La cámara oscura: el secreto de Velázquez para pintar ‘Las Meninas’

Una investigación de la UPC revela que Velázquez recurrió a una cámara oscura para trazar la perspectiva y las líneas generales de su cuadro más famoso

Obra maestra de Velázquez -y también de pintura barroca en España-, pese a todos los estudios realizados sobre Las Meninas, aún sigue envuelta en incógnitas. Su proceso de creación, el papel del pintor en el cuadro, las figuras de los reyes y la relación con otra obra, Las Meninas de la colección de Kingston Lacy, atribuida a su discípulo Martínez del Mazo, son algunas de ellas. Una investigación de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) arroja luz sobre tanto misterio.

¿Y si el genial pintor hubiese utilizado una cámara oscura? Investigadores como John Moffit, profesor emérito de la New Mexico State University (USA), ya planteó la posibilidad de que Velázquez emplease este instrumento, considerado precursor de la fotografía y conocido desde la Grecia clásica (Da Vinci fue el primer artista en emplearlo en su trabajo, al que siguieron después Caravaggio, Vermeer o Canaletto), que permite obtener la proyección plana de una imagen en una superficie interior.

Sin embargo, una cámara oscura de tipo caja, como apunta este investigador, no habría sido posible para una obra de las dimensiones de Las Meninas, que mide 3,18 metros de ancho por 2,76 metros de altura, ya que esta herramienta, que consiste en una caja cerrada herméticamente con un pequeño orificio por donde entra la luz y que funciona como una lente convergente que proyecta en la pared opuesta la imagen del exterior invertida solo permite dibujar sobre papel y en formato muy pequeño.

Una caja oscura XXL

Sí sería posible, sugiere ahora Miguel Usandizaga, profesor de la Escuela de Arquitectura del Vallès e investigador del grupo de investigación Análisis Críticos de la Modernidad: Arquitectura y Ciudad de la UPC, si en lugar de una cámara oscura tipo caja Velázquez hubiera empleado una cabina.

Las Meninas del Prado no podrían haberse realizado con una cámara oscura tipo caja por sus grandes dimensiones.

El investigador ha publicado los resultados de un estudio basado en el análisis de los dos cuadros de Las Meninas con técnicas de dibujo asistido por ordenador (CAD, por sus siglas en inglés). Los asombrosos resultados arrojan, con pruebas gráficas y geométricas, una nueva interpretación del proceso de creación de la obra, con conclusiones inéditas.

“La perspectiva y las líneas generales del cuadro fueron trazadas por Velázquez utilizando una cámara oscura de tipo cabina”, explica el investigador. “Más tarde, después de alguna modificación e invirtiendo el funcionamiento de la cámara –iluminando su interior y oscureciendo la habitación–, Velázquez proyectó el cuadro pequeño sobre un lienzo más grande, en blanco, y trazó las líneas generales del cuadro siguiendo la proyección. A continuación, completó el cuadro grande. Por último, encargó a su yerno, Juan Martínez del Mazo, la copia de las figuras del cuadro grande sobre el pequeño y lo vendieron”.

Según sostiene la investigación, Velázquez habría trazado la perspectiva y las líneas generales del cuadro utilizando una cámara oscura de tipo cabina; después, invirtiendo el funcionamiento de la cámara, lo proyectó en un lienzo más grande, que fue el que completó

Ni una copia ni un esbozo

De este modo, y siempre según la investigación, el cuadro de Las Meninas que forma parte de la colección de Kingston Lacy, en Dorset (Reino Unido), no es una reproducción del cuadro de Velázquez hecha por Martínez del Mazo -como se ha creído históricamente-, ni tampoco un modeletto o esbozo de Velázquez previo a la pintura del cuadro grande, como sostienen algunos investigadores actuales.

Para Usandizaga, se trata del «negativo pictórico» del cuadro grande, una obra iniciada por Velázquez y completada por el discípulo, con autoría, por tanto, de ambos pintores.

Las Meninas de Kingston Lazy se consideraba una copia del original de Martínez del Mazo.

La deconstrucción perspectiva –conocida tradicionalmente como ‘restitución perspectiva’– es la técnica de dibujo que ha permitido al investigador desvelar los misterios de la creación de Las Meninas, en un trabajo iniciado en el año 2000.

Algo así como el “procedimiento inverso al de la construcción geométrica de la perspectiva, un análisis gráfico que ofrece posibilidades prometedoras si se hace con ordenador y software de dibujo en dos dimensiones”, explica, lo que se traduce en deducir, partiendo de una perspectiva cónica dibujada, pintada o fotografiada, cómo pueden ser la planta y la sección del espacio representado en perspectiva y dónde está situado el punto de vista.

La investigación se desarrolló, pues, a partir del análisis con dibujo asistido por ordenador de unas reproducciones fotográficas de las dos obras de Las Meninas. Primero, el arquitecto calcó las fotografías con CAD y luego se sobrepusieron y compararon.

El empleo de esta técnica no resta, según Usandizaga, ningún mérito a Velázquez

Lo primero que llamó la atención del profesor fue la existencia, en el cuadro de Kingston Lacy, de una línea vertical de ocho centímetros rematada en su parte inferior en punta de flecha, entre las piernas de Nicolasito Pertusato, en la parte inferior derecha del cuadro, que no aparece en Las Meninas del Prado y que demuestra, a su juicio, que el de Kigston Lacy no puede ser una copia posterior del cuadro del Prado.

Al comparar los calcos de las dos versiones comprobó que tanto las perspectivas como las líneas rectas que definen los rasgos generales del espacio del cuadro eran -salvando la diferencia de tamaño- prácticamente idénticas. “Una copia con esta precisión de un cuadro a otro no puede conseguirse a simple vista, y sí, en cambio, utilizando una cámara oscura”, sostiene el investigador.

Las figuras, sin embargo, son bastante diferentes en un cuadro y otro, lo que indica una autoría distinta.

Así habría sido la cámara oscura empleada por Velázquez.

Dónde se pintaron ‘Las Meninas’

Usandizaga ha aplicado la misma técnica a unos dibujos de la planta baja del Alcázar de Madrid, donde se pintó el cuadro. El análisis específico de la geometría de la perspectiva revela más novedades, por ejemplo, que la puerta que aparece en el fondo del cuadro en realidad no habría existido donde está pintada. Además, el cuadro que Velázquez aparece pintando en Las Meninas no sería un retrato de los Reyes, reflejados en el espejo del fondo, tal como se ha pensado hasta ahora.

Por otra parte, se confirmaría que Velázquez habría pintado el cuadro pequeño situado en una sala contigua –la Torre Dorada– y lo habría hecho encerrado en una cámara oscura, desde la que habría trazado la perspectiva y las líneas generales del cuadro.

El empleo de esta herramienta, para Usandizaga, no le resta mérito al pintor: “La usó para lo que era necesario, para trazar la perspectiva, no para pintar. Hubiera sido estúpido no hacerlo. Sin esta máquina, Velázquez no habría podido conseguir con tal perfección la duplicación del espacio real en el cuadro, el efecto –¡tan barroco!– de la confusión entre la realidad y su representación”.

Los resultados de la investigación están publicados en la revista digital ‘Papeles DPACO – CADoP Papers’, creada entre los meses de marzo y abril de 2020 y en el repositorio digital de conocimientos abiertos de la UPC UPC Commons.

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