Marlo Studio: “La gente es la que elige lo que se lleva y no al contrario”

Nuevos formatos y procesos de creación y mayor sosteniblidad: hablamos con el director creativo de Marlo Studio, Marcio Lopes, en la antesala de la MBMFW

La falta de stock de algunos materiales debido a la pandemia fue lo que llevó a Marcio Lopes, director creativo de Marlo Studio, a plantearse nuevas posibilidades para dar vida a su nueva colección, Aretti Arena. “Al principio estábamos un poco perdidos. Acabábamos de presentar la última colección en enero con una acogida increíble y en un par de meses hubo que replanteárselo todo”, explica el diseñador desde su casa-estudio cercana a la Gran Vía.

“Pensamos incluso en no presentar nada. Así que la única manera era utilizar el material que ya tuviéramos y al que no habíamos dado salida”, explica Lopes.

Repensar la moda

No solo era una forma de otorgarle una segunda vida al stock que había en el estudio, sino también una forma añadir continuidad a la primera colección de 2020, Zero Point. “Primero seleccionamos lo que iba a entrar en Aretti Arena en base a este hilo conductor. Luego tuvimos que teñir y reconstruir algunos materiales para obtener el resultado que queríamos esta vez, que rompe de algún modo con lo anterior”, tercia el diseñador.

Así es la primera presentación de una colección de Marlo Studio a través de vídeo.

Además, para hacer llegar al público sus nuevas creaciones han ideado un revolucionario formato. En primer lugar porque es un vídeo, que emplean por primera vez para mostrar sus novedades. Y, en segundo, porque está ideado como un videojuego en el que los modelos, ataviados con las piezas de la colección, luchan por devolver la libertad al mundo.

Marlo Studio comenzó su andadura como consecuencia de su trabajo de graduación en el IED. “Al principio solo quería hacer esa colección, pero después y cuando (su socio) Zsolt Nagyváti se unió en la parte visual y de marketing, ya teníamos una marca preparada”, explica el ahora madrileño de adopción.

Natural de Brasil, Lopes creció en una familia numerosa en donde su abuela hacía la ropa de sus 17 hijos. “Siempre la estaba ayudando o dibujando vestidos de princesa cuando era pequeño”, recuerda “así que, aunque luego me dedicase a otras cosas y diese esto por olvidado, creo que la verdadera vocación siempre termina saliendo”.

No digas reciclaje, di ‘upcycling’

Tras ser seleccionado para desfilar en el EGO, este es su segundo año en participar en el ámbito la Semana de la Moda de Madrid con su cuarta colección, que se presenta hoy en formato virtual y con la etiqueta de upcycling como elemento distintivo.

Si bien es cierto que la sostenibilidad siempre ha sido parte de su marca, apostando por la economía circular y de proximidad, esta la primera vez que Lopes diseña una colección totalmente “reciclada”

Si bien es cierto que la sostenibilidad siempre ha sido parte de su marca, apostando por la economía circular y de proximidad o la calidad de los tejidos como elemento primordial, es la primera vez que Lopes diseña una colección totalmente “reciclada”. El primer ejemplo salta a la vista como parte de unos pantalones reconvertidos en un elegante top.

“Esta vez también ha sido la primera en la que hemos apostado por una mezcla tan arriesgada de tejidos y materiales”, reconoce el creador. Mezclas que van desde la polipiel en gran parte de las prendas hasta el pelo como elemento novedoso a la vez que estacional.

Marlo Studio, Aretti Arena Collection.

También el color negro, presente en su punto de partida con Majestic y parte inefable de su ADN es el claro protagonista sobre el que se vertebra la colección cromáticamente. “Hemos buscado tonos que combinasen con el negro, como el verde botella o el azul y el amarillo en los estampados, pero al final ha sido un poco como volver al principio también”, apunta Lopes.

Moda más allá de las modas

A pesar de los elementos que definen a la nueva colección, las estaciones y el calendario al uso de moda internacional no condiciona en exceso el ritmo de Marlo Studio. “Tenemos prendas únicas y atemporales en todas las colecciones”, reconoce.

Y es que, aunque están en proceso de construcción de una tienda web, por el momento cada pieza es una edición limitada.  “Claro que queremos evolucionar hacia la venta web pero, debido a la situación actual, preferimos esperar y asegurarnos de que tener los proveedores que necesitamos para poder cumplir con la demanda en este caso”, comenta Lopes.

En un ambiente de continua incertidumbre y cada vez más complicado para los diseñadores emergentes, cree que la diferenciación es clave para hacerse un hueco y sobresalir frente al resto.

“Cuando conocí a Alexander McQueen no sabía muy bien qué ropa quería hacer pero me llamó la atención lo que contaba con cada desfile, en cada colección”. “Es como si fuera un todo que estuviese conectado”, explica.

«Desde el mínimo detalle hasta el maquillaje, ubicación del desfile o los modelos”. Justo la cohesión que él mismo intenta transmitir con su marca desde que debutase en Madrid con alguno de los modelos más punteros del panorama internacional actual (como Luis Mba o Santa K, que han desfilado para Jil Sander o Rick Owens respectivamente) y se convirtiese en uno de los creadores más jóvenes en mostrar su trabajo en Sevilla como parte de la CODE41 el pasado año.

La original presentación de Marlo Studio ha convertido a los modelos en protagonistas de un videojuego.

El reto de contar con seguidores, no clientes

También reconoce que esa “majestuosidad y grandiosidad” que transmitía McQueen es cada vez más difícil de encontrar; “a mí me gustan colecciones, ya no tengo un diseñador/a de referencia actualmente”, tercia Lopes. “Hay colecciones de Balenciaga o Alexander Wang que me encantan, pero otras que no”.

Un reto, el de crear y atrapar una comunidad de seguidores, que se suma a los del formato y venta, quizá el mayor de los que plantea la industria de la moda a corto plazo. “Ya para un diseñador joven era imposible seguir como hasta ahora, con las mismas demandas de cantidades y fechas. Al final o seguías esas reglas o no encajabas en lo que era la idea de presentar una colección… Creo que ahora hay más posibilidades de que cada uno muestre su ‘trocito’ de arte”, reconoce el creador.

Además de celebrar la buena acogida de la colección y, a medio plazo, terminar su tienda online (ya en proceso), le gustaría terminar de contar la historia que empezó. “Para mí no se trata tanto de hacer colecciones sino de contar historias (como las de McQueen) a poder ser que se mantengan en el tiempo”, comenta.

Foto: Marlo Studio.

“Queremos que nuestra ropa represente nuestro universo, porque en cierto modo es una extensión de lo que somos”, comenta Nagyváti, “y, por supuesto, nos gustaría que la gente se sintiera identificada con ella y quisiera llevarla”. Ambos coinciden en que esto es lo principal y también “la mayor clave del éxito”.

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