Los comercios de Miami se transforman en teatros efímeros

Una original manera de llevar el arte en medio de la pandemia: siete comercios de Miami Beach se convierten en escenarios para representar una obra sobre los pecados capitales

“Si la gente no puede ir al teatro, que el teatro vaya a la gente”. Con esa idea en mente, el director y dramaturgo Michel Haussman impulsó la obra Los siete pecados capitales, que se presenta en Miami.

Y no lo hace en un teatro ni en un escenario de un parque, sino en diferentes vitrinas comerciales de la calle más animada de esta ciudad de Florida.

La compañía teatral formada por inmigrantes

Haussman, venezolano de origen, fundó la compañía Miami New Drama en 2014. Desde hace cinco años la agrupación, caracterizada por su bilingüismo inglés-castellano al estar integrada por inmigrantes.

La compañía es residente del Colony Theatre en la calle Lincoln, una de las arterias comerciales más importantes de Miami Beach, donde el lujo de las tiendas se complementa con la elegancia de los edificios art decó de la zona.

Donde hay crisis también hay oportunidades

«Cada vez que veía una nueva tienda cerrada, del alza de precios de los alquileres y la crisis que vive el comercio por el aumento de las ventas online, pensaba que sería maravilloso poder llenar esos locales de arte, de teatro», explica Haussman a EFE.

La cadena de cierres de comercios llevó a Michel Haussman a crear una obra que pueda ser representada en las vitrinas de manera simultánea

Las obras se representan en siete comercios de Lincoln Road. Foto Alicia Civita-EFE

Así surgió la idea de crear una obra que puedan aprovechar estos espacios, algunos vacíos, otros a punto de cerrar, y en algunos casos, con la bienvenida de su propietario para impulsar las ventas.

Los pecados salen a escena

Tras varios meses de negociaciones con los dueños de los locales y las autoridades municipales llegó la parte creativa: la propuesta fue representar una obra dividida en varias partes y que sean simultáneas. Para ello, nada mejor que la representación de los siete pecados capitales.

El concepto fue inspirado por Our Town, una obra teatral de tres actos de 1938 del dramaturgo estadounidense Thornton Wilder que ganó el Premio Pulitzer de Drama.

A un grupo de autores latinos y afroamericanos le pidió que eligieran tres pecados para inspirarse, y de ahí nacieron las piezas que duran, en promedio, diez minutos cada una.

Cada una de las obras dura 10 minutos. Foto Alicia Civita-EFE

Estas son «Envy (Envidia)» de Hillary Betis; «Lust (Lujuria), de Nilo Cruz; «Greed (Ambición)», de Moisés Kaufman; «Gluttony (Glotonería)», de Rogelio Martínez; «Wrath (Ira)» de Dael Orlandersmith; «Pride (Orgullo), de Carmen Pelaez, y «Sloth (Pereza)», de Aurin Squire.

La mecánica de la obra dividida en siete escenarios

Para poder asistir a las obras, los espectadores pasan por la taquilla del teatro Colony, y les colocan una pulsera de color.

El primer paso es ver un espectáculo musical al aire libre en un bar llamado El Purgatorio, y al terminar, los asistentes se dirigen a la obra que tienen asignados.

Frente a cada comercio, sentados a distancia prudencial, los espectadores tienen a su disposición auriculares para escuchar a los actores que realizan su actuación detrás de los cristales.

Las obras se desarrollan, de manera simultánea, en siete comercios a lo largo de la calle Lincoln, una de las más animadas de Miami

Un grupo de asistentes se encarga de guiar a los participantes al comercio-teatro que tienen que dirigirse luego, en un circuito de un par de manzanas de Lincoln Road donde todos se cruzan pero se mantienen las medidas de seguridad.

El éxito de la propuesta llevó a extender las funciones. Foto Alicia Civita-EFE

La ciudad de la diversidad

 «Solo en una ciudad como Miami, llena de gente de todas partes del mundo, donde valoramos la diversidad, podía nacer una experiencia así. La comunidad entera trabajando junta logró que podamos seguir haciendo teatro en estos momentos», dijo Carmen Pelaez, artista de padres cubanos.

La propuesta de Haussman es un éxito: todas las funciones tuvieron lleno absoluto, y las obras se seguirán representando hasta el 17 de enero.

Ideas para resistir

La iniciativa se suma a otras ideas para sostener al teatro en medio de la crisis de la pandemia. Por ejemplo, en Cataluña la compañía Cabosanroque lanzó una propuesta donde los supermercados se convierten en improvisados escenarios donde el espectador se convierte en protagonista.

Y sin olvidar las alternativas de llevar el teatro a las casas por medio de las videoconferencias, las transmisiones en streaming y otras herramientas tecnológicas.

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