Ocho maestros del arte urbano que todos deberían conocer (y ninguno es Banksy)

Jean Michel Basquiat, Richard Hambleton, TVBoy y Stik son algunos de los talentos que conforman el olimpo del arte urbano en el mundo

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.

Essen (Germany), 26/08/2020.- A woman looks on the untitled artwork from 1984 by US artist Keith Haring at the Museum Folkwang in Essen, Germany, 26 August 2020. The exhibition runs from 21 August to 29 November 2020. (Alemania) EFE/EPA/FRIEDEMANN VOGEL

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.

Su popularidad difuminó las fronteras entre arte popular y de élites, con un protagonismo cada vez más importante entre medios generalistas y un paulatino ascenso en las cotizaciones del mercado del arte.

Más popular que Picasso

Según una encuesta de YouGov, el huidizo y misterioso Banksy es el tercer artista más popular del Reino Unido, solo superado por los maestros Leonardo da Vinci y Vincent Van Gogh.

Esta encuesta indica que las obras de Banksy son más reconocidas que los dibujos de Miguel Ángel y las pinturas de Picasso.

Aunque cada vez que se habla de arte urbano surge la figura de este creador inglés, vamos a seguir los consejos de la galería Maddox de Londres para encontrar ocho grandes talentos contemporáneos que nacieron del arte urbano o tuvieron una fuerte influencia de este movimiento.

Richard Hambleton

Conocido como ‘el padrino del arte urbano’ Hambleton saltó a la fama en el Nueva York de los ’80, en una trinidad que también integraban Keith Haring y Jean-Michel Basquiat.

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Las figuras de ‘Shadowman’ de Humbleton. Foto richardhambletonofficial.com

Su carrera se hizo en las calles, con ‘tags’ en callejones de mala muerte con sus recordados shadowman, el perfil de un hombre sin rostro que sorprendía a los transeúntes.

Hambleton es recordado por sorprender en callejones oscuros de Nueva York con la figura del ‘shadowman’

La forma pictórica y fluida de su trabajo lo convirtió en una figura clave del expresionismo abstracto y los movimientos de arte contemporáneo de esa década, que sirvió para allanar el camino a una nueva camada de artistas urbanos.

Pero la fama fue una mala compañera de ruta y Hambleton pasó muchos años malviviendo en las calles, enganchado al crack y otras drogas.

Keith Haring

También surgido de la escena neoyorquina, bebió tanto del pop art como de la cultura del graffiti. Sus primeros trabajos fueron las composiciones sobre anuncios publicitarios en el metro de la gran manzana.

Su despliegue de colores y las formas simples de sus personajes cambiaron las reglas de juego de este género, logrando que el arte sea accesible para el gran público.

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Mural de Keith Haring en Filadelfia

Sin embargo, en varias ocasiones fue arrestado acusado de dañar la propiedad pública.

Conforme creció en popularidad Haring dedicó sus esfuerzos artísticos a impulsar el arte urbano como altavoz de injusticias sociales y como herramienta de protesta. Pero en 1990, en la cumbre de su carrera, falleció de sida.

Jean-Michel Basquiat

La tercera gran figura surgida del Nueva York ochentero, su arte se caracterizó por las composiciones dinámicas y las pinceladas gruesas.

Sus primeros pasos artísticos fue pintando vagones del metro y paredes en el barrio del Soho, que firmaba como SAMO (acrónimo de ‘La misma porquería de siempre’, en inglés).

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Obra de Basquiat en el Benesse House Museum de Naoshima. Foto Garret Ziegler-Flickr

Sus trabajos atrajeron la mirada de críticos y expertos. Fue íntimo amigo y colaborador de Andy Warhol, salió con Madonna, vivió en la calle, realizó más de 40 exposiciones individuales y participó en un centenar de muestras colectivas y estaba a punto de conquistar París y Londres.

Basquiat vivió mucho tiempo en la calle, no pudo escapar de las drogas. Después de morir sus obras se revalorizaron y en 2017 batió récords al venderse un trabajo suyo por 110 millones de euros

Pero las drogas fueron más fuerte y lo condenaron a muerte en 1988. Sólo tenía 27 años.

Como suele suceder, su fallecimiento catapultó la cotización de sus obras, al punto que en 2017 una de sus obras fue vendida por 110 millones de euros, un récord histórico para un artista estadounidense.

Stik

Originario de Londres, Stik se subió a la ola de popularidad que generó Banksy en Reino Unido a principios de 2000. Como el popular artista, tampoco se conoce su identidad.

Su arte se reconoce fácilmente por sus figuras humanas de trazos sencillos y color blanco, de estética algo melancólica, pero siempre emotivos y con la idea de comunidad como leit motiv.

En su carrera ha ofrecido su talento a organizaciones como Amnistía Internacional, British Waterways y otras que trabajan con colectivos vulnerables.

De hecho, algunos medios señalaron que mientras preparaba su primera exposición en una galería, en 2012, estaba viviendo en un hostel para personas sin techo.

Pero la buena fortuna le ha sonreído, y actualmente sus trabajos se valoran en más de 170.000 euros en las subastas.

Mr. Brainwash

Su verdadero nombre es Thierry Guetta y saltó a la fama por realizar el extraño falso documental Exit Through the Gift Shop codirigido por Banksy.

Su obsesión por filmar todo lo que veía lo llevó a sumergirse en el mundo del arte callejero, donde conoció a Banksy quien encarriló su entusiasmo artístico.

Sus obras tienen influencias del dadaísmo y el pop art, con obras de gran formato que empapelan las calles de ciudades como Los Ángeles.

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Mural de Mr Brainwash en Los Ángeles. Foto Mr Brainwash

Guetta/Mr.Brainwash logró ser contratado por Coca-Cola, Hublot y personalidades como Stan Lee y el exfutbolista Pelé.

Sin embargo, un sector de la crítica dice que sus obras es un plagio descarado del arte de Banksy y Warhol.

TV Boy

Este italiano empezó su carrera en 1996 en Milán, y en 2004 se instaló en Barcelona, donde reside y trabaja.

TV Boy juega con la ironía emparejando personajes antagonistas, como Pep Guardiola y Josep Mourinho, o Messi y Ronaldo

Sus creaciones realizadas en papel de gran formato juegan con la ironía y la incorrección política, donde son famosas sus series de personalidades antagónicas (como Messi y Ronaldo fundidos en un beso, o Santiago Abascal y Pablo Casado posando como una pareja gay), así como la caracterización de obras clásicas con mensajes modernos, como las ninfas de Boticelli disfrazadas de enfermeras con vacunas anti-covid.

Expuso sus trabajos en la Bienal de Venecia y en galerías de Berlín, Roma, Washington o Beirut, por citar algunas ciudades.

Invader

El arte urbano no tiene por qué ser solo de murales o estarcidos. El artista Invader se hizo popular gracias a sus mosaicos inspirados en los ‘marcianitos’ de Space Invaders.

De este artista se sabe que tiene poco más de 50 años, que estudió bellas artes en París, y que creó más de 4.000 piezas que pegó por todo el mundo, desde Madrid a Berlín, y desde Tokio a Los Ángeles. Y sobre todo París, con más de 80 incursiones.

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Mosaico de Invader en Marsella.

Pero no todos son personajes de video juegos: este artista urbano suele realizar frases breves, representaciones de iconos de la cultura popular como el androide R2-D2 de Star Wars, formas del cubo de Rubik y figuras en código QR.

Como otros artistas urbanos saltó al circuito de las galerías y museos, con una exposición organizada en la galería de arte MaMo de Marsella.

Kaws

Nacido como Brian Donelly, Kaws inició su camino en el mundo del arte urbano en Nueva Jersey a fines de los ’80, y tras cruzar el río Hudson a Nueva York se especializó en modificar publicidades en paradas de autobuses y cabinas telefónicas.

Kaws desarrolló una carrera donde se movió con gran eficacia en el circuito comercial

Lo que pensaba ser efímero se convirtió en objeto de culto, y Kaws desarrolló una carrera donde se movió con gran eficacia en el circuito comercial.

Heredero de las subculturas que cambiaron la faz de ciudades como Nueva York, Londres y Berlín a principios de los ’80, el arte urbano cruzó los límites de las calles y los muros y asaltó las galerías de arte y los museos.
Homenaje de Kaws a The Simpsons

Se lanzó a crear juguetes de vinilo, una mezcla entre recuerdos infantiles y arte pop nihilista con los ojos marcados con cruces.

The Simpson, Mickey, Bob Esponja y el muñeco de Michelin fueron transformados por su arte.

También ha realizado colaboraciones con firmas de indumentaria como Nike o Vans, además de marcas de cerveza.

a.
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