Hay un nuevo mundo por conocer. Y los mejores fotógrafos lo revelan

La nueva edición del concurso Sony World Photography Awards elige a los ganadores de la categoría Nacional, con impactantes imágenes de retratos, paisajes, personas y ciudades

Entre los numerosos concursos de fotos uno de los más importantes está el Sony World Photography Awards, organizado por World Photography Organisation y esta compañía tecnológica.

En esta ocasión recibió nada menos que 330.000 imágenes de 50 países. Entre sus diversas categorías se encuentran los premios National Awards, que distingue a las comunidades fotográficas locales de diversos países.

Junto con otras categorías como Estudiante, Juvenil. Abierta y Profesional, conforman el abanico del que saldrán los ganadores absolutos el próximo 21 de abril.

Foto: Hiroki Nose

Pero como anticipo, podemos descubrir los ganadores del National Awards, donde encontraremos a una española demostrando su talento.

La ganadora española

Se trata de Mireia Vilaplana, quien retrató a una niña con una mascarilla pintada en su rostro

Foto Mireia Vilaplana

La imagen, bautizada Masquerade III, fue tomada durante el confinamiento. Forma pate de una serie de imágenes que buscan describir un momento histórico de manera conceptual.

“¿Se ha convertido la sociedad en un gran baile de máscaras?”, se pregunta Mireia Vilaplana, española ganadora de esta categoría

“Cada fotografía anima al espectador a cuestionar la forma en que nos revelamos a los demás. ¿Se ha convertido la sociedad en un gran baile de máscaras?”, se pregunta.

Retrato equino

Michaela Steiner, de Austria, realizó un hermoso retrato de un caballo con un magistral manejo de la luz, donde no solo destaca el pelaje del animal sino que la mirada converge, como un pequeño punto oscuro, en su ojo.

Foto Michaela Steiner

Lo interesante es que la fotógrafa no recurrió a flashes, sino a la luz que entraba en el establo.

Simetrías deportivas

Con el uso de un dron, Zdeněk Vošický, de la República Checa, presentó un interesante juego de simetrías en el complejo Nové Město na Moravě, con la pista de atletismo, el sector de salto en largo y el de lanzamiento de martillo destacando con sus colores intensos frente al fondo oscuro.

Foto Zdeněk Vošický

Fertilidad en el aire

S. Muramatsu, de Japón, fotografió a una nube sobre una superposición de campos nevados, sembrados y áridos.

Foto S. Muramatsu

La idea es dar una imagen de fertilidad, consideró el autor, en una composición que recuerda a las fotografías de Chema Madoz.

Padre e hijo pescando

Una melancólica imagen de paisaje en blanco y negro permitió a Min Min Zaw, de Myanmar, entrar entre los ganadores.

Foto Min Min Zaw

En un elegante juego de luces y sombras muestra a un padre con su hijo pescando una mañana de invierno.

El volcán dormido

Como el Etna en Italia, hay que tener mucho respeto con el Popocatépetl. Este volcán, ubicado a 72 km de la Ciudad de México, está en activo y estos días estuvo lanzando inquietantes fumarolas.

La imagen de Brian Mena Laureano del volcán Popocatépetl con sus fumarolas destila belleza e inquietud

Foto Brian Mena Laureano

Brian Mena Laureano ganó con esta hermosa imagen del volcán al amanecer, con huellas que anuncian su actividad.

Mosaico de coches

Esta foto de Wong Chek Poh parece una divertida composición de coches de colores tomada desde el aire.

Foto Wong Chek Poh

Pero su origen es más doloroso: se trata de más de un centenar de taxis sin actividad que se concentran en la terraza de un edificio, reflejo de la parálisis económica por el coronavirus.

Religión y distancia social

Otra de las consecuencias de la pandemia es la limitación a la vida social. Una muestra es la lograda imagen aérea de Mehmet Aslan, de Turquía, quien muestra un campo de fútbol con cientos de personas rezando.

Foto Mehmet Aslan

Eso sí, todos con su debida distancia social.

El instante único

Es difícil no estar conmovido cuando se ve la fotografía de un relámpago. Y si fue obtenida casi por casualidad, doble mérito.

Foto Raphael Barbar

La imagen es de Raphael Barbar, de Suiza, quien volvía a su casa desde el trabajo por el monte Salève.

Desde allí vio con toda claridad como una tormenta eléctrica se cernía sobre Ginebra. Fue cuestión de tomar la cámara, esperar y disparar. Y el resultado es impecable.

Foto de portada: Saowanee Suntararak

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