La poesía fotográfica de Chema Madoz brilla en Madrid

La galería Elvira González presenta una muestra de fotografías inéditas de Chema Madoz, donde se presenta su habitual juego de metáforas visuales

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.

5.- Sin título, ©Chema Madoz (2021), cortesía Galería Elvira González

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.

En la Galería Elvira González de Madrid este viernes se inaugura la tercera exposición individual de Madoz, ganador del Premio Nacional de Fotografía en 1999; entre otros galardones. Las obras se podrán ver hasta el 30 de junio.

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.
La muestra presenta imágenes realizadas entre 2019 y 2020. Foto Luca-Piergiovanni-EFE

La angustia y el deseo de libertad

Se trata de imágenes realizadas en los últimos dos años, con alguna producida hace pocos meses, donde si bien no se toca el tema de la pandemia directamente, sí se percibe una metáfora al confinamiento y las situaciones de angustia, así como al deseo reprimido de la libertad.

En las fotografías no hay menciones directas a la pandemia, pero se percibe un cierto sentimiento de angustia y de ansias de libertad

Estas ideas se expresan en las fotografías del aloe vera dentro de la jaula, el avión a punto de aterrizar en una carretera sinuosa o el zapato/ataúd.

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.
Las obras remiten al deseo de libertad reprimida. ©Chema Madoz (2020), cortesía Galería Elvira González

O cuando se habla de deseos truncados, está el castillo de naipes contenido en una estructura de madera.

La idea de la fragilidad

Según declaró Madoz a Europa Press, la situación generada por la pandemia lo llevó, aunque sea indirectamente, a trabajar “en torno a la idea de la fragilidad”.

Pero el fotógrafo no deja de lado sus señas habituales, “como pueden ser la ironía, el humor, la idea de juego, que siguen estando presente a pesar de que el eje en este caso sea otro”.

La idea de la muestra, precisó, es realizar un ejercicio de reflexión sobre “la riqueza de lo que nos rodea”, a prestar más atención al entorno.

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.
Esta imagen es una de las favoritas de Madoz. ©Chema Madoz (2020), cortesía Galería Elvira González

Por primera vez, una escultura

Por supuesto que este creador no podría elegir su obra favorita, pero si tiene que señalar una preferencia, apunta a un cabello de mujer que se recoge como una cortina, y que deja entrever un fondo negro. “Creo que es una imagen especialmente sugerente”, apuntó.

Por primera vez Madoz se anima a exhibir una escultura de su creación. Se trata de una chimenea convertida en un microteatro, donde en el espacio del hogar se encuentra un telón rojo que transforma el pequeño ambiente.

Por primera vez Madoz se anima a exhibir una escultura de su creación

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.
La poesía visual tan característica de Madoz. ©Chema Madoz (2020), cortesía Galería Elvira González

¿Cuál es la razón de esta obra? “No sé si es que tengo una debilidad por los escenarios teatrales, siempre me han parecido especialmente atractivos y que tienen que ver mucho con la idea de ilusión», dijo a Efe.

“Me gustaba esa idea de que se pueda convertir en espectáculo algo que tiene que ver con lo doméstico”, agregó.

El desafío de crear constantemente

El cambio de las reglas del juego que implicó la pandemia le ha complicado, en parte, poder conseguir los objetos que suele usar para sus producciones fotográficas; como las visitas que cada tanto realizaba al mercadillo del Rastro en Madrid.

La nueva muestra de Chema Madoz es un viaje sin prisas por la fotografía enlazada con la poesía, donde el surrealismo dialoga con el realismo mágico.
Retrato de Chema Madoz, ©Ceniza, cortesía Galería Elvira González

Sin embargo, con un poco de paciencia y con una mayor cantidad de búsquedas por Internet, pudo conseguir los materiales como se ven en la exposición de la galería.

Madoz indica que la inspiración le puede llegar en cualquier momento, ya sea cuando está leyendo, viendo una película o paseando.

«Desde que te levantas hasta que te acuestas, al menos en mi caso, estás con una especie de antena puesta. No es que estés trabajando todo el día, pero sí un poco alerta, fijándote en todo lo que te rodea”, indica este fotógrafo; cuyas obras de poesía visual se encuentran en numerosos museos del mundo y colecciones privadas.

a.
Ahora en portada