, dada su limitada producción.

Rå Oils.

La propia agua embotellada islandesa es un nuevo ‘must’ de lujo. Procedente de un glaciar islandés, la que envasa Icelandic es posible comprarla directamente a su fabricante por algo más de 3,10 € el botellín de medio litro. Un ejemplo más de la fascinación que los ingredientes puros de la isla provoca entre los amantes de la pureza orgánica.

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