Los tesoros de El Prado, en un camino de ida y vuelta

En Barcelona se puede ver la relación entre arte y mitología a través de las obras de El Prado, mientras que este museo acoge los lienzos que El Greco realizó en una iglesia de Illescas

En ocasiones no hace falta ir a Madrid para descubrir las obras de arte del Museo del Prado, y en otras este centro recibe a piezas de diferentes puntos de España.

Es lo que sucede con las dos muestras que se presentaron esta semana vinculadas a este museo, el más visitado de la Península.

El Greco, de Illescas a Madrid

Desde este lunes y hasta el 28 de febrero El Prado es anfitrión de cinco pinturas que El Greco realizó en el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, en la ciudad toledana de Illescas, producidas entre 1600 y 1605.

Exposición de El Greco en El Prado. Foto Museo de El Prado
Exposición de El Greco Illescas, organizada por El Prado. Foto: Museo Nacional de El Prado

Las obras de El Greco en Illescas, con sus figuras etéreas y alargadas, representan el estilo final de su arte

Las obras se exponen junto a telas que son patrimonio del museo, como las que se encontraban en el retablo mayor del Colegio de Doña María de Aragón.

Al compararlas y contemplarlas el visitante podrá conocer cómo este pintor nacido en Creta pero profundamente castellano se desprendía de las convenciones espaciales de la época, con un estilo de sombras y claroscuros que fueron su sello de identidad; sin olvidar la caracterización de figuras religiosas con modelos alargados y llameantes.

San Ildefonso Fundación Hospital Nuestra Señora de la Caridad – Memoria Benéfica de Vega (FUNCAVE)
San Ildefonso Fundación Hospital Nuestra Señora de la Caridad – Memoria Benéfica de Vega (FUNCAVE)

El arte sobre la devoción

En la ermita de ese hospital de Illescas, promovido por el cardenal Cisneros en 1500, se encontraba una escultura de la Virgen de la Caridad que atraía la devoción de los lugareños.

En este santuario fue donde El Greco pintó un retrato emotivo y cercano de San Ildefonso, donde se lo ve trabajando en un texto con la inspiración de la virgen. Como era habitual, el pintor esquiva el rigor histórico y lo representa como si estuviera en pleno 1600.

La Natividad, óleo de El Greco. Foto Fundación Hospital Nuestra Señora de la Caridad – Memoria Benéfica de Vega (FUNCAVE)
La Natividad, óleo de El Greco. Foto Fundación Hospital Nuestra Señora de la Caridad – Memoria Benéfica de Vega (FUNCAVE)

Los otros cuatro lienzos pertenecen a los trabajos que el pintor griego y su hijo Manuel realizaron para la capilla mayor de la iglesia de hospital.

Estos son los óleos La Virgen de la Caridad, La Anunciación, La Natividad y La Coronación de la Virgen, fieles exponentes del estilo final que El Greco imprimió a sus obras.

Los mitos y el arte

En el centro CaixaForum de Barcelona, hasta el 14 de marzo, en Arte y Mito – Los dioses de El Prado se podrá conocer la poderosa inspiración que la mitología grecorromana imprimió en la historia del arte.

Cabeza de medusa, de autor anónimo, siglos siglos XVII-XVIII Foto Museo Nacional del Prado
Cabeza de medusa, de autor anónimo, siglos siglos XVII-XVIII Foto Museo Nacional del Prado

A través de 50 obras de arte pertenecientes a El Prado se recorren 2.000 años de arte, desde el siglo I a.C. hasta el XIX, a través de pinturas, esculturas y objetos decorativos realizados por artistas de la talla de Francisco de Zurbarán, José de Ribera, Pedro Pablo Rubens, Michel-Ange Houasse, Guido Reni, Francesco Albani, Corrado Giaquinto y Leone Leoni, entre otros.

La mitología fue una potente fuente de inspiración para artistas de los últimos 20 siglos, como se puede ver en la muestra organizada en el CaixaForum de Barcelona

Por medio de óleos, cerámicas, bloques de mármol, medallas, lienzos y tablas las ocho salas del complejo cultural exploran el origen de los mitos y su interpretación del mundo y el universo.

La caída de Faetón, obra de Jan Carel van Eyck de 1636-38 Foto Museo Nacional del Prado
La caída de Faetón, obra de Jan Carel van Eyck. Foto Museo Nacional del Prado

Dioses demasiado humanos

En ellos se pueden ver las caracterizaciones de los dioses del Olimpo, las representaciones de diversas divinidades como las musas, ninfas, cárites y otros espíritus, y de qué manera encarnaban sentimientos de pasión, amor y odio.

La muestra sigue a través de las representaciones de las faltas, los castigos y las leyes divinas; la manera en que los dioses recurrían a la metamorfosis para presentarse ante los humanos o llevar a cabo sus planes (sobre todo Zeus); y el papel de los héroes en los relatos mitológicos.

El-incendio-de-Troya,-óleo-de-Francisco-Collantes-Foto-Museo-Nacional-de-El-Prado
El incendio de Troya, óleo de Francisco Collantes. Foto Museo Nacional de El Prado.

Uno de ellos, que merece un apartado, es la Guerra de Troya, que si bien Homero le dio un barniz mítico en la Ilíada, está basado en hechos reales; porque esta ciudad existió entre los años 3.000 a.C. y 500 a.C. en la actual Turquía.

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