La belleza minimalista del blanco y negro en la fotografía

Paisajes solitarios, nieve, neblina, lagos en calma y árboles desnudos. En los sitios más remotos hay una belleza fotográfica por descubrir

La melancólica belleza del blanco y negro, en paisajes solitarios y donde los árboles, las carreteras y las montañas son parte de un escenario etéreo, conforman el universo de las imágenes ganadoras del concurso de fotos minimalistas de la revista Bnw.

A diferencia de otros concursos, donde hay una gran diversidad de temas y composiciones que se presentan, que solo sean imágenes de esa tónica reduce bastante la participación.

Foto Carla Marinelli

Arte en el minimalismo

Sin embargo, el jurado integrado por Noell Oszvald, Olivier Robert y Milad Safabakhsh recibió 1.470 imágenes, de las que se eligieron tres ganadoras; mientras que otras cincuenta tomas fueron distinguidas a una categoría de honor.

“El arte surge cuando el minimalismo se encuentra con la fotografía en blanco y negro”, describió Safabakhsh, fundador de la revista Bnw Minimalism Magazine.

Foto Tim Nevell

La imagen ganadora

El primer premio fue para el británico Tim Nevell con su imagen titulada “Solitario”. La toma fue realizada con un drone Mavic2 Pro en el invierno de Islandia.

“El arte surge cuando el minimalismo se encuentra con la fotografía en blanco y negro”. Milad Safabakhsh

“Estaba viajando hacia Myvatn, al norte de la isla, y vi esta imagen a 80 kilómetros del pueblo. Me fascinó la desolación del paisaje volcánico cubierto de nieve y la perspectiva del horizonte sin fin”, describió.

Liberar la mente

El segundo lugar también corresponde a una toma realizada en la nieve, un recurso habitual en las imágenes minimalistas.

Foto Pierre Pellegrini

Corresponde a una foto de Pierre Pellegrini, titulada “Siéntate, piensa libremente”.

“Siéntate en un banco, rodeado de naturaleza. Libera tu mente y pensamientos”, analiza el autor, que no precisó dónde ni cuando realizó esta foto de un banco en un paraje nevado, donde apenas hay contraste entre el suelo blanco y el gris claro del cielo.

El desierto en blanco y negro

El tercer premio fue para Héctor Izquierdo Seliva con “Árboles de Sossusvlei”.

Foto Héctor Izquierdo Seliva

La imagen fue realizada en un punto remoto del desierto de Namibia, donde el autor logró una acertada composición con los árboles iluminados de lado mientras una franja de una gigantesca duna sirve de telón de fondo oscuro para realzar las siluetas.

Huracán gris

Entre las 50 imágenes elegidas con menciones, destacamos el torbellino de grises que logró Blake Enting, que en realidad son las paredes del cañón del Colorado en el estado de Arizona, en Estados Unidos.

Foto Blake Enting

El único rasgo de naturaleza entre los elegantes muros rocosos es un solitario puñado de ramas.

Meditación interrumpida

Otra es la de Alan Marco Castillo, que capturó esta tranquila escena en Canyon Beach en Oregon.

Foto Alan Marco Castillo

“Estaba meditando viendo las rocas del océano cuando estos dos muchachos en bicicleta aparecieron en la escena”.

Castillo no dudó y capturó el momento.

El contenedor volador

Foto Zahar Darvish Amiri

Una imagen con un toque de humor frente a la melancolía de las otras tomas es la de Zahra Darvish Amiri, que fotografió a un contenedor transportado por una grúa; en una escena solo interrumpida por un lejano pájaro.

El premio a la tenacidad

Durante dos días, Gee Hurkmans fue y volvió en cuatro oportunidades al puente de Zelanda, en los Países Bajos.

Foto Gee Hurkmans

Hasta que logró dar con la luz esperada para realizar su foto soñada, para lo cual también era necesario que la marea del Mar del Norte esté alta.

A pesar de que llovía, Hurkmans se deslizó debajo del puente, con el trípode entre las piernas, y haciendo malabares para no caer al agua. Pero logró su objetivo.

Foto de apertura: Nathan Wirth

a.
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