¿Creías saber todo sobre el color? Estás equivocado

La exposición ‘Color. El conocimiento de lo invisible’ explora sus diferentes facetas, desde las científicas a la artísticas. Porque a pesar de estar en todos lados, el color no existe

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.

Los colores han sido un enigma que han fascinado a científicos, artistas y técnicos. Hay compañías que los desarrollan y venden (como Pantone), y cada tanto, incluso por accidente, se anuncia el descubrimiento de otros nuevos; aunque a ojos de cualquier mortal no son más que variaciones de lo conocido.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
Los intentos de clasificar los colores. Foto Fundación Telefónica

Ver lo invisible

La exposición Color. El conocimiento de lo invisible que se inaugura hoy en el Espacio Fundación Telefónica, en Madrid, realiza un recorrido histórico y multidisciplinar sobre este fenómeno óptico, que forma parte de la vida cotidiana pero también de la física y la historia con alcances que sorprenden.

Los colores han sido un enigma que han fascinado a científicos, artistas y técnicos. Aunque sea algo sumamente cotidiano, solo son fenómenos ópticos que interpreta el cerebro

La muestra comienza con un experimento que muchos hemos visto en la escuela, pero que en su momento fue una revolución científica: la descomposición de la luz del sol en un prisma en los siete colores del arcoíris, realizada por Isaac Newton.

Además de jugar con esa figura geométrica y la luz, y de contemplar un ejemplar original del ensayo Optiks del físico inglés, en este apartado se podrá conocer cómo la ciencia investigó los colores desde el siglo XVIII, en campos que van desde la astrofísica y la neurociencia a la medicina.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
Estudio del color de Edmond Becquerel. Foto: Fundación Telefónica

Mapas de colores

En la sala dedicada a la ‘cartografía del color’ se repasa los diferentes intentos de clasificar y catalogarlos, desde las teorías clásicas a las ruedas cromáticas.

En la muestra se podrán ver cartas artísticas e industriales, mapas de color, los sistemas cromatológicos modernos y las nuevas cartas de color digitales.

Basta recordar que, a diferencia de décadas pasadas, ahora casi todo el mundo mira fotos en pantallas de móviles y ordenadores; además de comprar ropa, cuadros y hasta pinturas para la casa de manera virtual.

Además los sistemas informáticos y la inteligencia artificial han catalogado 28 colores inéditos en los últimos años.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
Una antigua rueda cromática. Foto: Fundación Telefónica

Los colores como invenciones

La percepción del color es subjetiva, y también es el significado que ha tenido a lo largo de la historia; atravesado por convenciones religiosas, políticas, morales y tecnológicas.

En esta sala se analiza por qué el rojo se asocia a la ira y la conquista, pero siglos atrás se relacionaba con lo femenino. O qué llevó que el púrpura sea un color ligado al poder y la realeza pero que luego derivó en la moda, así también en la reivindicación feminista.

¿Por qué el púrpura era un color ligado al poder y la realeza pero que luego derivó en la moda, así también en la reivindicación feminista?

No todo el mundo usa el negro para expresar luto, así como tampoco el verde siempre ha significado esperanza o ecología.

A través de obras de arte contemporáneo de Yves Klein y Esteban Vicente, carteles de propaganda, cómics, indumentaria litúrgica y militar del siglo XIX y vestidos de Balenciaga y Elio Bernhayer se realizará un recorrido sobre las diferentes históricas del color.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
El color rojo en la propaganda política. Foto: Fundación Telefónica

Color y tecnología

La fotografía buscó ser la herramienta más fiel en la representación de los colores, un campo que intrigó a Ramón y Cajal con sus investigaciones sobre la percepción del cerebro de los tonos de la luz.

En esta sección el verde es protagonista, como una metáfora de lo tecnológico en un viaje por la fotografía, el cine, la holografía, la televisión y el videojuego.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
La tecnología aplicada al color. Foto: Fundación Telefónica

Colores sin colorido

Quizás la tecnología despliegue un arsenal de colores y sus tonos, pero el papel del blanco y negro es indiscutible, en un arco que va desde el físico al psicológico, capaz de inducir sensaciones y despertar la belleza.

Aquí se podrán conocer las técnicas de coloreado de películas en blanco y negro, y gracias a un programa de inteligencia artificial será posible saber cómo los colores cambian la manera de percibir la historia y el mundo.

“A pesar de que el color es convencional, su carencia convierte lo cotidiano en irreconocible”, puntualizan en Fundación Telefónica.

No, el color no existe. Nadie puede tomar un rojo o un azul como quien toma una manzana o una silla. Los colores son las percepciones ópticas sobre diferentes tonos de luz, pero estamos tan acostumbrados a ellos que olvidamos lo esencial: que existen gracias a nuestro cerebro.
Fotografías realizadas con cámara térmica. Foto: Fundación Telefónica

Emociones coloridas

La última sección aborda la faceta psicológica de los colores. ¿Es verdad que el rojo excita y el azul calma? Goethe aportó ideas de subjetividad y romanticismo opuestas a la de Newton, un debate que se extiende por el arte, el diseño, la arquitectura, la moda y la publicidad.

Aquí el visitante podrá experimentar sus emociones ante diferentes colores, y esta relación se explora en el trabajo de la artista Roselena Ramistella, que fotografía personas en situación de vulnerabilidad con cámaras térmicas.

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