El Prado desconfina ‘El jardín de las delicias’ de El Bosco

La pinacoteca reabre la sala dedicada a uno de sus pintores estrella y estrena nuevo montaje para disfrutar de sus obras con más intimidad

Cerró, como el conjunto del Museo del Prado, al inicio de la pandemia. Sin embargo, cuando la pinacoteca empezó a recibir de nuevo a sus visitantes, la sala dedicada al que sin duda es uno de sus pintores estrella permaneció a oscuras. Hoy, siete meses después, las obras de Jheronimus van Aken, más conocido como El Bosco, pueden verse por fin de nuevo.

Su particular cuarentena se aprovechó para articular un nuevo montaje de las obras, más despejado, que coincide con una reducción de aforo de la sala, limitado a 40 personas simultáneamente.

Con seis de las apenas 20 obras de El Bosco que se han conservado en el mundo, la colección de El Prado es la mayor y la mejor conservada que existe, en parte gracias a la obsesión de Felipe II por el pintor y sus enigmáticas y oníricas escenas.

No es el único admirador. En 2016, la exposición temporal que le dedicó la pinacoteca superó las 600.000 visitas y marcó un récord histórico en la institución. En 2019, más de 7.000 personas visitaron la sala dedicada al Bosco cada día, lo que suma 2,5 millones de visitantes al año.

La sala de El Bosco luce con nueva pintura que resalta el colorido de las pinturas. Foto © Museo Nacional del Prado.

El Jardín de la delicias es también una de las cinco obras más escuchadas por los usuarios de audioguías del museo, solo por detrás de Las Meninas y, durante el confinamiento, el vídeo más visto del programa online #PradoContigo fue el directo de Instagram dedicado precisamente a esta obra, con 1.344.240 impresiones.

Nuevo montaje

Para dar respuesta a este gran interés, el Prado estrena montaje con una nueva instalación que permite “optimizar el espacio y mejorar la percepción de las obras”. Si bien se mantiene la ubicación en la sala 56 A de la pinacoteca, la sensación es totalmente diferente.

El Bosco es uno de los pintores favoritos de los visitantes del Prado. Solo en 2019 sus obras fueron vistas por 7.000 visitantes diarios

En particular se han diseñado nuevos soportes más ligeros y menos voluminosos para los tres trípticos (El Jardín de las Delicias, Carro del Heno y La Adoración de los magos) y se ha creado una nueva vitrina para la mesa de los Pecados Capitales.

En la sala se puede ver, además, La extracción de la locura, Las tentaciones de San Antonio Abad y Paisaje con la visita de Tundal al Infierno.

Tríptico de La Adoración a los Magos. Foto: Ballesteros | EFE.
Tríptico de La Adoración a los Magos. Foto: Ballesteros | EFE.

También se instalado una pantalla que muestra detalles de las obras, se ha cambiado la iluminación -especialmente la parte trasera de los trípticos- y se han pintado de verde oscuro las paredes, lo que resalta los vivos colores de las obras.

Los nuevos soportes, en apariencia sencillos, están formados por piezas metálicas completamente desmontables para que los cuadros se muevan lo mínimo en caso de que tengan que ser sustituidas. Un sistema, que se monta en menos de 3 minutos, permite proteger las piezas del fuego, el humo, el polvo o el calor en caso de emergencia.

Con todo, la sala es ahora “la más moderna del Prado”, según el director adjunto de la institución, Andrés Ubeda.

Las pinturas más enigmáticas del Prado

La mayor accesibilidad no se limita a más espacio para circular entre las obras: un monitor profesional de 65 pulgadas reproduce una sucesión animada de detalles de las obras en un tamaño hasta 12 veces mayor que el original

“Quienes trabajamos en el museo podemos disfrutar de las obras de una manera que el público no puede, nos podemos acercar o mirar los detalles con una lupa. Queremos compartir eso”, explica el Jefe de Conservación de Pintura Flamenca del Prado, Alejandro Vergara.

Tríptico del carro de heno. Foto Ballesteros EFE-
Tríptico del carro de heno. Foto: Ballesteros | EFE.

Además, la nueva gráfica incluye textos explicativos individuales de cada pieza y un gran texto introductorio que, con un guiño al pintor, muestra su firma autógrafa como colofón.

El enigma, la magia y las escenas crípticas son una seña de identidad del pintor flamenco, que junto a la multitud de personajes y pequeños detalles en cada obra, invita a pasar tiempo ante ellas.

La idea de renovar el montaje de la sala del Bosco estaba tomada antes de la pandemia, pero se aprovechó el cierre para acometer la transformación

La decisión de renovar la sala dedicada al Bosco fue previa a la pandemia, entre otras cosas por la masificación a la que estaba expuesta: “La sala estaba muriendo de éxito”, según Úbeda, hasta el punto de que “las visitas se habían vuelto incómodas”, especialmente en un autor en el que la cercanía es importante para apreciar los detalles.

La situación es hoy totalmente diferente: con solo 40 visitantes a la vez y una reducción de aforo al 75% de su capacidad. Sin embargo, la caída de visitantes extranjeros y las limitaciones de movilidad dentro de España, han desplomado las visitas al museo, por lo que las cifras están muy lejos de alcanzar los máximos impuestos.

Desconfinamiento del Prado

El Museo del Prado reabrió sus puertas el pasado 6 de junio tras casi tres meses cerrado, un periodo únicamente superado por la Guerra Civil. Sin embargo, no todos los espacios se pueden visitar: por ahora, solo ha abierto la galería central y algunas salas anexas, la zona de exposición temporal con Invitadas y algunas salas de la planta baja, entre las que ahora se encuentra la del Bosco.

Ahora, los nuevos confinamientos paralizan su reapertura total: “Lo que haremos será compartimentar el museo en módulos que se irán abriendo progresivamente en función de la situación. Es difícil establecer un calendario, cuando lo podamos hacer, lo haremos”, señala Ubeda. 

a.
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