La memoria fotográfica de Barcelona viaja a los barrios

Una muestra de los archivos del ayuntamiento de Barcelona recuerda cuando la vida cotidiana se fotografiaba en blanco y negro

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.

Son postales que retratan el día a día en las calles, las fábricas, en comercios y escuelas. Muchos de los edificios que se ven ya no existen, esos coches solo quedan en el recuerdo y en algún museo. Las sorpresas y risas por los peinados, las modas y hasta las actitudes solo se pueden entender cuando hay mares de tiempo de por medio.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Lluís Martí Codolar con el elefante Avi. Foto Fondo Martí Codolar-AMDHG

Una muestra por los barrios

Para rescatar esa memoria de tonos grises el Archivo Municipal de Barcelona organiza la muestra itinerante Relatos revelados, que para descomprimir el tradicional circuito de museos, se organiza en diferentes centros cívicos de la ciudad.

Muchos de los edificios que se ven en las imágenes ya no existen y esos coches solo quedan en el recuerdo y en algún museo

Las imágenes expuestas pertenecen a los fondos de los archivos municipales, apenas la punta del iceberg de un patrimonio de 250.000 fotos que datan de fines del siglo XIX y de casi todo el siglo XX.

Y que crece y crece, porque cada año el Archivo recibe entre 30 y 40 donaciones de particulares y entidades.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Mujer con un guardia urbano, en 1961. Foto: Manuel Mellán-Unió Excursionista Catalunya-Sants. AMDS

La vida cotidiana en imágenes

En Relatos revelados, las fotografías reflejan la historia social de Barcelona en el trabajo, el urbanismo, la vivienda, las reivindicaciones barriales y las fiestas populares.

Algunas de las imágenes originales que se expondrán pertenecen a los fondos de fábricas como La Maquinista Terrestre y Marítima de Sant Andreu, las Industrias Benet i Campabadal de Les Corts, o de la Editorial Bruguera de Gràcia.

También están los fondos personales como el de Lluís Martí-Codolar de Horta-Guinardó, o el del fotógrafo amateur Esteve Bosch de Sant Martí; y de entidades como la Unión Excursionista de Catalunya-Sants o el Club Excursionista de Gràcia.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Niños jugando en un coche, en 1951. Foto Esteve Bosch Ribas, AMDSM

El Sant Andreu de antes

Este ciclo de exposiciones se inaugura el 28 de abril con una muestra en el Centro Cívico de Sant Andreu, que se extenderá hasta el 26 de mayo.

Las exposiciones se complementan con mesas redondas y caminatas por los barrios en búsqueda de las historias reflejadas en las fotografías

En la Biblioteca Ignasi Iglésias-Can Fabra el 12 de mayo se organizará la muestra “Sant Andreu revelado”, que analizará la importancia de la fotografía amateur en el retrato de la vida de los barrios a través de dos figuras claves del barrio: Tomàs Fàbregas y Andreu Pinyol.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Trabajadores de la Editorial Bruguera, en 1962. Fondo Palomares-Larreula. AMDG.

Historias corrientes

En el Centro Cívico Can Basté, en el Turó de la Peira (Nou Barris) la exposición se podrá ver entre el 10 de junio y el 31 de julio.

El 30 de junio, en ese lugar se presentará el libro Linde: historias mínimas que explican la ciudad, donde Myriam Meloni y Arnau Bach retratan a vecinos de los barrios de Canyelles, Ciudad Meridiana, Torre Baró y Vallbona.

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El tercer punto de este itinerario fotográfico será La Farinera del Clot, frente a la plaza de Glòries, donde Relatos revelados se expondrá entre el 30 de septiembre y el 31 de octubre.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Trabajadoras de la fábrica Benet Campabadal. Fondo Indústries Benet Campabadal-AMDS

Como actividad complementaria, el 16 de octubre a las 11.00 hrs se organizará un paseo para descubrir el Clot fotográfico, tomando como referencia las imágenes realizadas por el vecino Esteve Bosch entre los años ’30 y ’60.

La Barcelona de nuestros padres y abuelos fue retratada en blanco y negro (o en sepia), radiografías de la vida cotidiana en décadas en que la fotografía era una actividad que se basaba en la calidad más que en la cantidad.
Mujeres en la playa, entre 1920 y 1936. Foto AMDCV

El último punto es el Centro Cívico Pati Llimona, sede habitual de muestras fotográficas, en el corazón del Barrio Gótico.

Entre el 30 de noviembre y el 31 de diciembre se podrá ver esta muestra; y que será acompañada de actividades que todavía están por confirmar.

a.
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