Balenciaga salta a los videojuegos para presentar su última colección

Ni pasarelas como Chanel ni películas como Gucci: Balenciaga invita a participar en un videojuego con tintes futuristas para ver su colección otoño 2021

No hay duda de que este extraño año 2020 nos está poniendo a prueba: prácticamente todos los sectores deben adaptarse a unas circunstancias que, además, cambian sin previo aviso y en muy poco tiempo, obligando a reinventarse y tomar decisiones rápidamente. Es el caso de la industria de la moda que, fuera de colecciones resort y crucero, se ha movido con plazos y fechas muy concretas, marcadas por temporadas y semanas de la moda. Hasta ahora.

El confinamiento obligó a rediseñar todo tipo de eventos presenciales, muchos de los cuales se trasladaron al terreno online, a las experiencias virtuales o a los vídeos. Lo cierto es que también ha servido de empujón a un proceso que ya se venía gestando, con experimentos en la digitalización de las firmas que buscan nuevos lenguajes y canales para acercarse a los consumidores del futuro.

En el caso de las grandes marcas, es verdad que hay quien, como Louis Vuitton, ha vuelto a apostar por los desfiles físicos, aunque sea para mostrar su exclusiva reforma de los grandes almacenes La Samaritaine, en París, epítome de las compras de lujo. También quienes, como Gucci, se han decantado por mostrar sus nuevas creaciones a través de cuidadas producciones audiovisuales. Pero la mayoría prueban nuevas vías, ya sea trasladando las fashion weeks a la plataforma Tik Tok o, como es el caso de Balenciaga, introduciéndose en el mundo de los videojuegos.

La moda entra en juego

Ni siquiera el experimento de la firma con Demna Gvasalia a la cabeza es totalmente novedoso. Marcas como Miu Miu o Burberry habían hecho sus propios pinitos, mientras que Fendi, Bottega Veneta, Marc Jacobs o Valentino se decantaron por aliarse con otro fenómeno gamer, Animal Crossing, para recrear sus colecciones y acercarlas a nuevos públicos, especialmente la Generación Z. Baste decir que muchos de estos jóvenes tienen como modelo estrella a robots, como es el caso de Lil Miquela, una androide de 19 años que acumula 2,9 millones de seguidores en Instagram y ‘ha firmado’ colaboraciones como con Fenty, Chanel o Vetements, y la japonesa Imma (332.000 seguidores), un paso más en realismo, creada por el estudio especializado en 3D Modeling Cafe, relacionada con el cine y, otra vez, con videojuegos como Final Fantasy XV y The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

No hay duda de que este extraño año 2020 nos está poniendo a prueba: prácticamente todos los sectores deben adaptarse a unas circunstancias que, además, cambian sin previo aviso y en muy poco tiempo, obligando a reinventarse y tomar decisiones rápidamente. Es el caso de la industria de la moda que, fuera de colecciones resort y crucero, se ha movido con plazos y fechas muy concretas, marcadas por temporadas y semanas de la moda. Hasta ahora.

Más próximo, la firma Marlo Studio, del brasileño Marcio Lopes, sustituyó la presentación en la Semana de la Moda de Madrid del pasado septiembre por el lanzamiento de un videojuego exclusivo, Aretti Arena.

En esta línea apunta ‘Afterworld: The Age of Tomorrow’, el videojuego creado en exclusiva por Balenciaga que, para la ocasión, se ha aliado con Epic Games, la compañía estadounidense detrás del superéxito Fortnite.

“Empezamos a trabajar en esto en abril”, señalaba Gvasalia a Vogue ante el lanzamiento del videojuego. “Cuando los desfiles de moda quedaron fuera de discusión”. Pero, ¿por qué un videojuego? “El cliente de hoy juega, declara el diseñador creativo de Balenciaga. Son esos clientes de perfil más joven pero que, confía, supondrán “una importante base de clientes de lujo”. Según el, en los juegos estos nuevos clientes proyectan mucho de su propio carácter y suponen todo un mundo paralelo. No será su única incursión: “Veo mucho potencial en la fusión de la moda con los videojuegos, y las compras dentro del juego son sin duda la herramienta a considerar de cara a un futuro cercano”.

Cómo y dónde jugar

El videojuego arranca con la elección de avatar, vestido con las prendas de la colección otoño-invierno 2021 de Balenciaga. Sobre un fondo negro, con estilo futurista, aparecen los modelos con las propuestas de Gvasalia para la próxima temporada aunque, en ese supuesto mundo imaginario, que es 2031, se deja ver también cómo es la moda en el futuro cercano para la maison.

No hay duda de que este extraño año 2020 nos está poniendo a prueba: prácticamente todos los sectores deben adaptarse a unas circunstancias que, además, cambian sin previo aviso y en muy poco tiempo, obligando a reinventarse y tomar decisiones rápidamente. Es el caso de la industria de la moda que, fuera de colecciones resort y crucero, se ha movido con plazos y fechas muy concretas, marcadas por temporadas y semanas de la moda. Hasta ahora.
Botas de estilo armadura medieval en dorado y plateado y para hombre y mujer.

¿Y cómo es? No es solo ropa o complementos; también son reflexiones sobre la sostenibilidad de la industria, con prendas de colecciones anteriores como la chaqueta acolchada roja que puede usarse temporada tras temporada. “El juego y la colección imaginan un futuro cercano en el que la ropa debe transformarse durante muchos años”, explican desde Balenciaga. En ese utópico futuro, además, “los tratamientos permitirán eliminar el proceso de envejecimiento de los materiales, enfatizando la idea de poder llevar una prenda durante décadas o de reutilizarlos para siempre”. En otros casos no hay problema en mostrar las prendas casi destruidas por el uso.

La moda también tiene que atender las necesidades actuales, y aquí está Balenciaga para ofrecer ropa muy casual y cómoda para estar en casa, con joggers y chándales, pero también prendas realizadas con mantas a cuadros que parecen rescatadas del sofá de casa. Y, como reflejo de los tiempos, está también el bolso inspirado en Uber Eats, parte ya del paisaje urbano de cualquier gran ciudad. ¿Sigue siendo la moda una suerte de escudo con el que nos vestimos? Sea o no esta la reflexión, la colección incluye las botas que parecen sacadas de una armadura medieval y a las que los expertos vaticinan gran éxito.

Gafas XL, vestidos con flecos, pantalones de estilo baggy y zapatos de punta cuadrada son otros de los elementos protagonistas.

No hay duda de que este extraño año 2020 nos está poniendo a prueba: prácticamente todos los sectores deben adaptarse a unas circunstancias que, además, cambian sin previo aviso y en muy poco tiempo, obligando a reinventarse y tomar decisiones rápidamente. Es el caso de la industria de la moda que, fuera de colecciones resort y crucero, se ha movido con plazos y fechas muy concretas, marcadas por temporadas y semanas de la moda. Hasta ahora.
Una escena del juego en las calles de la ciudad.

‘Afterworld’

Una vez escogido el avatar el juego parte de una boutique de Balenciaga, donde podemos seguir viendo prendas de la colección -y quizás anticipando cómo será la experiencia de compra del mañana-. De ahí se sale a las calles de la ciudad y después se van atravesando otras zonas, que van desde los suburbios urbanos a un bosque que conducirá a una suerte de rave, para llegar hasta la cima de una montaña.

En este sentido, afirman desde la marca, “Los trajes y abrigos están hechos para poder usarse en cualquier lugar”, mientras que “los trajes sastre están lavados a la piedra y sus tejidos han sido preestirados para darles esa apariencia gastada y una sensación extra de confort”. También aparecen prenda con logotipos de la Nasa, de distintos periodos y de apariencia retro, que “sugieren una época anterior de viajes espaciales masivos, de los que la ropa de los astronautas se ha reutilizado en futurísticas prendas de abrigo”.

a.
Ahora en portada