Abre sus puertas el primer museo de arte virtual del mundo

El 4 de septiembre se inaugura VOMA, un revolucionario concepto de museo virtual para acercar el arte a cualquier dispositivo y a cualquier lugar del mundo

Aún late el recuerdo de la cuarentena, cuando un nuevo coronavirus llamado SARS-CoV-2, encerró a millones de personas en sus casas en todo el mundo y echó el cierre de instituciones culturales, cines, teatros, salas de concierto y museos de todo el mundo. La cultura reaccionó proporcionándonos todo tipo de experiencias virtuales que nos permitieron recorrer las salas del Prado o el Louvre, sobrevolar la Alhambra, recorrer la Gran Muralla China, sentarnos en la butaca del Metropolitan Opera o pasear por las ruinas de Pompeya. Y, todo, sin movernos del sofá.

Acelerados por la necesidad de mantener viva la cultura, se lanzaron innumerables visitas virtuales, concebidas, eso sí, a partir de lugares y experiencias físicas. Pero ahora está a punto de abrir sus puertas el primer museo que no traslada su experiencia al mundo virtual, sino que está diseñado de principio a fin para un consumo online.

VOMA

Faltan 8 días, una hora y 12 minutos cuando escribimos estas líneas. Una cuenta atrás que avanza inexorable y que ahora, después de retrasas la apertura prevista para el 14 de agosto, parece definitiva. El 4 de septiembre, el Museo de Arte Virtual Online (VOMA) recibirá a sus primeros visitantes.

“Internet es el espacio público más inclusivo y democrático que tenemos, y es hora de que tengamos una institución de estilo museo digital lista para inspirar y conectar en línea a las audiencias con el gran arte”, explica el artista británico y fundador de VOMA Stuart Semple.

Sin embargo, VOMA es mucho más que otra sala de visualización online o digitalización de algo que existe en el mundo físico. El cóctel incluye grandes obras de arte, arquitectura visionaria, técnicas de videojuegos, imágenes generadas por ordenador e interactividad con el resto de la comunidad.

Se trata de construir “una institución digital que es capaz de exhibir arte de formas que el público no ha tenido la oportunidad de experimentar antes y, si tenemos suerte, un legado digital que vivirá durante muchos años”, añade Semple en un comunicado.

“Una sala de visualización virtual puede parecer un lugar solitario: silencioso, vacío, a veces un poco incómodo”. Eso es lo que no es VOMA

Por eso se ha diseñado un edificio que, aunque virtual, se aleje de las típicas salas que traducen al formato online los museos clásicos.

“Una sala de visualización virtual puede parecer un lugar solitario: silencioso, vacío, a veces un poco incómodo”, explica el artista, algo así como “entrar en el espacio de una galería snob y silenciosa y sentirse un poco cohibido”.

Un edificio virtual

Justo lo contrario que se pretende en VOMA: “Queremos que nuestros visitantes sientan que este es su espacio, y queremos que quieran volver una y otra vez, ya sea para visitar nuevas exposiciones a medida que continúa el programa o simplemente para pasar el rato”.

Aún late el recuerdo de la cuarentena, cuando un nuevo coronavirus llamado SARS-CoV-2, encerró a millones de personas en sus casas en todo el mundo y echó el cierre de instituciones culturales, cines, teatros, salas de concierto y museos de todo el mundo. La cultura reaccionó proporcionándonos todo tipo de experiencias virtuales que nos permitieron recorrer las salas del Prado o el Louvre, sobrevolar la Alhambra, recorrer la Gran Muralla China, sentarnos en la butaca del Metropolitan Opera o pasear por las ruinas de Pompeya. Y, todo, sin movernos del sofá.
VOMA es el primer museo totalmente virtual del mundo.

Por eso paseando por sus salas, diseñadas por la arquitecta Emily Mann y basadas en formas simples, se pueden percibir cambios de luz según la hora del día o la estación, vislumbrar el sol o la lluvia en el exterior, e incluso admirar un bosque cercano en el exterior.

Con ello se crea “el ambiente perfecto para la interacción con el arte en sí”.

Además, el museo ofrece a los visitantes la oportunidad de leer reseñas de otros asistentes e, incluso, conectarse con personas que lo visitan al mismo tiempo.

VOMA es gratuito y puede visitarse desde cualquier dispositivo en cualquier lugar del mundo.

Colecciones

Respecto a las exposiciones, se mostrarán colecciones extraídas de instituciones que van desde el Museo Hermitage al Instituto de Arte de Chicago, pasando por el Musée d’Orsay de París, el Museo del Prado de Madrid y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Aún late el recuerdo de la cuarentena, cuando un nuevo coronavirus llamado SARS-CoV-2, encerró a millones de personas en sus casas en todo el mundo y echó el cierre de instituciones culturales, cines, teatros, salas de concierto y museos de todo el mundo. La cultura reaccionó proporcionándonos todo tipo de experiencias virtuales que nos permitieron recorrer las salas del Prado o el Louvre, sobrevolar la Alhambra, recorrer la Gran Muralla China, sentarnos en la butaca del Metropolitan Opera o pasear por las ruinas de Pompeya. Y, todo, sin movernos del sofá.
En el edificio virtual de VOMA se perciben los cambios de luz, la lluvia o el sol desde el exterior.

Comisariadas por el director del museo, el marchante de arte con sede en Londres Lee Cavaliere, las primeras muestras incluirán obras como Olympia, de Manet, El jardín de las delicias, de El Bosco o La incredulidad de santo Tomás, de Caravaggio, y también obras más modernas de Nan Goldin, Kara Walker o Li We, entre otros.

Cada pieza se muestra en alta resolución y se presenta junto a otros recursos relacionados y material de referencia, para comprender su contexto y dimensión.

Además, VOMA presentará obras de arte originales encargadas a artistas contemporáneos de todo el mundo dentro de su proyecto ‘Digital Firsts Commission’.

Así, la artista multimedia nacida en Kenia Phoebe Boswell presentará su último trabajo, como también la cantante y compositora escocesa-nigeriana Bumi Thomas, que debutará con un paisaje sonoro.

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