El artista que transforma los glaciares de Islandia en hipnóticas obras de arte

Vicent Leroy instala pantallas de lentes de diferente aumento y geometría en los glaciares de Islandia para obtener imágenes surrealistas de los glaciares

Han definido sus obras como esculturas cinéticas y es que Vincent Leroy (Avranches, Francia, 1968) ha hecho del arte en movimiento su seña de identidad. El artista francés trabaja sus obras en estrecha relación con el entorno en el que se enmarcan, ya sean salas de museos, iglesias o espacios públicos en diferentes ciudades del mundo.

Lenscape. Foto: Vincent Leroy.

Han definido sus obras como esculturas cinéticas y es que Vincent Leroy (Avranches, Francia, 1968) ha hecho del arte en movimiento su seña de identidad. El artista francés trabaja sus obras en estrecha relación con el entorno en el que se enmarcan, ya sean salas de museos, iglesias o espacios públicos en diferentes ciudades del mundo.

Es precisamente ese entorno el punto de partida de sus instalaciones en lugares como Hong Kong, Shanghái, Estambul o Lanzarote, donde instaló su Molinoptere, que corona un viejo molino sin aspas que veía desde las ventanas de su hotel, el Buenavista Country Suites.

Islandia es el destino que inspira su última obra Lenscape, donde profundiza en sus experimentos en torno a los fenómenos de percepción que ya ha probado en instalaciones como Slow Lens en Venecia o Les Grands Kaleidoscopes en París.

Glaciares convertidos en arte

Lenscape –de lens, lentes, y landscape, paisaje- nació durante un viaje por carretera en Islandia. La increíble diversidad de paisajes islandeses fue en este caso la inspiración.

El lago glaciar de Fjallsárlón (Islandia) es el marco de la última e hipnótica instalación de Vincent Leroy

Leroy imaginó un dispositivo óptimo móvil, fácilmente transportable y rápido de instalar y, tras probarlo en diferentes lugares y bajo distintas condiciones de luz, escogió el lago glaciar de Fjallsárlón para su instalación.

Han definido sus obras como esculturas cinéticas y es que Vincent Leroy (Avranches, Francia, 1968) ha hecho del arte en movimiento su seña de identidad. El artista francés trabaja sus obras en estrecha relación con el entorno en el que se enmarcan, ya sean salas de museos, iglesias o espacios públicos en diferentes ciudades del mundo.
Lenscape. Foto: Vincent Leroy.

La obra está compuesta por tres móviles ópticos con diferentes geometrías que giran suave y silenciosamente ofreciendo espectaculares imágenes de los glaciares.

La luz cambiante, la tonalidad del hielo que va del azul al gris pasando por una gran variedad de blancos, los movimientos de los trozos del glaciar al derrumbarse y los que flotan en la laguna se convierten en las hipnóticas piezas que integran un caleidoscopio gigante.

Han definido sus obras como esculturas cinéticas y es que Vincent Leroy (Avranches, Francia, 1968) ha hecho del arte en movimiento su seña de identidad. El artista francés trabaja sus obras en estrecha relación con el entorno en el que se enmarcan, ya sean salas de museos, iglesias o espacios públicos en diferentes ciudades del mundo.
Lenscape. Foto: Vincent Leroy.

Una obra que magnifica el paisaje

Lenscape funciona así como un prisma a través del cual el paisaje se transforma en una composición geométrica y abstracta, viva, que evoluciona al ritmo de la naturaleza y el paso de las horas, del sol de la mañana al de medianoche.

La obra se integra en el paisaje y el paisaje se integra en la obra interactuando de forma singular y dando lugar a resultados diferentes en cuanto a colores, formas, luces o texturas.

Han definido sus obras como esculturas cinéticas y es que Vincent Leroy (Avranches, Francia, 1968) ha hecho del arte en movimiento su seña de identidad. El artista francés trabaja sus obras en estrecha relación con el entorno en el que se enmarcan, ya sean salas de museos, iglesias o espacios públicos en diferentes ciudades del mundo.
Lenscape. Foto: Vincent Leroy.

Una vez más, Leroy invita a contemplar la naturaleza que nos rodea mientras la transforma en versión poética de sí misma y creando escenas oníricas y surrealistas, que se mueven entre la intriga y la ensoñación.

a.
Ahora en portada