Jil Sander y Uniqlo: un idilio forjado hace diez años

La firma japonesa recupera la quintaesencia minimalista de la icónica diseñadora alemana en una colección que invita a comprar con conciencia

El primer día de la salida de +J FW20, el ansiado lanzamiento de la línea entre Jil Sander y Uniqlo (cuya primera colaboración duró desde 2009 hasta 2011), solo quedaban algunas piezas disponibles en la web de española del gigante japonés. Tras prácticamente llegar a agotarse, la marca he repuesto algunos de los modelos que conformaban la colección de 32 piezas para mujer y 25 para hombre.

Con precios desde 29,90 hasta 249,90 euros, junto a complementos de cashmere 100%, los abrigos ligeros de plumas, los pantalones de gabardina, las chaquetas relajadas de sastre o los vestidos de punto han volado en cuestión de horas. “La ropa debería ser duradera y longeva en su esencia”, ha dicho Sander con motivo del lanzamiento.

Diez años después

Han pasado diez años, pero las premisas son las mismas que entonces: modernidad, durabilidad y confort para todo el mundo. “La colección +J para Otoño-Invierno 2020 presenta conceptos simples y elegantes. Inspirada en minimalismo moderno, consta de piezas icónicas y versátiles y continúa definiendo el uniforme moderno y universal”, explica la marca acerca de esta icónica reunión de poderes entre una de las diseñadoras más celebradas de la moda europea y la marca japonesa, que ya posee tienda en Barcelona y Madrid.

Además de la perennidad de sus diseños, la diseñadora aspira a otorgar confianza, a través de su ropa, a los clientes de esta nueva aventura entre ambas marcas. “Deben servir a la persona que las lleva y proporcionarle la energía y la seguridad en sí mismo que tanto necesita nuestra realidad global”, ha comentado al respecto.

Desdibujando la frontera entre el lujo del diseño y lo asequible que condensa la filosofía Uniqlo, la colección explora las nuevas opciones bajo el concepto Open the future. O lo que es lo mismo: “hacer más fácil la vida de quien viste la colección a través de piezas de calidad con personalidad urbana, cimentando el camino hacia nuevas fórmulas a la hora de vestir”, asegura la marca.

Me propuse definir el uniforme moderno universal con un objetivo en mente: las prendas deben ser perdurables y duraderas”

Jil Sander

Espíritu unisex

Aunque tanto el espíritu de la diseñadora como el de la firma japonesa podrían englobarse bajo el paraguas del unisex, la colección tiene opciones de hombre y mujer (que invitan a mezclarse). El género pasa a un segundo plano cuando se trata de expresar la personalidad propia y enseñarla al mundo. También con esa meta original de conectar a una audiencia mundial aun presente, este lanzamiento llega en tiempos inciertos para el consumo global e individual.

La pandemia no solo ha marcando este año de moda cambiando los calendarios y hábitos, sino que ha otorgado un súbito protagonismo a la versatilidad a la hora de vestir. “Hoy la gente busca prendas más sencillas y esenciales”, comentan desde la marca respecto a esta cuestión. “Creemos que la colección +J da respuesta a estas necesidades por su sencillez, calidad y atención al detalle acorde con la Filosofía LifeWear. En consecuencia, llegamos a la conclusión de que era un buen momento para continuar la visión +J con una nueva línea que satisfaga las necesidades de hoy día”.

La sostenibilidad, esencial

La sostenibilidad, clave para la marca japonesa, ha jugado un papel especialmente relevante a la hora de crear y diseñar esta colección. Personalmente, Sander y sus propuestas son una respuesta cada vez más fuerte al ‘fast-fashion’, y una de las razones por las que la alemana ha vuelto a diseñar. Me propuse definir el uniforme moderno universal con un objetivo en mente: las prendas deben ser perdurables y duraderas”, ha comentado la diseñadora al respecto, quien inició proceso de creación vía videoconferencia desde que la colaboración empezara a fraguarse el pasado enero.

Aunque minimalista, la colección cuenta con sofisticados detalles de sastrería en los acabados de los bolsillos, las cremalleras, las costuras y los forros en contraste

Una amplia variedad de materiales de calidad compone esta nueva colección, pasando por tejidos más funcionales a otros como el tweed. “Los tejidos tratados elevan las piezas con un impacto visual, casi táctil; los detalles de sastrería más destacados se encuentran en los acabados de los bolsillos, las cremalleras, las costuras y los forros en contraste”, señalan desde Uniqlo.

No es de extrañar que el gigante japonés haya recurrido previamente a maestros de la simplicidad, la creatividad y el tech-wear, como es el caso de Jonathan Anderson (con su firma propia JW Anderson, en dos ocasiones durante este año –la de O/I aun está disponible-) o Alexander Wang, en una versión (aun) más urbana de su ADN para el verano de 2019.

Si hubiera que sacar una sola idea tras conocer esta esperada colección, es que nadie debería renunciar al diseño o a la comodidad en 2020. Otra forma de seguir vistiendo bien en tiempos de incertidumbre, y (sobre todo) sin tener que recurrir al chándal que, como la diseñadora ha puntualizado en varias ocasiones, “es un bajón”.

a.
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