Más allá del glamour y los focos: así fueron los primeros años del Festival de San Sebastián

De la construcción de estrellas al elitismo pasando por su instrumentalización por parte del franquismo, una exposición analiza los primeros años del Festival

Por otro lado, Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de San Sebastián (1953-1970) pone el foco en la tensión entre la expectación popular que suscitaba el Festival entre la ciudadanía y la exclusividad y elitismo de la mayoría de sus actos oficiales, a través de fotografías que exponen el fuera de campo de la alfombra roja.

El 21 de septiembre de 1953 echaba a andar el Festival de Cine de San Sebastián y, con él, una historia de glamour construida a golpe de grandes directores y estrellas cinematográficas, alfombras rojas y fascinación mediática. Es lo que ha sabíamos, pero muchos otros aspectos han quedado en los márgenes. Ahora, una exposición sobre aquellos primeros años se propone recuperarlos.

Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de Cine de San Sebastián (1953-1970) es el nombre de la muestra, que puede verse ya en la cuarta planta de Tabakalera y que, a través de una treintena de fotografías, propone una incursión crítica en relación a la imagen tradicional del certamen.

Tensiones tras los focos

“La intención de la muestra es no seguir contando lo que ya se sabe del festival”, explica el director del equipo del proyecto de investigación ‘Zinemaldia 70: todas las historias posibles (Z70)’ que ha comisariado la muestra, Pablo La Parra Pérez, “sino arrojar luz sobre aspectos que han quedado en los márgenes”. El certamen, de hecho, no estuvo exento de tensiones políticas y de clase, así como sobre el papel de la mujer en la industria en esos momentos.

Por otro lado, Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de San Sebastián (1953-1970) pone el foco en la tensión entre la expectación popular que suscitaba el Festival entre la ciudadanía y la exclusividad y elitismo de la mayoría de sus actos oficiales, a través de fotografías que exponen el fuera de campo de la alfombra roja.
Rocío Dúrcal en una sesión de fotos en 1956. Foto: Archivo Festival de San Sebastián.

Organizada por el Festival de Cine San Sebastián, Kutxa Fundazioa y la Escuela de Cine Elías Querejeta, la exposición contiene fotografías de entre 1953 y 1970 procedentes del archivo del propio festival y de la colección Kutxateka.

Se trata de uno de los primeros resultados del proyecto Z70, en el que colaboran el festival y la Escuela de Cine Elías Querejeta, con el patrocinio de la Sociedad Estatal de Loterías del Estado, y que comenzó el pasado año con el objeto de conservar y catalogar el fondo del Festival que cuenta actualmente con un total de 11.000 imágenes.

La exposición en Kutxa Kultur Plaza (Tabakalera) consta de treinta fotografías del periodo entre 1953 y 1970

Mujeres (también) detrás de las cámaras

“La historia del Zinemaldia se ha contado a través de iconos, de imágenes de directores posando en diferentes lugares de la ciudad, de fiestas y de las estrellas que lo visitaban”. No siempre o no todo fue así. Por eso, la exposición trata de “abrir pequeñas grietas” que ponen la atención precisamente en las tensiones que también se producían, añade La Parra.

Es el caso del papel de la mujer, cuya representación se limitada a una imagen cosificada, reducida a la alfombra roja. Sin embargo, también hubo otras profesionales, como guionistas o directoras, cuyo papel se destaca a través de las imágenes de las primeras que compitieron en la Sección Oficial Festival en esos años: las soviéticas Yuliya Solntseva (1965) y Tatiana Lióznova (1966) y la húngara Judit Elek (1969).

Por otro lado, Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de San Sebastián (1953-1970) pone el foco en la tensión entre la expectación popular que suscitaba el Festival entre la ciudadanía y la exclusividad y elitismo de la mayoría de sus actos oficiales, a través de fotografías que exponen el fuera de campo de la alfombra roja.
Yuliya Solntseva, primera directora programada en la Sección Oficial (1965). Foto: Archivo_Festival de San Sebastián.

La construcción de Marisol

La muestra examina también los mecanismos de construcción y cosificación de la star cinematográfica como objeto de consumo y fascinación mediática. Como ejemplo paradigmático, en la exposición se analiza la construcción mediática de Pepa Flores como Marisol, una niña de tan solo 12 años “engullida por la maquinaria mediática” que acudió al festival en 1960, poco antes del estreno de su película Un rayo de luz.

Por otro lado, Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de San Sebastián (1953-1970) pone el foco en la tensión entre la expectación popular que suscitaba el Festival entre la ciudadanía y la exclusividad y elitismo de la mayoría de sus actos oficiales, a través de fotografías que exponen el fuera de campo de la alfombra roja.

La idea de “primeros pasos” contiene un doble sentido: hace referencia a los primeros años del Festival pero, también, se trata de la primera incursión crítica en su patrimonio fotográfico

Tensiones políticas

Las tensiones políticas ocupan otra parte de las fotografías. Así, en una de las imágenes se observa la bandera de la Unión Soviética colgando en el anfiteatro del Teatro Victoria Eugenia (era costumbre colocar la insignia del país que proyectaba la película). Sin embargo, la presencia de la hoz y el martillo generó cierta tensión en plena dictadura franquista, recuerda La Parra.

Por otro lado, Primeros pasos. Otras miradas sobre la historia visual del Festival de San Sebastián (1953-1970) pone el foco en la tensión entre la expectación popular que suscitaba el Festival entre la ciudadanía y la exclusividad y elitismo de la mayoría de sus actos oficiales, a través de fotografías que exponen el fuera de campo de la alfombra roja.
Foto: ©Juantxo Egaña | Kutxa Fundazioa.

También se destaca la instrumentalización del Festival por parte de la dictadura franquista, que lo empleó como escaparate internacional del régimen. Por la alfombra roja desfilaron personalidades del régimen como Carmen Polo, esposa de Franco, que era tratada como “una estrella”, y era frecuente la presencia autoridades civiles y militares en actos oficiales.

No faltan, por último, ciertos resquicios de libertad que se abrieron en el marco del Festival, como el célebre pase de Ama Lur en los cines Astoria en 1968.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 25 de abril, se enmarca en el propósito del Festival para configurase como una actividad de todo el año. En este sentido, vinculada a la muestra, el día 20 de marzo se proyectará dentro del ciclo Zinemaldia + la película de Judit Elek que compitió en el Festival: Sziget a szárazföldön (The Lady from Constantinople, 1969). 

a.
Ahora en portada