Georgia O’Keeffe: la maestra de la abstracción despliega su talento en el Thyssen

El Museo Thyssen presenta la primera retrospectiva en España de Georgia O’Keeffe, con un recorrido por su obra a través de 90 pinturas

A mitad de camino entre la figuración y la abstracción, Georgia O’Keeffe es una de las pocas mujeres que estuvieron en la primera línea de las vanguardias artísticas de EEUU en la primera mitad del siglo XX.

Su prolífica carrera se puede recorrer en los ocho apartados con que el Museo Thyssen-Bornemisza presenta la primera retrospectiva de la artista en España.

De hecho el museo madrileño cuenta con cinco cuadros de O’Keefee, por lo que es la pinacoteca con más obras fuera de EEUU.

Serie 1 no 3. Foto Milwaukee Art Museum, VEGAP Madrid 2021

La muestra se inaugura el 20 de abril, y hasta el 8 de agosto será posible descubrir diferentes facetas de su evolución artística a través de un viaje cronológico por 90 obras, provenientes de 35 museos y colecciones privadas de todo el mundo.

El arte ligado a los viajes

O’Keeffe era una viajera en estado puro. Ella tenía que caminar para inspirarse, pero no era una vuelta por el barrio lo que necesitaba, sino andar kilómetros por paisajes desérticos, cañones o las calles de una gran ciudad.

O’Keeffe encontraba la inspiración en sus viajes, y en cada lugar, realizaba largas caminatas descubriendo paisajes, flores, estampas de la vida urbana o rural

En sus pinturas se puede ver sus impresiones de Estados Unidos, desde los paisajes desolados de Texas o las tormentas del Lago George (en Nueva York) o las formaciones geológicas en Nuevo México y otros solitarios paisajes del sudoeste norteamericano.

Estramonio flor blanca no 1. Foto Georgia O’Keeffe Museum, VEGAP Madrid 2021

Su idea siempre fue reflejar los cambios de la naturaleza y también de la sociedad, donde el color y la forma eran los vehículos para transmitir sus sentimientos.

En sus paseos recolectaba toda clase de objetos, desde conchas a ramas o huesos, y luego los reconvertía en protagonistas de sus obras de arte, con una mirada que recuerda la influencia de fotógrafos como su marido Alfred Stieglitz.

Los primeros años y la llegada de la abstracción

La muestra comienza con sus obras más tempranas, cuando expuso con gran éxito en Nueva York en 1916, con un excelente dominio de la acuarela.

La segunda parte, Abstracciones, analiza su mudanza a la Gran Manzana para dedicarse al arte y ahonda en ese estilo con una interesante vinculación a la música.

Calle de Nueva York con luna. Foto Georgia O’Keeffe Museum, VEGAP Madrid 2021

En Nueva York-Lago George presenta los cuadros que se dividen entre las postales urbanas de una ciudad que crecía demasiado deprisa y la calma de los ambientes rurales a un par de horas de Manhattan.

“La mayoría de la gente no tiene tiempo para mirar una flor. Quiero que la vean, quieran o no”, decía O’Keeffe; y por ello a mediados de 1920 realizó cuadros de gran formato sobre flores. Lirios, amapolas y estramonios explotan de color y vitalidad junto con las hojas o caracolas que juntaba en sus paseos.

La fascinación por Nuevo México

En Primeras visitas a Nuevo México se centra en la fascinación de la artista por ese estado. Era 1929, y O’Keeffe quería reflejarlo todo: desde la herencia hispánica a la desértica orografía de las planicies, así como los huesos de los animales muertos y la vida rural.

Desde el lago no 1. Foto Georgia O’Keeffe Museum, VEGAP Madrid 2021

La sección siguiente continúa sobre sus exploraciones de Nuevo México. O’Keeffe compró Ghost Ranch, una propiedad en pleno desierto en 1934. Allí pasó cada verano durante dos décadas, y los paisajes y sus colores fueron la inspiración para numerosas obras abstractas.

Gran parte de la obra de O’Keeffe tiene a los paisajes de Nuevo México como motivo artístico, desde sus cañones hasta la vida rural

La penúltima sala, Viajes por el Mundo, presenta los lienzos que dedicó al patio de su hacienda en el pueblo de Abiquiú (Nuevo México), donde se instaló en 1945; y las impresiones de sus recorridos por diferentes países, entre ellos España en 1953 y 1954. Allí destacan las series inspiradas por los paisajes vistos desde el avión.

La última sección, El taller, se centra en su proceso creativo a través del análisis de las cinco obra que pertenecen al patrimonio del Thyssen, junto con la exposición de artículos usados en su atelier.

O’Keeffe al volver de Nuevo México. Foto Alfred Stieglitz

Una serie de conferencias y actividades como una nueva edición del proyecto Narraciones gráficas permitirá acercarse de diferentes formas al colorido legado de O’Keeffe.

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