La mayor colección privada de escultura clásica sale a la luz tras décadas en un sótano

Tras décadas guardadas bajo llave, una parte de las más de 600 esculturas de la Colección Torlonia se expone los Museos Capitolinos

Es una de las mayores y más importantes colecciones privadas de estatuas griegas y romanas del mundo. Contaba con su propio museo, ubicado en un palacio ubicado en la Via Lungana, en el animado barrio romano de Trastevere, y fundado por Alessandro Torlonia en 1875. Pero un día la colección Torlonia desapareció. El palazzo familiar se transformó en apartamentos y las esculturas empezaron a acumular polvo en algún sótano. Y así durante décadas.

Era 1976. Ahora, 44 años después, un centenar de las 620 estatuas que componen la colección Torlonia salen del sótano y vuelven a ver la luz gracias a una exposición organizada en los Museos Capitalinos de Roma.

Obras maestras

Bajo el nombre de Las obras maestras de colección de mármoles de Torlonia, la muestra, comisariada por Salvatore Settis, con la colaboración de Carlo Gasparri, arqueólogos y académicos, reúne 96 estatuas de mármol, restauradas gracias a la contribución de Bvlgari.

Foto: Lorenzo De Masi | Fondazione Torlonia.
Foto: Lorenzo De Masi | Fondazione Torlonia.

Se podrá ver, desde el 14 de octubre y hasta el 29 de junio de 2021, en el Palazzo Caffarelli, una de las sedes de los Museos Capitolinos de la ciudad, que además estrena también espacios. Y marcará un momento histórico.

No sólo por la cantidad y calidad de las obras en exposición, entre las que se cuentan bustos de emperadores romanos, sarcófagos, una fuente que se cree que estuvo colocada en el jardín de Julio César (100-44 a. C.) y hasta un relieve griego con 2.500 años de antigüedad, sino por la reaparición de “una colección tan legendaria”, según explica su comisario e historiador del arte.

Tras convertir su museo en exclusivos apartamentos, la colección Torlonia pasó más de cuatro décadas acumulando polvo en un sótano

Con los fondos de la familia se podrían hacer “siete, ocho, quince exposiciones más”, añade, mientras reconoce su emoción al ver las obras de arte por primera vez: “Conocía la mayoría de esas piezas por los libros, pero nunca las había visto”.

Colección Torlonia

La propia colección es digna de estudio. La aristocrática familia, que hizo fortuna sobre contratos papales, adquirió diferentes colecciones entre los siglos XV y XIX, especialmente piezas de escultura antigua. Su historia es también la de un proceso cultural: los inicios del coleccionismo de antigüedades y la transición de la colección privada a museo, un proceso en el que Roma e Italia en su conjunto tuvieron un papel preeminente.

Colección Torlonia. Foto Lorenzo de Masi | Fondazione Torlonia.
Se cree que Bernini restauró esta escultura de la Roma clásica. Foto: Lorenzo de Masi | Fondazione Torlonia.

Aunque algunas de las piezas se han restaurado a lo largo de los siglos -como una escultura de una cabra que data del silo I d.C. pero cuya cabeza se atribuye a Bernini-, las seleccionadas para esta muestra, apenas una fracción de las 620 piezas que incluye la Colección Torlonia, no han requerido de trabajos más allá de limpieza en las superficies para quitar el polvo acumulado a lo largo de los años y, a lo sumo, los materiales empleados en anteriores restauraciones.

Aunque debería haber abierto sus puertas el pasado mes de abril, la exposición fue retrasada como consecuencia de la pandemia de coronavirus y, finalmente, abrirá sus puertas mañana 14 de octubre. Se espera que después de Roma viaje a, al menos, a otro país europeo y a los EEUU antes de regresar a Italia, donde contará, otra vez, con un hogar permanente en los Museos Capitolinos gracias a un acuerdo entre la familia propietaria y el Ministro de Cultura italiano.

Fundación Torlonia. Foto Lorenzo De Masi.
A través de la colección se rastrean los orígenes del coleccionismo privado. Foto: Lorenzo De Masi | Fondazione Torlonia.

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